El consumo de cannabis crece entre los jóvenes

Arancha Castañón, Alberto Marchante, Estefanía Hernández y Carmen Terán, responsables de AMAT, junto a la sede de la entidad. :/
Arancha Castañón, Alberto Marchante, Estefanía Hernández y Carmen Terán, responsables de AMAT, junto a la sede de la entidad. :

La asociación AMAT detecta un aumento del consumo y le preocupa que los adolescentes no perciban esta sustancia como un riesgo

JOSÉ IGNACIO ARMINIOSantander

La lucha contra las drogas en Torrelavega parece interminable. Atrás han quedado los años más duros, en los que la heroína hizo estragos en los populosos barrios de la capital del Besaya y muchos jóvenes perdieron su vida, pero aún queda camino por recorrer. La Asociación Montañesa de Ayuda al Toxicómano (AMAT), creada por las familias hace más de tres décadas, ha alertado esta semana del aumento del consumo de cannabis entre los jóvenes, algunos incluso adolescentes. La Memoria anual de la entidad, declarada de Utilidad Pública, señala que en 2016 se incrementó un 32% el número de usuarios de AMAT por el consumo de esta sustancia y lo más preocupante es que «muchos jóvenes no la perciben como un riesgo para su salud y desarrollo personal».

Arancha Castañón, trabajadora social de la Asociación, es clara: «Nos preocupa el valor que le dan a las sustancias y por qué deciden usarlas como diversión, vía de escape, relajante, para sentirse bien, sin lo que no pueden estar porque están nerviosos, intranquilos, agobiados... Y nos preocupa como afecta a su desarrollo a nivel fisiológico y psicológico, porque nos hablan de apatía, falta de motivación, falta de ilusión, problemas en su rendimiento escolar, el no verse capaces de renunciar a la sustancia o solo sentirse bien cuando están colocados».

Y sobre todo preocupa a los profesionales de AMAT que los jóvenes no perciban al cannabis como un riesgo para su bienestar. También están intranquilas las familias, muchas «desbordadas por los cambios que ven en la vida de sus hijos y sin saber cómo afrontarlo». «Y como siempre decimos concluye la trabajadora social, nos necesitan, tenemos que dedicar más tiempo y medios, y llevar a cabo actuaciones específicas enfocadas a este nuevo perfil, porque demandan mucho apoyo y una atención más integral. Ya estamos dedicando nuestros medios a estos nuevos casos, que es previsible que aumenten de forma considerable».

Programas de intervención

AMAT, que realiza su trabajo con el apoyo del Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Torrelavega, atendió el año pasado a 674 personas en los programas de intervención en conductas adictivas y 1.083 escolares de la comarca del Besaya recibieron servicios de prevención. La mayor parte de las personas atendidas en el programa Información y acogida acudió a la Asociación procedente de Servicios Sociales (28%), demanda familiar (27%) o iniciativa propia (18%). Los problemas originados por conductas adictivas siguen afectando especialmente a personas en riesgo de exclusión social y, en muchos casos, las familias continúan padeciendo de forma directa las consecuencias de la convivencia con el consumo dentro de los hogares.

En otro programa desarrollado por la entidad, Apoyo a la integración social, son personas que acuden a la realización de tratamiento:sesiones semanales psicoterapéuticas y búsqueda de apoyo para cambiar conductas y abandonar el consumo de sustancias. «Tienen que hacer un gran esfuerzo por cambiar situaciones tanto a nivel personal y sanitario como social y relacional», señala Alberto Marchante, psicólogo de la Asociación.

En el 53% de los casos, el origen de la petición de ayuda continúa siendo la cocaína, siempre acompañada por el alcohol. Sin embargo, el dato que más ha sorprendido a los responsables de AMAT es el aumento de las demandas directamente relacionadas con el consumo de cannabis, muchas veces protagonizadas por usuarios muy jóvenes, incluso adolescentes. En cuanto a la situación sociolaboral, el 50% se encuentra en desempleo.

Apoyo a las familias

En el programa Asistencia a familiares fueron atendidas el año pasado 148 personas, la cifra más alta de los últimos años. «Por un lado explica Marchante infiere la necesidad de apoyo que las familias demandan por no saber cómo actuar y cómo servir de ayuda al afectado, y por otra parte la implicación de la Asociación con las familias, pues continúa siendo un tema que si bien está a los ojos de todos, en muchos casos se pretende minimizar o restar importancia».

La concejala de Bienestar Social, Patricia Portilla, califica como «fundamental» el trabajo que realiza la entidad y su coordinación con el departamento que dirige. También destaca que 1.083 escolares de la comarca participaron en el programa de prevención. En 2016 se impartieron talleres en 16 centros educativos, destacando conceptos reales sobre las drogas, eliminando muchos mitos, aclarando dudas y dando lugar a la reflexión y toma de decisiones, porque «las sustancias están en la calle y en muchos casos tienen que elegir entre alcohol y cannabis».

AMAT, uno de los colectivos más queridos en Torrelavega, cumplió su 25 aniversario en 2010 y aprovechó la efeméride para hacer una reflexión con los ciudadanos sobre el presente y el futuro del mundo de las drogas.