"Aún no tengo mi entrada para ver a Bertín en El Soplao", asegura Revilla

El concierto de Bertín Osborne lleva camino de convertirse en el evento más exclusivo del año
El concierto de Bertín Osborne lleva camino de convertirse en el evento más exclusivo del año / Alberto Aja
  • El presidente de Cantabria dice que desconoce cómo se ha gestionado la venta de entradas del evento y que él se limitó a invitar al cantante

El concierto de Bertín Osborne en la cueva de El Soplao va camino de convertirse en el evento más exclusivo del verano en Cantabria: ni siquiera Miguel Ángel Revilla tiene asiento asegurado a cinco días del espectáculo. «Yo aún no tengo entrada», aseguró ayer a este diario durante la inauguración de la nueva conexión aérea Santander-Berlín.

El presentador ha conseguido vender la mitad del aforo –el resto son invitaciones– antes de que la organización anunciara siquiera el punto de venta de entradas. Preguntado sobre el taquillazo de Bertín, Revilla se limitó a detallar lo que ha sido su papel en el evento: «Mi función empezó y terminó cuando conseguí que viniera a El Soplao con sus mariachis».

Si no como promotor del concierto, es de esperar que Revilla consiga, como presidente de todos los cántabros, uno de los 300 asientos en la cueva. El consejero de Turismo, Francisco Martín, está en la misma situación. En cuanto escuchó al presidente decir que no tenía entrada, se apresuró a añadir: «Yo tampoco».

En cuanto al precio de las 150 entradas que salieron a la venta y volaron «en menos de 24 horas» de la web que tenía los derechos de venta, tampoco hubo respuesta. El Gobierno de Cantabria informó el viernes por la tarde, con las entradas ya agotadas, de que la recaudación se destinará al Asilo de Torrelavega. Pero sigue siendo un misterio a cuánto asciende la recaudación, con todo vendido desde el martes, como tampoco hay manera de saber el precio de los codiciados billetes.

«Yo sólo me he limitado a hablar con Bertín –insistió Revilla– y a pedirle que ofreciera un concierto en un paraje tan privilegiado como es El Soplao. Una vez que él accedió, mi intervención se terminó. El resto es cosa de la empresa que gestiona la cueva (El Soplao S.L., que es una empresa pública, y Turismo del Nansa, empresa privada adjudicataria de la gestión de El Soplao) y del Instituto para la Calidad Turística Española», institución presidida por el expresidente de la CEOE, Miguel Mirones. «En lo único que sí he tenido que ver es en que el dinero recaudado vaya para el Asilo de Torrelavega, con el que tengo un gran compromiso», precisó Revilla.

Escuchar las rancheras de Bertín Osborne y sus mariachis en una sala de conciertos natural como El Soplao, considerada una de las mayores joyas geológicas del mundo, es algo irrepetible, según se desprende de las palabras del presidente cántabro. «Yo no sé qué pasa con este concierto, pero todo el mundo está como loco. He recibido llamadas de gente muy importante de fuera, de Barcelona, de Sevilla... preguntándome por las entradas, pero yo ya les he dicho que de eso no sé nada».

El consejero de Turismo, que inauguró en solitario el teleférico de Cabárceno, pero tuvo a Revilla a su lado para celebrar la nueva conexión con Berlín, salió en defensa del papel de su presidente en este asunto. «No entiendo la polémica que ha surgido en torno a la venta de las entradas. El único objetivo del Gobierno es promocionar Cantabria. Y si es de manera internacional, mejor, como parece que va a ser. Porque el concierto va a ser retransmitido por televisiones americanas y, parece, que también por Telecinco. El logro es que el presidente Revilla ha traído a Bertín a cantar a El Soplao, con la repercusión que ello conlleva».

El jefe del Ejecutivo aseguró que el ‘efecto Osborne’ ha hecho subir la venta de entradas en El Soplao un 30%. Y avanzó que han recibido llamadas de cantantes «muy conocidos» para cantar en la cueva cántabra. «¿Cómo se llama esa que es muy famosa? Beyoncé, ¿no?», preguntó al consejero Martín. Revilla explicó además que convertir El Soplao en una sala de conciertos no es un problema para las inigualables formaciones que hacen de El Soplao algo más que una cavidad bajo tierra. «Vamos a ver, unas cuevas que han aguantado durante años las explosiones de los mineros, ¿no van a soportar ahora a los mariachis de Bertín?».

Las 150 invitaciones

El aforo del concierto está limitado a 300 personas «por motivos de seguridad». El Gobierno precisó el viernes que la mitad de los asientos los ha comprado la empresa organizadora de estos conciertos, el Instituto de Calidad Turística de España, «para invitar a establecimientos de Q de calidad y para otras invitaciones institucionales». El Ejecutivo precisó en un comunicado que entre los espectadores se encontrarán también los propietarios y representantes de los establecimientos cántabros con Q de Calidad.