Rugby

El Senor se viste de equipo grande

Lucas Latrónico intenta evitar el placaje de la defensa madrileña. /Daniel Pedriza
Lucas Latrónico intenta evitar el placaje de la defensa madrileña. / Daniel Pedriza

Los verdes anulan al Alcobendas, el tercer clasificado, y mandan un aviso sobre sus opciones en la Liga

Marco García Vidart
MARCO GARCÍA VIDARTSantander

Más de uno contenía la respiración en San Román antes del partido. Como se perdiese, adiós. Los tres de arriba, Quesos, El Salvador y Alcobendas, pondrían una distancia casi insalvable. Sería una Liga de tres, la nada y el resto. Pero esas caras circunspectas antes del inicio del choque de ayer en el feudo verde mutaron, hora y media más tarde, a otras de felicidad total. Porque esto no se ha acabado. A esos tres pesos pesados, por tradición en esto del rugby o por dinero -o por ambas cosas a la vez- se une un cuarto. El equipo que no se resigna a ser un mero comparsa, un 'palmero' que aplaude a los demás. El Senor Independiente se puso el cartel de 'gallo' en esta Liga con la sutileza de un elefante loco en una cristalería. Los verdes demolieron por 35-27 al Alcobendas, el tercer clasificado y de largo la mejor defensa del campeonato. Hasta ayer, habían encajado 120 puntos y concedido 12 ensayos. Esos 35 -con cuatro 'tries'- que marcaron los santanderinos sonaron como un trueno que se oyó bien fuerte en el resto de plazas ligueras. En Santander juega el cuarto en discordia, el equipo que se ha empeñado en huir de sus fantasmas y arruinar más de una fiesta. Y da la impresión que a obstinados, a los verdes no les va a ganar nadie.

35 SENOR

Domínguez, Altamirano, Ottoño. Álvarez, Colombo, Guido, José García, Fraser, Latrónico, Zabalegui, Lualdi, Mariano García, Ducamp, Soria y Poet. También jugaron: Leibson, González y Bulacio.

27 ALCOBENDAS

Ángel, Ovejero, Fertu, Matenga, Cabrera, Ramiro, Brasca, Newton, Munilla, Mata, Londoño, Imo, Mateu, Íñiguez y Martín García. También jugaron: Dacosta, Pingica, Rado, Pomponio, Lisandro García y Labrador.

Marcador
m.3: 0-5 (Imo); m.3: 0-7 (Mata); m.7: 0-12 (Matenga); m.7: 0-14 (Mata); m.21: 0-17 (Mata); m. 24: 5-17 (Guido); m.24: 7-17 (Mariano García); m.29: 10-17 (Mariano García); m.34: 15-17 (Ducamp); m.34: 17-17 (Mariano García). Descanso. m.49: 22-17 (Leibson); m.49: 24-17 (Mariano García); m.51: 27-17 (Mariano García); m.55: 27-22 (Ramiro); m.55: 27-24 (Mata); m.75: 32-24 (Leibson); m.79: 32-27 (Mata); m.80: 35-27 (Mariano García).
Árbitro
Íñigo Atorrasagasti (c. vasco). Amonestó con tarjeta amarilla a los jugadores del Alcobendas Brasca, Rado y Mateu.
Incidencias
Novena jornada de la División de Honor. Campo de San Román. 450 espectadores.

San Román lucía una atípica mañana nublada para recibir a su equipo. No llovía -sólo faltaba, y estropear así esa racha de un día de agua en cuatro temporadas y lo que va de esta-, pero el tiempo estaba algo fresco y plomizo. Y al público le costó llegar. Más de uno se perdió el primer sopapo que se llevaron los verdes. El Alcobendas salió más centrado. Y a los tres minutos hizo valer el poderío de su chequera. Shane Imo, un australiano pero que juega con Samoa -uno de los países a tener en cuenta en esto del rugby- agarró el oval en medio campo y comenzó driblar a todo lo que le salía al paso -la defensa verde estuvo algo pasiva- para posar bajo palos. Mata transformaba para el 0-7. El primer despiste había salido caro.

