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Como las mareas

Como las mareas
Daniel Pedriza

El Racing completa una brillante primera parte, pero casi tira la victoria por la borda en una decaída segunda mitad

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

Después de la galerna, siempre es momento de evaluar daños y reconstruir lo que se haya visto deteriorado. Las situaciones complicadas deben servir para fortalecer, reforzar cimientos y, sobre todo, no volver a bajar la guardia. Todos los equipos pasan al menos una crisis en una temporada tan larga y penosa como la de la Segunda División B. Y el Racing ni debe ni puede olvidar que las borrascas son cíclicas. Vienen y van, como las mareas. Como el Racing, que tras una genial primera parte estuvo muy cerca de tirarlo todo por la borda en un segundo tiempo gris oscuro. Lo importante es estar preparado para recibir las tormentas futuras con algo más que un simple chubasquero. El pasado existe para aprender, para sacar valiosas lecciones. El presente, para luchar, para vivirlo. Incluso, si es posible, para disfrutarlo. Y el futuro, para soñar. Los 45 minutos iniciales dan esperanza y los segundos, un toque de atención. Siempre con cuidado.

El chaparrón aparentemente superado le ha servido a Ángel Viadero y a su equipo para depurar. Para limpiar esos restos de deriva traídos a El Sardinero por las fuertes marejadas. Y para sacar a flote rostros nuevos que han aportado aire fresco al conjunto verdiblanco. La brisa del Cantábrico. Pau Miguélez, Javi Cobo o Sergio Ruiz han pasado de ser grumetes a oficiales en plena tempestad y el capitán del barco agradeció hoy su ayuda en la salvación de la nave con una nueva titularidad. Hasta los marineros más veteranos recuperaron en parte su mejor versión. Al menos durante los primeros 45 minutos. Nacido en Narón, junto a los astilleros ferrolanos, Héber, sobrado, fue el principal exponente de ello.

El primer tiempo fue brillante. El Racing por fin dejó de lado su irregularidad manifiesta. Ese ahora sí, ahora no que muestra el destello del faro a los barcos en alta mar. El buen hacer verdiblanco no se quedó en un triste cuarto de hora. Desplegar las velas en los buenos ratos. Hasta el descanso, hubo prácticamente un monólogo montañés ante un Lealtad impetuoso, pero muy limitado por las importantes bajas y las necesidades clasificatorias.

1 Racing

Iván Crespo, Sergio Ruiz, Álex García (Córcoles, min. 69), Gonzalo, Borja Granero, Antonio Tomás (Jerín, min. 60), Óscar Fernández, Javi Cobo, Héber Dani Aquino (César Díaz, min. 76) y Pau Miguélez.

0 Lealtad

Tejero, Keko, Mauri, Mendi, Omar, Álex Blanco, Nacho López (Medori, min. 82), Rodri (Agus Porto, min. 83), Álvaro Montero, Jorge y Robert (Cueto, min. 82).

Goles
1-0, min. 39: Dani Aquino.
Árbitro
Brea Peón (Comité Gallego). Amonestó a los locales César Díaz y Álex García y al visitante Rodri.
Incidencias
Decimocuarta jornada del campeonato liguero en el grupo II de Segunda División B. Campos de Sport de El Sardinero. Tarde lluviosa y fría. Con césped pesado por el mal tiempo.
El público
7.327 espectadores en las gradas de los Campos de Sport de El Sardinero, según los datos aportados por el club. El desapacible tiempo y la clasificación del rival no ayudaron a lograr una mejor entrada.
El detalle
El Racing logró ante el Lealtad su tercer triunfo consecutivo y su tercer encuentro seguido sin encajar un gol. Dani Aquino terminó el partido lesionado. Las pruebas determinarán su periodo de baja.

Tras varias ciabogas en el borde del área, Héber se sacó un disparo que se iba pegado al poste. El meta Tejero sacó una mano providencial para enviar la pelota a córner y evitar que el intento llegase a buen puerto. Poco después fue Dani Aquino el que tomó el timón ofensivo para soltar un tiro cruzado que se marchó cerca del mismo palo que el anterior.

De más a menos

Lo que hace dos semanas eran dudas, este domingo, de inicio, fueron certezas. Los pases y controles errados fueron minoría y no llegaron a suponer la caída en depresión. Hasta los rebotes tuvieron cierta tendencia a caer del lado verdiblanco. Ya se sabe. Dinámicas. Cuando el viento sopla a favor. Y los pitos incluso se convirtieron en aplausos. Las sirenas de alarma descansan por el momento.

