Fútbol | Segunda B

Lo mismo de siempre

Lo mismo de siempre
Javier Cotera

El Racing pierde dos puntos en el minuto 92 ante una Peña Sport en descenso

SERGIO HERREROTafalla

A escasos cincuenta metros del campo de San Francisco se encuentra el velódromo Miguel Induráin. Un recinto donde el cántabro Óscar Negrete batió el récord de la hora de ciclismo en pista para bomberos. En el recinto aún conservan una fotografía del colindrés. Carlos Pouso no ha tenido la oportunidad de iniciar su carrera como racinguista con la salida neutralizada de la pretemporada. Se ha incorporado con el pelotón lanzado y en plena caza de un Sporting B escapado. Persecución. La última referencia entre asturianos y cántabros era de ocho puntos de diferencia. Renta que puede verse aumentada aún más hoy. Minutada. Porque el Racing fue incapaz de vencer en casa de la Peña Sport. Jugó mal. En la línea que viene siendo rutina. Y, aunque tuvo el triunfo en sus manos, con un futbolista menos, se le escapó en el tiempo de descuento. El Racing no serviría para esos infumables anuncios de la teletienda, porque entre el antes y el después no ha habido, de momento, ninguna diferencia.

La primera incógnita sobre el ‘pousismo’ se desveló poco antes de las 16.30 horas, cuando los futbolistas saltaron a calentar. Por fin la alineación, después de una semana de pruebas escondidas. El técnico vasco mantuvo una continuidad con respecto a su predecesor, Ángel Viadero, pero con importantes matices. El míster cambió el dibujo. Algo así como un 4-1-4-1, con Adán Gurdiel, Gándara, Granero y Julen en defensa; Antonio Tomás como enlace; César Díaz, Javi Cobo, Sergio Ruiz y Álex García en la siguiente línea y Dani Aquino como futbolista más adelantado. Sus elegidos para esta primera etapa en su particular ‘tour’ por el ascenso.

1 Peña Sport

Álvaro, Sarriegi, Eneko, Endika, Mario, Ceberio, Uriz, Lacruz (Zourdine, min. 76), Etxarri (Socorro, min. 70), Xabi Calvo (Joni, min. 87) y Valdo.

1 Racing

Crespo, Gurdiel, Julen, Gándara, Granero, César Díaz (Óscar, min. 64), Antonio Tomás, Sergio Ruiz, Javi Cobo, Álex García (Héber, min. 72) y Aquino (Juanjo, min. 19).

el detalle
La principal novedad del partido de ayer fue el estreno de Carlos Pouso como entrenador del Racing. El técnico vasco no pudo estrenarse con victoria. Presenció el encuentro el exinternacional español Jon Andoni Goikoetxea.
goles
0-1, min. 75: Juanjo. 1-1, min. 92:Socorro.
árbitro
Ávalos Barrera (Comité Catalán). Amonestó al local Socorro y a los visitantes Gándara y Borja Granero. Expulsó a Antonio Tomás por doble amarilla.
incidencias
Campo de San Francisco. Césped muy irregular y resbaladizo en una tarde nubosa y muy fría en Tafalla.
el público
Unos 800 espectadores en el estadio de la Peña Sport. Entre ellos, aproximadamente medio centenar de seguidores racinguistas que desafiaron al frío para acompañar al equipo verdiblanco en su desplazamiento a Tafalla.

Las hostilidades empezaron desde el arranque, aunque la intensidad que Carlos Pouso le quiere incentivar a sus futbolistas duró apenas unos minutos. En ese tiempo, el Racing lanzó sus dos primeros ataques. Dani Aquino demarró entre dos defensas para lograr una buena posición. Su pase hacia atrás a la llegada de Sergio Ruiz lo mandó el astillerense a las nubes. Poco después, un cañonazo de César Díaz lo despejó el meta Álvaro con los puños para no complicarse la vida.

A partir de ahí, el equipo verdiblanco fue escaso en ataque y blando, muy blando, en defensa. La Peña Sport, a priori débil por lo clasificatorio, le trajo muchos problemas a los cántabros. Iván Crespo tuvo que hacer una parada providencial. Su cita habitual de cada semana. El debutante Etxarri entró en el área, hizo un roto y su tiro cruzado lo despejó el meta de Viveda con una acertada mano abajo.

En plena crisis de dominio e identidad, el Racing se quedó sin su jefe de filas. Dani Aquino arrancó a por un balón y cayó al suelo. Alarma. Juanjo se despoja del chándal y se confirma el contratiempo. Cambio inesperado y una bolsa de hielo para la parte trasera del muslo del murciano. Desde el palco sugirieron al banquillo que el Torito forzase su quinta tarjeta amarilla, pero finalmente Pouso puede quedarse sin el goleador por lesión. El caso es que Juanjo, con nuevo técnico en el banquillo, tenía por delante una buena opción para reivindicarse. Y la aprovechó. Pudo haber evitado el tropiezo verdiblanco. El delantero se inventó un buen pase a la espalda de la defensa para la carrera de César Díaz. El remate del manchego no encontró portería.

