«Es necesaria la máxima transparencia para asegurar la calidad, el rigor y la credibilidad universitaria»

«Es necesaria la máxima transparencia para asegurar la calidad, el rigor y la credibilidad universitaria»

Emilio Lora-Tamayo, rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo considera que una de las misiones de la universidad es «educar el sentido crítico informado»

José María Gutiérrez
JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZSantander

-¿Qué radiografía realizaría de la Universidad española a día de hoy?

-La Universidad Española ha experimentado en pocos años varios fenómenos e incidencias que tienen un impacto notable en sus objetivos, su estructura, sus planteamientos y su desarrollo. El crecimiento del número de universidades, la discutible proliferación de estudios y titulaciones, en muchas de ellas sin objetivos claros o atendiendo a criterios no estrictamente de índole universitaria, la crisis económica general y su impacto en la dotación de medios materiales y humanos, la falta de una efectiva movilidad, las dificultades de contratación, la implantación del modelo Bolonia, el pasar de una o dos misiones dedicadas a la generación y transmisión del conocimiento a tres o cuatro, incorporando la transferencia de conocimiento y la empleabilidad, son algunos ejemplos de los avatares, que sin embargo no han podido quebrar la línea y valoración globalmente positivas de la Universidad, aunque su impacto, su trascendencia y su persistencia en algunos casos, continúen afectando a la vida de la universidad y a su misión en la sociedad.

-¿Es la Universidad suficientemente autocrítica?

-Precisamente, una de las misiones de la universidad es educar el sentido crítico informado, en un marco de debate y diálogo. Por ello, la función autocrítica de la Universidad debe estar presente siempre en su vida, ya que finalmente la crítica bien entendida debe empezar por uno mismo y debe considerarse como una herramienta para identificar y corregir situaciones y procedimientos que no funcionen bien, siempre a la luz de la misión de la Universidad.

-¿Cuáles cree que son las claves y mejoras que deben guiar la Nueva Ley de Universidades que los rectores han solicitado al ministro Pedro Duque?

-Autonomía máxima limitada por la responsabilidad máxima y por los mecanismos de cuenta y razón necesarios, financiación suficiente y en todo caso ligada no a criterios numéricos, sino a criterios de calidad y excelencia, reestructuración de la gobernanza y redefinición del papel de los órganos y mecanismos internos, incluidos los de control, auditorías internas, continuas y autónomas de procedimientos y desempeños.

-¿En qué medida los casos de Carmen Montón, Pablo Casado y Cristina Cifuentes, o el cuestionamiento de la tesis de Pedro Sánchez, han puesto en peligro la credibilidad, el prestigio y la imagen de la universidad española?

-Los fraudes que últimamente se han producido en algunas titulaciones en un escaso número, deben considerarse casos puntuales, y aunque sean responsabilidad de sus autores, requieren, en línea con lo señalado anteriormente, la auditoría continuada de protocolos y la implantación de mecanismos de control eficientes, eso sí, eliminando los ineficientes o redundantes para que ello no represente un incremento del peso de la función burocrática.

-¿No cree que es necesario modificar los mecanismos de control dentro de la universidad para evitar casos así? ¿Introducir quizás mecanismos más eficientes?

-La transparencia de todo ello será necesaria y conveniente para asegurar que la calidad, el rigor y la credibilidad universitaria no queden dañados por actuaciones personales irregulares.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos