Cestas de la compra elevadoras

José Nicasio Gutiérrez (director), Fernando Bustillo (tutor) y Alberto Guisado (director general de Beralan). Abajo el equipo:Daniel Gutiérrez Sotodosos, Alejandro Alonso Herrán y Oscar Martínez Terán./
José Nicasio Gutiérrez (director), Fernando Bustillo (tutor) y Alberto Guisado (director general de Beralan). Abajo el equipo:Daniel Gutiérrez Sotodosos, Alejandro Alonso Herrán y Oscar Martínez Terán.

IES Marqués de Santillana (Élite 3.0) // Beralan

MARTA GUTIÉRREZ R. santander

Quienes piensen que no practican ningún deporte es que están obviando acordarse de una rutina que nos une a todos: hacer la compra. Un hábito que se práctica con una periodicidad casi diaria, cuando no matemática. Tras una gymkhana de ritmo acelerado por los pasillos, a veces sujeta al cronometro de nuestra escasa disponibilidad horaria, llega la parte final del ejercicio: el levantamiento de pesas, lo que viene siendo vaciar la cesta de la compra en la cinta de la línea de cajas del supermercado. Este tipo de deporte, apto para la práctica todas las edades, de obligado cumplimiento por otra parte, sin embargo supone un esfuerzo añadido para las personas mayores y/o con movilidad reducida.

Los estudiantes del grupo Élite 3.0 del IES Marqués de Santillana, que participan en STARTinnova junto con su empresa mentora Beralan, han puesto en marcha una idea surgida durante su asignatura de tecnología industrial. Proponen dotar a las cajas de los supermercados, o puntos de venta que usen cestas, con un elevador en el cuál el cliente depositaria la cesta, elevándose ésta de forma automática a un punto más elevado donde sería más fácil depositar en la cinta los productos para que la dependienta proceda al cobre de su importe.

Según el estudio que han realizado los estudiantes, la mayoría de población actual de España y de Cantabria realiza la compra día a día de tal forma que las personas acuden más veces a la tienda. Los datos reflejan un incremento de un 1,3% más de consumidores que hace un año. De este modo consideran que controlan mejor lo que gastan y, de hecho, al comprar más veces, cada acto de compra es de menor importe, el 1,1% menos.

Con este nicho de mercado en auge se utilizan más, por tanto, las cestas de la compra que los carros. Además debido a la mejora de la calidad de vida hay una sociedad más envejecida, por lo que la población mayor que acude diariamente a un supermercado tiene dificultades para colocar la compra en la cinta de la caja.

Los estudiantes emprendedores han desarrollado un dispositivo que tiene como función facilitar la ascensión de los alimentos a la cinta transportadora mediante un pequeño elevador donde colocar la cesta para que la eleve hasta la parte superior de la cinta. En ese punto hay un pequeño desnivel que permite a la cesta llegar hasta la dependienta, facilitando así la labor de los clientes.

El proyecto del grupo Élite 3.0 recoge que su propuesta pasaría por diseñar y suministrar ellos mismos como empresa las cestas adaptadas a las bases del elevador, formadas por plásticos reciclados fundidos y rígidos, junto al sistema que dejará caer la cesta hacia la dependienta para poder facilitar el transporte de los productos de la compra.

Con el modelo de negocio de estos chicos quieren conseguir hacer más cómoda y fácil la actividad de hacer la compra. Para ello han trabajado en definir una estrategia de mercado en la que tienen todo previsto desde la producción hasta la logística pasando por el marketing. Su hoja de ruta no conoce fronteras porque su proyecto no es de implantación regional sino que tiene puestas las miras no sólo en la totalidad de la geografía nacional sino que quiere traspasar fronteras.

Sus cábalas van por buen camino. Su proyecto orientado a hacer la vida más fácil a los demás también les ha facilitado a ellos la ascensión a los primeros puestos de STARTinnova IV. Hasta la fecha la cinta elevadora ha cumplido su función de elevar el trabajo realizado a la fase final del programa.

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