Decía Pouso el viernes que el equipo iba ‘in crescendo’. Pero el Racing en Tafalla continuó por la misma triste línea de jornadas anteriores. Lo único que fue en aumento a lo largo de la tarde fue el mosqueo del entrenador, que si había planeado algo seguramente no era lo que estaba viendo hacer a sus futbolistas sobre el césped.

La sesión vespertina del sábado olía a nuevo resbalón. Porque un resultado adverso no parecía nada descabellado y porque la mayoría de los jugadores verdiblancos se debían haber dejado las cubiertas de mojado en el vestuario y andaban más en horizontal que en vertical por el irregular estado del terreno de juego después de una dura semanita de lluvia y frío.

El efecto de la ‘pousina’ del descanso duró lo mismo que un sprint entre Mark Cavendish, Peter Sagan y André Greipel. Un ratuco. Un abrir y cerrar de ojos. Un remate de Sergio Ruiz fue lo más parecido a una ocasión de gol para el equipo cántabro, aunque por un rato los visitantes metieron en su campo a los navarros. Pero ese intento de escapada fue neutralizado y la contienda se volvió a igualar. Incluso, la Peña Sport consiguió que la cuesta se desnivelase a su favor.

El cuadro navarro llegó con peligro e Iván Crespo se vio obligado de nuevo a aparecer. Etxarri se quedó solo ante el guardameta cántabro. Le tiró a dar. Centrado. Fácil para el arquero, quien acto seguido tuvo que ejecutar una palomita para blocar una volea malintencionada de Valdo. El berciano pudo cobrarse una venganza por el escaso protagonismo que tuvo a su paso por el Racing. Aquellos míseros veinte segundos. Quién sabe si el fino centrocampista podría haber aportado algo de cara a evitar el descenso que el racinguismo sigue penando.

Por aquella caída a los infiernos, el Racing se vio ayer de nuevo en el modesto estadio de San Francisco. Carlos Pouso cambió a los dos extremos, hombre por hombre, en busca de algo más de profundidad. O, al menos, en la búsqueda de algo distinto, que lograse poner el partido de cara para el cuadro montañés. César Díaz y Álex García, fuera. Óscar y Héber, dentro. Precisamente fue el gallego quien inició la jugada del tanto racinguista. El naronés centró al área en busca de Óscar. El meta Álvaro se vio obligado a salir para despejar con la cabeza, pero su intento se quedó a medias, porque dejó la pelota muerta en la frontal. Juanjo la dejó botar, levantó la cabeza y afinó la puntería. La colocó allí donde la quería ver. Volea certera. Gol necesario. Para el Racing y para el propio delantero.

El equipo cántabro lo tenía ya todo a su favor. La maleta abierta para meter los tres primeros puntos de la era Pouso. Pero el partido cambió en un instante. En un silbido. El colegiado catalán había perdonado cartulinas a lo largo de todo el partido. De repente, la mano se le calentó. Bajó el listón. Y Antonio Tomás, que saltó con un rival en la pugna por un balón, fue el damnificado. Cuando menos, rigurosa. A partir de ahí, al Racing le tocaba hacer la de Tony Martin. Escapado durante kilómetros y kilómetros. El escapado contra el pelotón. El del maillot verdiblanco iba a ser cazado sobre la misma línea de meta.

La Peña Sport gastó sus últimas fuerzas en encerrar al Racing en su área. Un tiro de Cebeiro de falta rebotó en un cuerpo que pasaba por allí . Iván Crespo intentó atrapar la pelota, pero le rebotó en el pecho. Sarriegi no acertó a marcar en el rechace. Más clara aún fue la siguiente. Eneko ganó la espalda a la defensa y se quedó cara a cara con el guardameta. Contra todo pronóstico, estrelló su disparo en el lateral de la red.

El Racing volteaba la cabeza. Miraba hacia atrás y veía venir al pelotón navarro. En fila de a uno. Un poco más cerca. Un poco más cerca. Ya está aquí. Te han cazado. No le dio ni tiempo a levantar el brazo en señal de victoria. Minuto 92. La Peña Sport hilvanó una jugada preciosa. Y el racinguismo vivió ese desenlace que no por dramático no es esperado. Tantas y tantas veces. Socorro. No, no es lo que pidió el Racing. Socorro fue el autor del tanto que dejaba al equipo cántabro con esa cara de tonto demasiado habitual. En otra jornada que podía haber sido propicia por la derrota del Mirandés frente al Athletic B (2-1). Si el Sporting B logra la victoria hoy en Merkatondoa frente al Izarra, la escapada del filial rojiblanco –se colocaría a diez puntos de distancia– sería algo así como un milagro. Sólo quedará pincharles las ruedas o robarle la bicicleta a los asturianos.

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