El 30% de los universitarios piensa crear una empresa en los próximos tres años

El 30% de los universitarios piensa crear una empresa en los próximos tres años
/ Javier Cotera
  • El estudio del Observatorio de Emprendimiento, que se presentó ayer en Santander, revela que el miedo a fracasar supone un obstáculo para casi la mitad de los estudiantes

El 29,3% de los universitarios españoles afirma tener la intención de crear una empresa en los próximos tres años, unos potenciales emprendedores que tienen entre 19 y 24 años y un nivel de renta medio, son en mayor parte hombres (el 54%) y cursan, sobre todo, estudios de Ciencias Sociales (39,2%), por delante de Ingenierías (24%) y Humanidades (22,6%). Una considerable mayoría, el 70%, declara además haber tenido ya alguna experiencia profesional.

Por su parte, otro 4,9% de universitarios afirma haber creado ya su propia empresa (emprendedores activos), porcentaje que sube si se considera la participación en empresas familiares (7,5%). En definitiva, el 12,5% realiza una actividad empresarial mientras estudia. En estos casos, la prevalencia de hombres alcanza el 59,6% y el grupo más numeroso se sitúa igualmente entre los 19 y los 24 años (el 49%).

Cabe destacar que tanto la intención como la actividad emprendedora de los estudiantes se refuerzan un 30% de 2º a 4º curso, según se desprende del primer informe elaborado por el Observatorio de Emprendimiento Universitario a partir de 14.400 encuestas realizadas durante el curso 2015-16 a estudiantes de 29 universidades españolas, entre ellas la UC. El denominado ‘Perfil emprendedor del estudiante universitario’, que se presentó ayer en Santander, en la Fundación Botín, estudia variables como su formación académica, sus conocimientos y habilidades para emprender, sus motivaciones y obstáculos y su percepción del entorno a la hora de crear una empresa.

Sólo una cuarta parte de la población universitaria entrevistada (26,4%) piensa que tiene los conocimientos y habilidades necesarias para emprender; manifiestan su deseo de crear una empresa, pero perciben que no poseen los conocimientos suficientes para hacerlo. El porcentaje crece entre las personas que están ya involucradas en una iniciativa empresarial (52%). Los estudiantes de Ciencias Sociales son los más numerosos (39%) entre los que se ven mejor preparados para iniciar un negocio, donde se observa una ligera prevalencia de hombres (52,5%).

A ese temor a no estar suficientemente preparado para emprender, se une el miedo al fracaso, que aparece como un importante obstáculo que declara percibir el 48,6% de los entrevistados, lo que determina su predisposición para asumir riesgos vinculados al desarrollo de una iniciativa emprendedora, convirtiéndose en un condicionante destacado. Sin embargo, entre las personas ya involucradas en una iniciativa empresarial, sólo el 4,8% reconoce tener miedo al fracaso, un dato significativo. Las universitarias lo perciben en mayor porcentaje (61,2%) que los varones (38,8%).

La influencia del entorno

Los estudiantes reconocen que en el entorno universitario «es posible» emprender, ya que las instituciones académicas tratan de proporcionarles un contexto apropiado, además de ofrecerles cursos o programas de formación en emprendimiento. «En España, existe una importante sensibilización y participación activa por parte de las universidades españolas en el fomento de la actividad emprendedora pero, sin embargo, aún hace falta camino por recorrer para tratar de integrar, definir y dar legitimidad al impacto de esas iniciativas en los estudiantes», afirma Maribel Guerrero, investigadora principal del Observatorio.

Una valoración coincidente con la opinión de los 29 expertos consultados en el estudio, uno por cada centro participante, que concluyen que en la estrategia de las universidades españolas encuestadas «está contemplado» el fomento del emprendimiento, pero que sin embargo es «necesario seguir fortaleciendo la implicación, coordinación y comunicación al interior de las universidades».

Los estudiantes tienen una peor valoración de las políticas de apoyo al emprendimiento de sus respectivos Gobiernos regionales: se quejan de las trabas administrativas e indican problemas para obtener financiación.

A la hora de tomar de la decisión de emprender, la mayoría otorgan mucha importancia a las opiniones de la familia y amigos, y a las de algunas personas con las que interactúan cotidianamente (compañeros, profesores).

"Cambio de mentalidad"

El Observatorio de Emprendimiento Universitario es una iniciativa promovida por el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE) –institución vinculada a la UC– y RedEmprendia, en colaboración con la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) y el respaldo de Banco Santander, cuyos máximos responsables asistieron ayer en la capital cántabra a la presentación de este primer estudio, en el que también colabora la Red GEM España.

Segundo Píriz, presidente de la CRUE, apuntó que «lo que pueden hacer las universidades para contribuir al crecimiento económico y al cambio de tejido productivo es conectar el emprendimiento con el conocimiento». Advirtió que hace cinco años, otro informe alertaba que el porcentaje de alumnos con idea de montar su propia empresa era del 5%, frente al casi 30% que revela el presentado ayer, un «cambio de mentalidad» en el que la universidad «ha tenido un papel fundamental».

Mientras, Federico Gutiérrez-Solana, director del CISE, señaló que «sólo las universidades con actitudes emprendedoras serán capaces de preparar a los jóvenes para ser verdaderamente emprendedores, innovadores y con un pensamiento disruptivo». Por su parte, Senén Barro, director general de Red Emprendia, valoró que «conocer los intereses, necesidades y actitudes de los jóvenes emprendedores es imprescindible para poder guiar políticas públicas y académicas en su beneficio y en el del conjunto de la sociedad».