Una epidemia de bronquiolitis dispara las urgencias y los ingresos de bebés en Valdecilla

Una epidemia de bronquiolitis dispara las urgencias y los ingresos de bebés en Valdecilla

Es la causa del 40% de los niños hospitalizados en las últimas semanas, a la espera de la gripe, que ya empieza a notarse con más intensidad en los centros de salud

Ana Rosa García
ANA ROSA GARCÍASantander

La gripe empieza a hacerse fuerte en Cantabria tras superar el umbral epidémico la semana pasada, pero hay otro virus que siempre le precede, que trae de cabeza a los pediatras. Se trata del virus respiratorio sincitial (VRS), principal responsable de la epidemia de bronquiolitis que ha disparado las urgencias y los ingresos de los más pequeños, como confirma María Jesús Cabero, coordinadora de Urgencias pediátricas del Hospital Marqués de Valdecilla. «Hemos tenido varios casos que han precisado incluso atención de cuidados intensivos, con soporte respiratorio (oxígeno). Los que más están ingresando, por cuadros graves, son menores de cinco meses».

La bronquiolitis, como la gripe, nunca falla a su cita con el invierno, aunque en este caso afecta sobre todo a niños por debajo de los dos años de edad. Debe su nombre a que daña a los bronquiolos (las ramificaciones más pequeñas de los bronquios), conductos que al inflamarse se obstruyen y dificultan el paso del aire. De ahí que el niño emita un ruido al respirar, conocido como sibilancia, señal de que lo que empezó como un catarro se ha agravado y precisa atención médica.

RECOMENDACIONES

Lavado de manos
Los pediatras insisten en que es una de las medidas más importantes y eficaces para evitar la propagación de los virus.
No llevar al colegio o guardería sin curar del todo
El niño en este caso se expone a una recaída, al tiempo que es una fuente de transmisión.
Evitar el humo del tabaco
Fumar en casa o en el coche en presencia de niños es un factor que influye negativamente.

«El 40% de los niños hospitalizados en Valdecilla en las últimas semanas son bebés de 3-5 meses con primeros episodios de bronquiolitis o menores de hasta 2 o 3 años por dificultades respiratorias, con crisis de broncoespasmos, secundarios al virus respiratorio sincitial», señala Lorenzo Guerra, también doctor de la Unidad de Urgencias de Pediatría de Valdecilla. La media es de cuatro o cinco ingresos diarios por este motivo, «una tasa alta», pero que se corresponde con el brote habitual de esta época del año.

«Por ahora, en Urgencias solo un 10% de los casos de infección respiratoria dan positivo en gripe»

«Siempre lo primero que viene son las bronquiolitis en niños muy pequeños o con factores de riesgo, seguidos de infecciones respiratorias en adultos. Y, a continuación, llega la gripe, que aunque aumenta la presión en Urgencias, conlleva poco ingreso, en comparación con el VRS, causante del 80% de las bronquiolitis», explica Guerra.

Pico de incidencia

La demanda asistencial ha ido aumentado de forma progresiva. «Ahora estamos en la época de más incidencia -añade-. Si en noviembre teníamos en torno a 110 urgencias pediátricas al día, con picos los fines de semana de hasta 150, en diciembre esa cifra se ha elevado a 130 diarias, llegando a 190 sábados y domingos». El problema del VRS es que no hay un tratamiento 100% eficaz -se trata con oxígeno y broncodilatadores-. «No hay una vacuna, no te inmuniza frente a la siguiente campaña», recuerda Cabero. Y, al ser un virus, tampoco vale el antibiótico.

Los médicos destacan que, «a diferencia de otros años, ha habido más coinfección con otros gérmenes, lo que complica aún más la evolución». En consecuencia, se están registrando «bronquiolitis más largas en el tiempo, un extremo que deben de conocer los padres, para que no se angustien», subraya la coordinadora de Urgencias. La media global de estancia hospitalaria se sitúa en tres días, «aunque se prolonga cuanto más pequeños son los pacientes», porque a veces dejan de comer y hay que garantizar que se están alimentando bien antes de dar el alta.

«La bronquiolitis siempre da mucho trabajo a los pediatras», declara Guerra. Pero, pese a las cifras, aclara que no ha habido problema de falta de camas ni se ha llegado a colapsar en ningún momento el servicio. En este sentido, Cabero resalta las ventajas que ha supuesto para la Unidad el traslado de la Residencia a Valdecilla, «donde disponemos de más espacio y tenemos una capacidad de organización más efectiva». Sí admite que para favorecer la rotación de camas en estas semanas de mayor presión «hemos estado dando altas también los sábados y domingos».

«En noviembre la patología descendió durante las vacaciones escolares para resurgir de nuevo con la vuelta a las aulas. A veces hay una sobreinfección porque tienen hermanos mayores. Otras veces el problema es que muchos menores van a la guardería sin recuperarse del todo», sostiene la pediatra. No hay que olvidar que «el niño es fuente y cadena de transmisión. Tanto en el caso de la gripe como en el VRS, segrega el virus durante más tiempo, con lo cual es más contagioso». De ahí que los facultativos insistan en la importancia de adoptar medidas preventivas, como el lavado de manos.

Tránsito en plenas Navidades

«En España, se calcula que el virus respiratorio sincitial causa al año entre 70 y 250 muertes en niños. En Cantabria no hemos tenido ninguna en los últimos años», apostilla. Al adelantarse la llegada de la gripe, respecto a otras temporadas, se espera que la bronquiolitis empiece a descender. «Los gérmenes funcionan como un ecosistema, hasta que no empieza a bajar uno no sube el otro, así que coincidirán poco». Sin embargo, los pediatras cuentan con que habrá poca tregua en ese tránsito, a nivel asistencial, ya que se concentrará durante las Navidades, lo que implica que las urgencias hospitalarias recibirán el efecto rebote de los días festivos y el cierre de los centros de salud.

Lo peor de la epidemia gripal se espera en un par de semanas. Hasta el momento, apunta Guerra, «aún no hemos tenido ingresos por gripe. Es más, sólo un 10% de los casos que han llegado a Urgencias pediátricas con sospecha de infección respiratoria han dado positivo en gripe. Es una tasa baja y en todos los casos se trata de la variante tipo B». El test de detección que se realiza en la Unidad, a partir de una muestra de lavado nasofaringeo, permite identificar en apenas media hora qué virus es el responsable.

En cambio, donde «sí se está notando con más intensidad la llegada de la gripe» es en Atención Primaria. Así lo confirma el pediatra Alberto Bercedo, presidente de la Sociedad de Pediatría Extrahospitalaria de Cantabria: «En los centros de salud, además de la bronquiolitis, llevamos dos semanas viendo niños con gripe B -aún no ha llegado la A-». A su juicio, «sería muy interesante que se dotara a las consultas de Atención Primaria de test rápidos de diagnóstico, que en apenas cinco minutos te dicen si es gripe o no. Una medida muy útil que serviría también para tranquilizar mucho a las familias».

Al igual que Cabero, Bercedo critica que, «por las condiciones laborales de los padres o la situación familiar, a los niños se les envía al colegio o la guardería sin haber dado tiempo a que se recuperen, así que propagan el virus y muchas veces los que tienen bronquiolitis recaen». De cara a las consecuencias de la gripe en los más pequeños, Cabero apunta que «la tasa de hospitalización en menores de 2 años es similar a la de los adultos mayores de 65 años, donde la mortalidad por complicaciones respiratorias es muy alta».

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