¿Dónde puedo volar mi dron?

¿Dónde puedo volar mi dron?

Las sanciones por el mal uso de estos artefactos tecnológicos van desde 60 euros en los casos más leves hasta 225.000 en los más graves

I. ASENJO

Actúan como vigilantes, espías, repartidores, directores de fotografía o vídeo, y cada vez realizan acciones más complejas como mejorar las condiciones del medio ambiente​, controlar a los hinchas radicales del fútbol, rescatar personas o explorar las profundidades de los océanos.

La fiebre de los drones no cesa y su uso se extiende de manera popular en España, donde la Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) tiene registrados unos 4.600 drones profesionales, 6.400 pilotos y 3.600 empresas operadores dadas de alta en el Ministerio de Fomento. La expectativa es que el número de operadores en el país siga en ascenso y que la cifra de 'aeronaves no tripuladas' (según la definición de la R.A.E.) alcance las 51.400 en 2035 y crezca hasta las 53.500 en 2050.

Pero ¿puedo usar mi dron donde quiera?. Lo primero que debemos saber sobre los RPA (del inglés Remotely Piloted Aircraft) antes de animarnos a la compra de uno -para uso recreativo- es que no podemos volarlos en cualquier lugar.. «La tenencia conlleva una serie de obligaciones», apunta el abogado y profesor colaborador de la UOC Jordi Sandalinas. Las sanciones por el mal uso de estos artefactos tecnológicos van desde 60 euros en los casos más leves hasta 225.000 en los más graves.

Esta nueva realidad ha creado una nueva legislación y multitud de dudas. Para resolver todas estas cuestiones, la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) organiza el seminario Drones y Derecho. «No se trata de un curso muy especializado, sino que pretendemos que sea una primera aproximación al dron lo más abierta posible. El objetivo es que el alumno sepa que hay una ley, el Real decreto 1036/2017, de 15 de diciembre, que debería conocer todo aquel que maneja una de estas naves. Se pueden apuntar al seminario personas sin una base jurídica: basta con que las atraiga el tema», explica el experto.

¿Necesito una licencia para pilotar un dron?

La licencia es obligatoria siempre y cuando se haga un uso profesionales del dron. También hace falta un certificado médico que acredite que el piloto no sufre ningún problema de salud que le impida manejar la aeronave.

Sin embargo, la licencia no es necesaria cuando se haga un uso lúdico o recreativo, aunque eso no implica que el piloto aficionado no deba tener una serie de conocimientos legales, tal y como recuerda Sandalinas: «Incluso el dron más pequeño y en apariencia más inofensivo puede causar muchos problemas si lo utilizamos de forma incorrecta o en zonas prohibidas. Imaginemos, por ejemplo, las consecuencias que puede tener si hacemos volar una de estas aeronaves cerca de un aeropuerto y es absorbida por la turbina de un avión».

Otra de las dudas que surgen es dónde se puede utilizar. La ley establece unas condiciones para los vuelos recreativos. «Lo primero a tener en cuenta es que no se hacer volar un dron si hay un aeropuerto o un aeródromo a menos de 8 kilómetros de distancia», explica. Además tampoco se puede hacer volar un dron dentro de un espacio aéreo controlado y tendrá que permanecer siempre dentro del alcalce visual del piloto y no elevarse más de 120 metros desde el suelo. Algo que hace que por ejemplo volar un dron resulta complicado por no decir casi imposible en la Comunidad de Madrid debido a sus numerosas instalaciones así como cerca de una veintena de helipuertos.

En España se han gestionado más de 1.000 operaciones de drones desde la entrada en vigor del Real Decreto 1036/2017, de 15 de diciembre, que regula el uso de las aeronaves pilotadas por control remoto, también conocidos como RPAS o drones), según el gestor de navegación aérea español, ENAIRE.

Nueva normativa de la Unión Europea

Muy pronto, en 2020, entrará en vigor una nueva normativa de la Unión Europea para regular el sector, aunque Sandalinas prefiere mostrarse prudente al respecto: «Intentan establecer más medidas de seguridad, pero no soy muy partidario de hablar de estos cambios, porque todavía no se han puesto en práctica. Lo que sí está claro es que este marco europeo va a regir de forma transfronteriza y va a imponer medidas muy necesarias, como la matriculación. Cada dron llevará una identificación individualizada, una matrícula, en el exterior de la aeronave y habrá también una identificación de cada piloto».

Más interesantes le parecen los aspectos relacionados con la ecología: «El cambio climático supone un gran desafío y los drones deben respetar ciertos valores medioambientales, tales como no utilizar baterías que contribuyan a empeorar la situación actual. Los drones tampoco pueden emplearse en áreas de alta sensibilidad o ecosistemas en peligro, y deben ser lo menos invasivos posible, también desde el punto de vista de la contaminación acústica, para no alterar el curso de la naturaleza».

Los drones generarán 100.000 empleos en 2035

«La Comisión Europea prevé que, de aquí a 2035, el sector europeo de los drones dará empleo directamente a más de 100.000 personas y tendrá un impacto económico superior a los 10.000 millones de euros al año, especialmente en el sector de los servicios», explica Ana María Delgado García, directora del seminario Drones y Derecho.

Pero, ¿cuáles son a día de hoy las principales salidas profesionales del sector? «La industria audiovisual o de entretenimiento necesita pilotos para captar imágenes, participar en rodajes, hacer videoclips, etc. En ese sector hay un gran abanico de posibilidades. También se necesitan en estudios urbanísticos, para delimitar parcelas y participar en distintos proyectos. Otra área muy importante es la relacionada con el medio ambiente y el control de zonas o especies protegidas», asegura Sandalinas.

Pero además de pilotos, se necesitan muchos otros profesionales dedicados a la enseñanza, que ejerzan dentro de la Administración o juristas y consultores que asesoren a todas estas empresas y profesionales. De hecho, ya hay gabinetes que ejercen la protección jurídica —tanto del piloto como de la víctima— en casos de posibles accidentes o infracciones con drones.

Sanciones

Las sanciones por el incumplimiento de lo establecido en el Real decreto 1036/2017, que regula el uso de los drones, van desde 60 euros en los casos más leves hasta 225.000 en los más graves.

«Las denuncias más habituales tienen que ver con la intimidad y el honor de las personas. Por ejemplo, yo no puedo hacer sobrevolar un dron por encima de una casa, tomar imágenes de ella o de sus habitantes y publicarlas. Pero también hay accidentes: si un dron cae, puede provocar una serie de daños que hay que reparar», explica.