«El medidor continuo de glucosa evita al niño con diabetes ocho pinchazos al día»

Los ciudadanos formaron el símbolo de la diabetes, un círculo azul, frente al Ayuntamiento, que se iluminó del mismo color./Javier Cotera
Los ciudadanos formaron el símbolo de la diabetes, un círculo azul, frente al Ayuntamiento, que se iluminó del mismo color. / Javier Cotera
Cantabria

La Asociación Cántabra de Diabetes reivindica la financiación pública de estos dispositivos que «solo le supondrían a la Consejería un coste de 125.000 euros al año»

Ana Rosa García
ANA ROSA GARCÍASantander

El Día Mundial de la Diabetes es una llamada a la sensibilización, pero también una oportunidad para poner voz a las reivindicaciones de los pacientes, que en la región son alrededor de 65.000. Si el año pasado la unión del colectivo logró tumbar el contrato del Servicio Cántabro de Salud (SCS) que trajo a la región las dolorosas agujas para la insulina, en esta ocasión la Asociación Cántabra de Diabetes se ha marcado el reto de conseguir que la sanidad pública financie los medidores continuos de glucosa para los niños que padecen esta patología crónica.

Los dispositivos funcionan como si leyeran un código de barras. De forma rápida, sencilla e indolora permiten vigilar la enfermedad, a cualquier hora del día y las veces que haga falta, y prescindir de los pinchazos en el dedo para el control en sangre. Un pequeño sensor en el brazo recoge y almacena los valores día y noche. Para conocerlos, basta un segundo de escaneo y el aparato -se conoce como 'sistema flash'- muestra en la pantalla los datos. Este avance no está incluido aún en la cartera de servicios del Ministerio de Sanidad -quien lo tiene, lo paga de su bolsillo-, pero ya son varias las comunidades que han aprobado su financiación pública para niños y adolescentes, como Castilla La Mancha, Comunidad Valenciana, País Vasco y, esta misma semana, Canarias.

120 euros al mes le cuesta a cada familia el dispositivo para el control de la diabetes que evita los pinchazos

«A este paso, veo que en Cantabria nos quedamos los últimos. Vamos para atrás, cuando hace años éramos el ejemplo a seguir», lamenta Aureliano Ruiz, presidente de la Asociación Cántabra de Diabetes, quien lidera la «lucha» por sacar adelante esta reivindicación a nivel nacional. «Es una cuestión de voluntad política. Hemos hecho el cálculo de lo que podría suponerle a la Consejería de Sanidad y, tirando al alza, hablamos de 125.000 euros al año». Con esa cuantía se garantizaría el acceso a estos medidores para 130 niños y 70 adultos (aquellos casos puntuales más graves). Ruiz se muestra «optimista con la futura negociación de los presupuestos», y confía en que la Administración sea «sensible». En la actualidad, el coste para las familias es de «120 euros al mes. El sensor vale 60 euros y tiene una duración de 14 días -se agota como una pila-, pero le evitas al niño entre 8 y 10 pinchazos al día y además está mucho mejor controlado, con lo cual a la larga la Administración se ahorra dinero, porque hay menos complicaciones».

«La Administración se ahorraría dinero, un buen control supone menos complicaciones»

En este sentido, recuerda que «España es el segundo país, después de Estados Unidos, en amputaciones de extremidades inferiores no traumáticas, es decir, relacionadas con la diabetes». Además, se calcula que el mal control de la enfermedad provoca cada año en España 25.000 fallecimientos, siendo la patología cardiovascular la causa en el 80% de los casos, y es el responsable del 16% de las cegueras. La Federación Española de Diabetes y el Grupo Parlamentario Socialista registraron el lunes en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley en la que se solicita la inclusión de los sistemas de monitorización continua de glucosa en la cartera de servicios de Sistema Nacional de Salud. «No se entiende que nuestra consejera, del mismo color político, no comparta esta postura», señala Ruiz. E insiste en que «mejoraríamos todos, lo primero y más importante, la calidad de vida de los niños y de sus padres».

Propuesta preocupante

De otro lado, el presidente de la asociación se muestra «preocupado» ante la posibilidad de que una de las endocrinas infantiles de Valdecilla sea destinada a Atención Primaria, propuesta que la Consejería ha paralizado, «aunque hace falta que esa decisión sea definitiva».

Para llamar la atención sobre la incidencia de la diabetes e insistir en la importancia del diagnóstico temprano, Santander se sumó este martes a la conmemoración del Día Mundial iluminando de azul la fachada del Ayuntamiento, al tiempo que Piélagos, Santa Cruz de Bezana y Puente San Miguel, entre otros municipios, desarrollaron jornadas informativas sobre esta enfermedad en constante crecimiento en todo el mundo.

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