Educación destina 100 euros para material escolar por cada alumno de 1º y 2º de Primaria

La Consejería de Educación destina dos millones de euros de los presupuestos de 2017 al Banco de Recursos Educativos. /AFP
La Consejería de Educación destina dos millones de euros de los presupuestos de 2017 al Banco de Recursos Educativos. / AFP

Cantabria aumenta este nuevo curso en 70 euros por estudiante las ayudas que reciben los colegios en esta etapa educativa para adquirir recursos

José María Gutiérrez
JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZSantander

Educación aportará a los colegios de Cantabria 100 euros por cada alumno de 1º y 2º de Primaria para adquirir libros y material escolar, 70 más que el curso pasado. Esta es una de las principales novedades que ha introducido la consejería liderada por Ramón Ruiz para el ejercicio 2017/18 que está a punto de comenzar: las clases arrancarán el 7 de septiembre en Educación Infantil y Primaria, el 12 en Secundaria y el 14 en Bachillerato y Formación Profesional.

Además, dentro de esta apuesta decidida por el Banco de Recursos Educativos (BRE), los centros recibirán 30 euros por el resto de alumnos de Primaria -los que cursan 3º, 4º, 5º y 6º- y 140 euros para aquellos que tienen importantes necesidades socioeconómicas.

Hasta el pasado curso, el reparto económico para gestionar el banco de libros y material escolar era equitativo y los colegios recibían 30 euros por cada estudiante matriculado en la etapa de Primaria, con independencia del curso. Pero a partir de ahora, Educación, en virtud de las peticiones recibidas desde los centros, ha cambiado la filosofía y aumentará a 100 euros las ayudas para los estudiantes de 1º y 2º de Primaria, tanto de los colegios públicos como de los concertados. En total, alrededor de 8.000 alumnos.

Los centros perciben 30 euros por los alumnos del resto de Primaria y 140 para aquellos con necesidades económicas

La razón es que se trata de materiales que no se pueden reutilizar con posterioridad porque los alumnos pintan y escriben sobre ellos, por lo que se deben renovar cada año, a diferencia de lo que ocurre en cursos superiores, donde se pueden aprovechar los libros de texto y recursos curriculares de segunda mano.

Las ayudas económicas las reciben los centros, no las familias, a diferencia de lo que sucedía hasta hace dos años. Si con la ayuda no puede hacer frente a la totalidad del gasto para adquirir material o los recursos que ofrecen los bancos de libros no son suficientes para cubrir las necesidades, las familias tienen que abonar una cantidad adicional, cada vez menor y en algunos casos simbólica. El objetivo de Educación es alcanzar la gratuidad total al final de la presente legislatura. «Antes había ayudas económicas a las familias, bien por parte de la Administración educativa, bien por parte de los ayuntamientos, pero ahora lo que interesa es la mejora del aprendizaje de los alumnos, del sistema educativo, y el dinero se dona al centro, que es el que gestiona y organiza el banco de recursos en función de sus necesidades», explica Ramón Ruiz al respecto.

Cambio metodológico

El Banco de Recursos Educativos, puesto en marcha el pasado curso, es uno de los tres pilares -junto a los Proyectos de Innovación Educativa y el cambio del calendario- sobre los que la Consejería de Educación del Gobierno cántabro trabaja para potenciar el cambio metodológico en el proceso de enseñanza del aprendizaje. Se trata de una herramienta para que los centros adapten sus recursos educativos a las necesidades de sus alumnos, independizándose cada vez más de los libros de texto, provocando con esto que los trabajos en el aula sean cada vez más adaptables a los procesos de aprendizaje de cada alumno.

Dotado con dos millones de euros en los presupuestos de 2017, misma cantidad que se invirtió el año pasado, este banco de recursos busca que las diferencias socioeconómicas no supongan distinciones en el acceso al conocimiento y una modernización de la forma de aprendizaje. «No sólo queremos avanzar en el objetivo de alcanzar una gratuidad total en la adquisición de los libros y el material curricular, en que haya bancos universales gratuitos en cada centro, sino también convertir los bancos de recursos en un elementro de innovación educativa, permitiendo no solamente la utilización de material impreso, sino audiovisual, informático...», recalca el consejero, que agradece la colaboración de los ayuntamientos que se han sumado al proyecto, realizando «significativas» aportaciones económicas. «Es un sistema beneficioso para los alumnos, las familias y el sistema educativo», concluye.

En busca de la gratuidad total para el próximo curso

El modelo de bancos de libros y material curricular se puso en marcha el pasado curso con una inversión pública por parte de la Consejería de Educación de dos millones de euros, misma cantidad destinada para el ejercicio que está a punto de iniciarse. Este curso no se alcanzará todavía la gratuidad total, por lo que algunas familias se verán obligadas a tener que aportar una cantidad de dinero que establecerán los propios centros en función de sus necesidades. El reto es que en el curso 2018/19 los recursos educativos sean completamente gratuitos en toda Cantabria y nadie tenga que pagar nada por ellos, cumpliéndose así uno de los principales objetivos de legislatura del departamento de Ramón Ruiz.

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