La Iglesia reflexionará sobre la ordenación de hombres casados

Imagen cedida por prensa del Vaticano que muestra al papa Francisco (izda) recibiendo a peregrinos de Panamá en la sala Concistoro del Vaticano./Efe
Imagen cedida por prensa del Vaticano que muestra al papa Francisco (izda) recibiendo a peregrinos de Panamá en la sala Concistoro del Vaticano. / Efe

El Sínodo de la Amazonía del próximo octubre debatirá sobre qué tipo de «ministerio oficial» se puede conferir a la mujer en esta región

DARÍO MENORCorresponsal en Roma (Italia)

El papa Francisco quiere que en el próximo Sínodo de los Obispos, que se celebra en Roma del 6 al 27 de octubre bajo el lema 'Amazonía: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral' , haya una reflexión sobre la posibilidad de ordenar como sacerdotes a hombres casados para paliar la escasez de curas en esta región. También desea que se identifique el tipo de «ministerio oficial que pueda ser conferido a la mujer» de manera que quede reflejado su «papel central» en la Iglesia amazónica.

En el 'Instrumentum Laboris' (documento de trabajo) sobre la asamblea sinodal, hecho público este lunes, el Vaticano pide que, para las zonas «más remotas» de la Amazonía, se estudie «la posibilidad de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferentemente indígenas, respetadas y aceptadas por su comunidad, aunque tengan ya una familia constituida y estable». A estas personas se les conoce como 'viri probati', pero el texto de la Santa Sede no echa mano de este término que genera polémica en algunos sectores eclesiales.

La finalidad de la ordenación de estos hombres casados es «asegurar los sacramentos que acompañen y sostengan la vida cristiana» y evitar así que haya comunidades en la región que, debido a las enormes distancias y a la escasez de clero, pasen años sin tener contacto alguno con un sacerdote. Precisamente el 'Instrumentum Laboris' invita a pasar «de una 'Iglesia que visita' a una 'Iglesia que permanece'», para lo que también pide promover «vocaciones autóctonas de varones y mujeres como respuesta a las necesidades de atención pastoral-sacramental».

Sobre las mujeres, el documento destaca la importancia de «garantizar su liderazgo» y que tengan espacios cada vez más «amplios y relevantes» en la formación. Se pide de manera ambigua identificar para ellas un «ministerio oficial», sin aclarar si se trata del acceso al diaconado femenino.