jesús pérez del molino | médico especialista en geriatría del hospital valdecilla

El fin de Geriatría en Liencres

El 31 de agosto ha sido un día nefasto para las personas mayores de Cantabria. Ese día se ha procedido al cierre de las camas del Servicio de Geriatría con sólo 10 días de preaviso. No es momento de profundizar en la descripción de como ha sido el proceso.

El hecho importante es que el Servicio de Geriatría ha perdido sus 28 camas de hospitalización, donde ingresaban personas mayores con enfermedades agudas, convalecientes de fracturas de cadera o que precisaban de una valoración, tratamiento y cuidado específicos por experimentar un deterioro tras problemas médicos o quirúrgicos. La metodología de trabajo de nuestro equipo, que desde 2008 se ha incorporado a la cartera de servicios del hospital Marqués de Valdecilla, se fundamenta en varias ideas. Consideramos clave la exhaustividad en la valoración, también la globalidad de la intervención, la actuación rápida y precoz antes de que se instaure el deterioro, orientando el tratamiento hacia mantener la autonomía y la calidad de vida, evitar el daño causado por medicamentos, instaurar medidas activas para prevenir frecuentes problemas asociados a la hospitalización (p. ej, desnutrición, confusión, depresión, úlceras, inmovilismo, caídas, estreñimiento, incontinencia, dependencia, …), racionalizar el empleo de pruebas diagnósticas, asesorar/cuidar a la familia, colaborar con otros servicios, elaborar estrategias de apoyo rápido ante descompensaciones (p. ej., telefónico, consulta tras el alta, consulta de alta resolución, …), y colaborar con Atención Primaria de Salud (formación, sesiones, apoyo telefónico, información al alta, etc).

En este tiempo nos consta hemos conseguido la satisfacción de muchos usuarios, quienes muestran su preocupación ante la perspectiva de no poder ingresar en Geriatría ante futuras hospitalizaciones. La subjetiva percepción de calidad se ha acompañado de buenos resultados de gestión que han sido presentados en congresos científicos hasta el punto que profesionales de distintas disciplinas acuden a nuestro servicio para completar su formación (MIR de Geriatría de otras comunidades, médicos de familia, MIR de Medicina Familia, Terapeutas ocupacionales, Psicólogos, Logopedas, etc). En 2015 nuestro equipo asistió en régimen de hospitalización a 1521 adultos mayores frágiles con una estancia media de 6 días (5,4 para patología agudas y 8,7 para recuperación funcional, por ej. fracturas de cadera), una mortalidad del 14% (pese a realizar ingresos para cuidados paliativos en personas al final de la vida), una media de 7 nuevos diagnósticos, un 75% de casos con mejoría funcional y/ en la marcha, y una mínima tasa de nueva institucionalización. Hagamos autocrítica, también ha habido errores en nuestro trabajo, pedimos disculpas a los afectados.

No ha sido fácil conseguir un servicio con tan buen equipamiento, con un equipo cualificado, y con tan buenos resultados. La principal dificultad ha sido la falta de reconocimiento por el sistema de la necesidad de cambios profundos en el modelo de atención, lo que dificulta comprender nuestros planteamientos. Según la OMS (2015), las necesidades de salud que ocasionan el envejecimiento de la población suelen ser complejas y de largo plazo, abarcando diversas áreas de funcionamiento. Esta compleja dinámica requiere de estrategias distintas, que incluyen la creación de una infraestructura sanitaria adaptada, la capacitación de profesionales de distintas disciplinas en Geriatría, y una gran coalición de recursos y trabajadores de la salud para responder con coherencia a las necesidades y expectativas de las personas mayores.

La Geriatría ha sido evaluada más que cualquier otra especialidad, hay que asegurar que la medicina del futuro es eficaz y eficiente. Los resultados de ensayos clínicos son espectaculares, demostrando un impacto significativo no solo sobre la autonomía, situación mental, calidad de vida y expectativa de vida de las persona mayores, sino también sobre el uso de recursos y el coste global avalando de esta forma el desarrollo de esta especialidad en hospitales y convirtiéndola en pieza clave a la hora de conseguir la sostenibilidad de nuestro sistema público de salud (Baztan y cols; Stuck y cols, 2011).

Se nos propone un giro en nuestra actividad asistencial hacia una llamada transversalidad que realizamos desde siempre con nuestra política de colaboración con otros servicios , pero que no puede gestionarse eficazmente sin una estructura básica de camas y equipo de trabajo propio. Mucha evidencia científica concluye que la llamada "Geriatría transversal" no funciona sin estos recursos (Ellis G y cols, 2011; Stuck AE e Iliffe S, 2011).

Por consiguiente, ni nuestros resultados, ni la evidencia científica, ni las recomendaciones de organismos internacionales apoyan la decisión actual de nuestra Gerencia. No tiene que ver con la economía, tampoco con la eficacia. ¿De qué depende?.

Todo esto sucede mientras la población demanda un cambio dramático en el modelo asistencial y muchos profesionales y equipos del hospital, Atención Primaria de Salud, Servicios Sociales, o residencias se suman a esta petición de cambio.

Brevemente esta es la historia reciente de nuestro servicio. La comunidad científica, los agentes sociales y los afectados deberán estar atentos a las consecuencias. Un profesional de nuestro hospital nos decía "sabíamos que en Valdecilla hacía falta algo que cambiase esta forma poco eficaz y cara de funcionar con las personas mayores, hoy día sabemos que eso se llama Geriatría".

* Firman también la tribuna, publicada el 12 de septiembre en EL DIARIO MONTAÑÉS, M.ª Jesús Sanz-Arangue Avila, Zolio Yusta Escudero, Bárbara Pérez Pena y Jimmy Florez Valderas. Médicos Especialistas en Geriatría del Hospital Marqués de Valdecilla.