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Dani Aquino volvió a disponer de una buena ocasión con un remate de cabeza, picado, que un zaguero maliayo sacó de la línea de gol. A esta le siguió un tiro de Antonio Tomás, colocado, que atrapó sin problemas el guardameta leal. La contienda estaba en ese momento en que sí, que muy bien, pero en el que el dominio y la brillantez seguían luciendo con un cero enorme en los videomarcadores. Hasta que Héber encontró la empopada buena. Tras una buena combinación racinguista en el centro del campo, el gallego subió la acción de nivel con una internada valiente al área. Crujió a un rival antes de poner el pase atrás que Dani Aquino colocó dentro de las redes. Pesca productiva.

Con el rumbo correcto aparentemente hallado, tras el descanso el Racing pareció dejarse llevar por la corriente con la renta a favor. Confiarse no suele traer nada positivo en esto del fútbol. Así, el Lealtad, con muy poco, estuvo a punto de abrir una vía en el casco de la nave racinguista. Álvaro Montero aprovechó varios rebotes dentro del área para quedarse solo, cara a cara, con Iván Crespo. El atacante regateó al guardameta, pero el de Viveda, ágil, se rehizo para desbaratar la oportunidad de los de Villaviciosa.

Las claves

Los mejores minutos
La primera mitad del Racing fue de lo más destacado de la actual temporada
El peligro de no sentenciar
El equipo cántabro tuvo ocasiones en el inicio para haber matado el encuentro
Caida y sufrimiento
En la segunda parte, los de Ángel Viadero se vinieron abajo y el Lealtad tuvo opciones para empatar

El hervor del comienzo empezó a pasar factura. Los problemas físicos no tardaron en aparecer. Ángel Viadero decidió retirar a un fatigado Antonio Tomás de la sala de máquinas para darle la alternativa a a otro de los tripulantes jóvenes: Jerín. Los nervios le jugaron una mala pasada al futbolista de origen caboverdiano. Dos entregas erróneas consecutivas dejaron la pelota en poder de Jorge, cuyo disparo se marchó demasiado cruzado. La salida del de Cartes del terreno de juego restó orden y solidez al equipo racinguista. Se notó demasiado. Álex García, tocado y que cambió una gran cantidad de pitos por aplausos, se retiró para dejar su sitio a Córcoles. Javi Cobo desapareció. Pau Miguélez empezó a acusar el cansancio. Y así, en casi todas sus plantas, el castillo de naipes verdiblanco empezó a tambalearse.

En la segunda mitad, salvo por algún chispazo de Héber a través de la banda izquierda, el Racing perdió el Norte. Con una exigua ventaja, sólo el escaso mordiente del Lealtad permitió a los de Ángel Viadero llegar a su destino, a la victoria, con el paso de los minutos. Eso sí, con más sufrimiento del previsto después de una primera parte que podía haber dejado sentenciado el choque. Para acrecentar los problemas, Dani Aquino cayó lesionado. Todo apunta a un nuevo problema muscular en la parte trasera del muslo que le puede dejar varias semanas varado en el dique seco. Sin el principal goleador, las cosas se ven desde una peor perspectiva.

El minuto 88 fue el momento más crítico. Al borde del naufragio. En un balón colgado al área, falló primero Borja Granero, después se durmió David Córcoles y Jorge marró una ocasión clarísima que, de haber entrado, habría devuelto los nubarrones a la azotea de los Campos de Sport de El Sardinero. Fue entonces cuando a afición se dio cuenta de que debía bogar aún más fuerte para empujar a un equipo que estaba en un riesgo altísimo de perecer ahogado en la orilla.

Al final, como suele pasar siempre en este tipo de situaciones, lo mejor fue el botín. Es la principal lectura con la que hay que quedarse. Una victoria y tres puntos importantes. Como todos. Lo que se queda por el camino es susceptible de ser echado de menos allá por el mes de mayo, cuando toca hacer acopio de víveres para ambicionar el campeonato liguero y entrar en el play off de ascenso con la mayor de las garantías. El triunfo deja a los cántabros en la misma tercera posición, con la misma desventaja de cuatro puntos con respecto al líder, el Mirandés, pero ya con cinco de colchón sobre la Real Sociedad y el Burgos, sus más inmediatos perseguidores en esta larguísima regata. Tajonar, en Pamplona, es el próximo puerto donde el Racing hará transbordo.

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