La aprobación del Plan General de Urbanismo reabre viejas heridas en el seno del PSOE local

El alcalde accede al salón de plenos por detrás de sus concejales José Luis Urraca y Otto Oyarbide. /Luis Palomeque
El alcalde accede al salón de plenos por detrás de sus concejales José Luis Urraca y Otto Oyarbide. / Luis Palomeque

Las diferencias de criterio entre Cruz Viadero y Otto Oyarbide para sacar adelante el documento en esta legislatura evidencian la fractura

David Carrera
DAVID CARRERATorrelavega

Cuando queda algo menos de cuatro meses para la celebración de elecciones, la división interna en la agrupación local del PSOE ha vuelto a la palestra tras la amenaza del alcalde, José Manuel Cruz Viadero, a su concejal José Otto Oyarbide, de cesarle y asumir sus competencias debido a su postura contraria a la propuesta del equipo de gobierno para intentar aprobar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). La desautorización pública del regidor y candidato socialista a la Alcaldía de Torrelavega no ha hecho más que poner en evidencia una fractura que viene de lejos y cuyo momento álgido se produjo con el apoyo de Cruz Viadero a Pablo Zuloaga a la Secretaría General de los socialistas cántabros, frente a la candidatura de Eva Díaz Tezanos, que respaldó el actual concejal de Urbanismo, José Otto Oyarbide. Antes, en las primarias para elegir al secretario general de la Ejecutiva Nacional, las distancias entre el alcalde y su edil también fueron notorias. Cruz Viadero se unió a las filas de los militantes que mostraron su apoyo a Pedro Sánchez, mientras Otto Oyarbide se unió a la corriente de Patxi López.

Más tarde, el distanciamiento y las diferencias en el seno de los socialistas torrelaveguenses continuó creciendo con la elección de Bernardo Bustillo como secretario general de la agrupación local en detrimento de su rival, José Otto Oyarbide, secretario de Organización del partido en la capital del Besaya, y abanderado de la hasta ese momento secretaria general, la exalcaldesa Lidia Ruiz Salmón. El enfrentamiento entre la candidatura de Bustillo -con el respaldo del alcalde, Cruz Viadero- y la de Otto Oyarbide volvió a sacar a la luz la fractura en el PSOE de Torrelavega.

En la división del partido, el alcalde cuenta con el respaldo de dos de sus concejales en el equipo de gobierno: Patricia Portilla y José Luis Urraca, y a los que recientemente ha mostrado su apoyo tras recibir ambos duras críticas por su gestión al frente de los servicios sociales y de los recursos humanos en el Ayuntamiento, hasta el punto que desde la oposición se ha pedido el cese de estos dos ediles socialistas.

Desencuentros

Pero la historia de desencuentros entre Cruz Viadero y Otto Oyarbide viene de lejos, incluso antes de que el actual alcalde se hiciera con el bastón de mando en mayo de 2015. Aquella primavera, un mes antes de acudir a las urnas José Otto Oyarbide, concejal de Urbanismo con la entonces alcaldesa, Lidia Ruiz Salmón, anunciaba un proyecto de 1,4 millones de euros para reformar la Plaza Mayor. Una obra de la que no se volvió a hablar, entre otras cosas porque Cruz Viadero, que era el candidato del PSOE a la Alcaldía, dejó claro que ese proyecto no formaba parte de su programa electoral.

Cuatro años más tarde, el asunto más importante que debe abordar la Corporación en el tramo final de la legislatura, la aprobación del nuevo Plan General de Ordenación Urbana ha disparado las tensiones en el equipo de gobierno (PSOE-PRC), hasta el punto que el alcalde amenazó el miércoles con cesar al concejal de Urbanismo, José Otto Oyarbide, después de desautorizarle por segunda vez. Ambos están en desacuerdo con el calendario a seguir para aprobar inicialmente la revisión del Plan General, pendiente desde mayo de 2017 porque el equipo de gobierno, en minoría, no tiene los apoyos suficientes. Sobre este asunto, Cruz Viadero ya desautorizó públicamente a Otto Oyarbide en 2015, cuando el concejal anunció que no habría más modificaciones puntuales del planeamiento urbanístico hasta que entre en vigor el nuevo planeamiento.

Ahora, la intención del equipo de gobierno es someter el nuevo Plan General a la aprobación inicial el próximo 9 de abril, en una sesión extraordinaria de la Corporación. Antes, PSOE y PRC intentarán alcanzar el «máximo consenso» posible entre los grupos políticos. Sin embargo, el concejal maneja una propuesta de calendario que dice ha consensuado con los técnicos municipales y el equipo redactor, y que considera fundamental para que el proceso de información pública (45 días hábiles) no interfiera en al campaña electoral. Oyarbide plantea que el documento se someta a la aprobación inicial el 22 de febrero.

La lista para las elecciones municipales, el 25 de febrero

El Partido Socialista en Torrelavega ya ha puesto la maquinaria electoral en marcha, y en principio se baraja el lunes 25 de febrero como día en el que se conocerá la lista liderada por el actual alcalde, José Manuel Cruz Viadero, para acudir a las elecciones municipales del 26 de mayo. Además, la agrupación del PSOE ha constituido el comité electoral que se encargará de coordinar la campaña con la que pretende que José Manuel Cruz Viadero revalide el cargo. Este comité electoral está coordinado por el secretario de Organización de la agrupación, Fernando Rodríguez Laso, que será el encargado de dirigir y organizar la campaña electoral y el trabajo previo que los socialistas torrelaveguenses realizarán para concurrir a las elecciones municipales.

Este órgano se dividirá en cinco áreas de trabajo, siendo el secretario general de la agrupación, Bernardo Bustillo, el encargado de coordinar el área que diseñe la estrategia electoral que sigan los socialistas de la ciudad en estos comicios. A su vez, José Luis Urraca Casal dirigirá la oficina del candidato a la Alcaldía, que se encargará entre otras cosas de la comunicación y la difusión de la campaña. Además, Francisco Javier Melgar coordinará la redacción del programa electoral y Laura Romano será la encargada de llevar la contabilidad y las finanzas de la campaña electoral organizando los recursos del partido. Del resto de áreas se encargarán una quincena de personas, entre integrantes de la ejecutiva local, concejales del Ayuntamiento y militantes de base, que se ocuparán de aspectos como la movilización, la coordinación de la jornada electoral o los actos públicos.