Las hermanas de Carlos V llegan a Laredo

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Las hermanas de Carlos V arribaron ayer a Laredo ante la presencia de miles de personas. / Abel Verano

  • Miles de personas se congregaron en la playa de Salvé para asistir al desembarco de Leonor de Francia y María de Hungría

La recreación del 'Último Desembarco de Carlos V' vivió a ayer una nueva jornada marcada por la gran afluencia de público, animado por una temperatura más propia del verano. Desde las doce del mediodía hasta bien entrada la noche, las calles de Laredo estuvieron a rebosar de gente. Pero si hubo un acto que congregó un mayor número de personas, en concreto en la playa Salvé de Laredo, donde se ubica estos días El Palenque, ese fue la escenificación del desembarco de Leonor de Francia y María de Hungría, las hermanas del emperador Carlos I de España y V de Alemania. Y es que, por segundo año consecutivo, los organizadores dieron cumplimiento a lo que sucedió hace 460 años, cuando las hermanas del Sire arribaron en Laredo un día después de hacerlo él.

Pero la jornada festiva arrancó mucho antes. Aprovechando la estancia del Sire, la villa pejina se llenó de fastos para que la estancia de Carlos V, al que le gusta el buen yantar y, sobre todo, la cerveza, fuera de la más agradable. Para complacer los caprichos de su Majestad, el Mercado Imperial abrió sus puertas para disfrute del séquito imperial y todos aquellos vecinos y visitantes que no quisieron perderse la amplia oferta gastronómica y artesanal que ofrecen los numerosos puestos ubicados en la calle Menéndez Pelayo. Los Seres de Kubrera, personajes fantásticos, pasearon por las calles de la villa, mientras en La Alameda se celebraba un espectáculo de títeres. Al mismo tiempo, el escenario Laredo 1556, situado junto al antiguo Ayuntamiento pejino, acogió una escena cotidiana de la villa de Laredo: marineros, regatonas, montañeses...

En La Alameda tuvo lugar la semifinal del Torneo de Caballeros, que acaparó la atención de numeroso público, y también se celebró una exhibición de cetrería, que tanto éxito tienen entre los más pequeños. La música del Renacimiento y Las Regatonas de Laredo también tuvieron su espacio durante la jornada matinal, momento en el que Carlos V y su séquito recorrieron las diferentes calles de la villa, donde vecinos y visitantes aprovecharon para inmortalizar el momento.

Tras un descanso para recuperar fuerzas, los artesanos del imperio abrieron sus paradas y el mercado cobró vida. De nuevo La Alameda vivió una nueva semifinal del Torneo de Caballeros, acompañada de circo y música de la época, así como otros sonidos más típicos de Cantabria. Al filo de las ocho de la tarde, tuvo lugar el 'Desfile Imperial', donde el emperador junto a su séquito fue a recibir a sus hermanas. El Sire, acompañado de nobles, poetas, juglares, damas de alta alcurnia y demás personajes realizaron un pasacalles por la calle Menéndez Pelayo, pasando por López Seña hasta la llegada a El Palenque, donde tuvo lugar una entretenida exhibición de cetrería.

A continuación, Leonor de Francia y María de Hungría irrumpieron en la nave 'Faucon' y recibieron el caluroso recibimiento de su hermano y el numeroso público congregado. Tras las entrañables palabras de afecto del Emperador, fue la concejala de Festejos, Charo Losa, la que en nombre de la autoridad local y de todos los laredanos manifestó la alegría de todos los presentes por su honrosa presencia y estancia en la villa.

Torneo de época

Finalizado el desembarco de las hermanas del Emperador, tuvo lugar uno de los momentos más esperados del día, el torneo de época que congregó a cientos de vecinos y visitantes en la playa de Salvé y se celebró en honor al Emperador y sus hermanas. Finalizado el espectáculo, el Sire y sus hermanas desfilaron hasta sus aposentos para pernoctar, mientras que la música y la fiesta continuaron. El espectáculo nocturno Atlantes, que se celebró en el escenario de La Alameda, puso la nota final a la penúltima jornada del Desembarco de Carlos V.