Chapuzas y fallos en un edificio inteligente

Entre los desperfectos y anomalías que presenta el edificio de la Escuela de Adultos se encuentran ventanales rotos, cuyos cristales aún no se han reparado. /
Entre los desperfectos y anomalías que presenta el edificio de la Escuela de Adultos se encuentran ventanales rotos, cuyos cristales aún no se han reparado.

La dirección y los alumnos de la Escuela de Adultos reclaman al Ayuntamiento que corrija los defectos de un centro que abrió sus puertas hace solo un año

DAVID CARRERASantander

Algo más de un año ha pasado desde que la Escuela de Adultos estrenara el nuevo edificio levantado en el barrio de La Inmobiliaria. "Una referencia de modernidad y eficacia, basada en una construcción "singular y plenamente enclavada en la ciudad", se dijo en su día cuando las autoridades municipales recepcionaron la obra e inauguraron el centro un año más tarde después de subsanar algunos errores del proyecto. La Escuela Caligrama, una entidad que se instauró en Torrelavega hace más de 25 años y que todos los años registra más de un millar de matrículas y da trabajo a unos 16 profesores ya venía con "defectos de fábrica" pero parecían solventados.

"Tienes que mover los brazos para que no se apague la luz"

El informe encargado por la dirección de la Escuela de Adultos para instar al Ayuntamiento a la correción de los defectos del edificio destaca en un apartado los fallos del sistema de iluminación. Las luces se apagan en el momento que no existen movimientos ostensibles y haya transcurrido el tiempo fijado de iluminación. Los alumnos explican que en espacios como la biblioteca "tienes que estar moviendo los brazos porque al rato se apaga la luz". Entre la comunidad educativa del Centro de Adultos se rumorea que la empresa que en principio iba a ser la encargada de la gestión y el mantenimiento de la programación del sistema eléctrico "no llegó a un acuerdo" con el Ayuntamiento y como represalía "se ha quedado con las claves de todo el funcionamiento". El informe señala que el sistema de iluminación "funciona por detección de presencia no regulando el flujo lumínico en función de la radiación exterior, volviendo a un estado de apagado de forma temporizada". Concluye que el ahorro energético "no existe".

El testimonio de los alumnos pone en duda las cualidades del acristalado "edificio inteligente". "Es increíble. En invierno hemos pasado frío y ahora mucho calor. Ni la calefacción, ni el aire funcionan bien. Pero sobre todo pasamos mucho calor en las clases hasta el punto de que el otro día se desmayó una chica", explica una mujer que cursa estudios de EducaciónSecundaria Obligatoria (ESO). Otra compañera que tampoco quiere revelar su identidad, asiente con la cabeza y agrega que "no se entiende como un edificio nuevo tiene estas carencias".

En ese momento se une al grupo la alumna que hace unos días sufrió el desmayo en plena clase debido a un golpe de calor. "Pregúntale a ella, pregúntale a ella, esa es la que se mareó", dicen. De hecho, la chica lo primero que hace al llegar a la entrada del centro es consultar a los compañeros: "¿Cómo se está hoy dentro? Porque si es como ayer, yo me voy".

La obra se acabó en 2015 pero hasta abril del año pasado el centro no abrió sus puertas. Ahora, algo más de un año después la dirección de la Escuela de Adultos se ha dirigido en varias ocasiones al Ayuntamiento para que corrija los problemas que afectan al funcionamiento de buena parte de las instalaciones y que han quedado recogidas en un informe técnico que concluye que de no ser subsanadas estas deficiencias "lastrarán el funcionamiento del edificio tanto a nivel técnico, como energético". Además, la Escuela de Adultos considera que este tipo de irregularidades se pueden reclamar a la empresa constructora pero "siempre" antes del mes de agosto cuando concluye el periodo de garantía de las obras. El informe técnico sobre el estado de las instalaciones de la Escuela Caligrama, de 22 páginas, deja claro que existen problemas derivados de "un incorrecto planteamiento de ingeniería en la ejecución material de los trabajos", así como "una multitud de defectos, fallos, errores y descuidos en las diferentes fases de la instalación". Unas carencias por las que el grupo municipal de Torrelavega Sí ha interrogado al equipo de gobierno "sin recibir respuesta alguna".

Otra alumna, Faita Santamaría, una veterana de la Escuela Caligrama, asegura que "es un desastre, tan pronto hace frío, como calor, es imposible regular la temperatura en las clases y las luces se te apagan". También hace alusión a las escaleras que dice, "son muy peligrosas e incómodas, yo subo y bajo en ascensor, por si acaso".

Los usuarios del centro ubicado en el barrio de La Inmobiliaria también se quejan del mal funcionamiento de persianas y cortinas que debido al gran tamaño y peso que tienen "muchos ya están rotos y otros nunca han llegado a funcionar", lamentan y añaden que "hay muchas cosas que no van desde el primer día". Por último, recuerdan que hay ventanales rotos, cuyos cristales aún no se han reparado y sustituido y ya puestos a pedir, también reclaman un pequeño salón de actos porque según dicen "al constructor se le ha olvidado".

 

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