Y el segundo regalo costó el mismo peaje. Una patada a seguir profunda de los madrileños llegó hasta casi la zona de marca verde. El Senor recuperó el balón, pero la buena presión de Martín García hizo que los verdes errasen en un pase atrás. El Alcobendas recuperó el balón y lo hizo circular por el centro. De ahí, otra patada a seguir la aprovechó esta vez el otro gran refuerzo de los visitantes en esta campaña, el neozelandés Hoani Matenga, para posar . Mata transformaba y ponía el 0-14.

La grada se quedó muda. Y más fría que la mañana. Que estos vienen en plan rodillo a hacer un estropicio, pensó alguno. Del Senor había pocas noticias por el momento. Y mediada la primera parte, Mata pasaba un golpe de castigo para el 0-17. Parecía que los visitantes encarrilaban una victoria fácil en San Román. Y todo, con un mínimo desgaste. Sin desplegar un gran juego, les habían bastado un par de despistes verdes para ponerse en franquicia.

Fue en el minuto 24 cuando todo comenzó a cambiar. Y no fue por un ensayo, ni por un golpe de castigo. Si no por un momento. Un estado de ánimo. Hasta ese instante, las melés se habían aguantado una a la otra, sin que nadie sacase ventaja de ellas. Pero fue en ese minuto cuando la melé verde comenzó a poner ruedas a la visitante. Y la grada, como si eso fuese un clarín de combate, despertó al igual que su equipo. Un golpe de castigo lanzado a touche originó la primera anotación verde. Tras el lanzamiento a cinco metros de la zona de marca rival, una de las grandes armas del Senor de esta campaña, el maul, avanzó sin freno. Guido posaba y Mariano pasaba el ensayo para el 5-17. Apenas cinco minutos después, el imprescindible capitán verde se la jugaba con un golpe de castigo desde medio campo. Y como no hacía ni pizca de viento, no era imposible. El oval voló por la portería madrileña para el 10-17.

Como en esas secuencias en dibujos animados, el Alcobendas se iba haciendo más y más pequeño. Y el Senor mandaba a lo largo de todo el campo. A seis minutos del descanso, Martín García pidió un 'mark' en su 22, pero cometió una infracción al sacar. Melé para el Senor que Latrónico hizo circular a toda velocidad para que el oval llegase por la derecha a Ducamp. Ensayo que Mariano transformó en una difícil patada para el empate a 17 con el que se llegó al final del primer periodo.

Sigue el dominio verde

El Senor salió igual de embalado del vestuario. A eso ayudó que Brasca vio la amarilla por placar a Ottoño -se retiró lesionado- sin balón. La jugada derivó en otra touche a cinco metros de la zona de marca rival. Y al igual que en la primera parte, el maul verde hizo el resto. Esta vez fue Leibson el que posó. Con la transformación de Mariano, el 24-17. El 'doce' verde pasaba poco después un golpe de castigo para anotar el 27-17. El parcial era ya de 27-0 para delirio de la grada.

Al recuperar al excluido, el Alcobendas espabiló. Y de nuevo tiró de sus estrellas. Un buen avance de Imo terminó con un pase para ensayase Ramiro y transformase Mata (27-24). El partido entró en una fase vibrante. Los visitantes pusieron en el campo a casi todo lo que tenían en el banquillo. Y uno de los que entró, el cántabro Guillermo Rado, echó de forma involuntaria una mano al Senor. En el minuto 28, tarjeta amarilla. En el minuto 34, Mateu dejaba a los suyos con 13 por aterrizar en un ruck sobre Mariano García. El regalo lo aprovecharon los verdes para utilizar de nuevo su jugada fetiche. Touche a cinco metros, maul y ensayo. De nuevo Leibson. Era el 32-24.

El partido parecía cerrado, pero con todo un Alcobendas enfrente la prudencia es más que necesaria. Mata pasaba un golpe de castigo a un minuto del final para el 32-27 y lograr al menos un punto bonus de defensa. Y la diferencia era menos de un ensayo. Los minutos de añadido se hicieron eternos. Pero esta vez, salió todo de cara. Atorrasagasti pitó un golpe de castigo favorable al Senor, en la 22 contraria y centrado. Mariano pasaba el oval por la portería para cerrar un partido soberbio, para dejar al rival sin ni siquiera ese punto y para mandar ese aviso a los equipos grandes de esta División de Honor. Para que no olviden que en Santander hay un equipo que va a por todo en esta Liga.

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