"La única vía efectiva para disminuir la tasa de desempleo en el país es la emigración"

Santiago Niño Becerra.
Santiago Niño Becerra. / Ramón Gómez
  • Conocido por sus opiniones contundentes, el catedrático de Estructura Económica Niño Becerra sostiene que la digitalización de la industria provocará cambios drásticos en el mercado de trabajo

La clave es el valor añadido que su trabajo aporte a la empresa: en el caso de que este sea escaso probablemente en los próximos años -o meses- un robot se lo arrebatará. Y esos cambios y el especial mercado de trabajo de España provocarán que la única vía efectiva para disminuir tasas de desempleo estructural como las que augura (un 16-20% para después de la crisis) conviertan a la emigración en la única vía posible para reducir estas cifras. Ese es el mensaje de Santiago Niño Becerra, catedrático de Estructura Económica en el Instituto Quimico Sarría, uno de los principales centros universitarios especializados en formación tecnológica e industrial de España. El próximo jueves intervendrá en el Foro Económico de El Diario Montañés con una conferencia sobre la Industria 4.0.

Viene usted a hablar de Industria 4.0, la industria inteligente del futuro, que ya llama a la puerta.

Ya está aquí, lo que sucede es que ha llegado a la ciudadanía con manifestaciones sorprendentes: la impresión de armas, intervenciones de neurocirugía realizadas por un robot,. Pero hay acciones de la Industria 4.0 que son muy prosaicas: un parquímetro que se comunique con el tique que ha expedido y con la central de tráfico urbano, por ejemplo.

Si yo fuera operario de una industria de componentes del automóvil, por ejemplo, ¿debiera temer por mi puesto de trabajo?

Depende. Si ese puesto de trabajo aportase muy escaso valor al conjunto -hoy los proveedores de componentes para el automóvil suministran conjuntos- evidentemente si, aunque es muy posible que ese puesto de trabajo ya no existiese: o habría sido deslocalizado en los 90 o habría sido robotizado a finales de los 2000; pero si añade mucho valor, si se mueve en el ámbito del I+D+i+d, de momento podría estar tranquilo.

¿Cuánto tiempo tardarán en implementarse los cambios hacia esta industria digitalizada?

Como decía ya han empezado, claro que primero en unas actividades y en unos subsectores. El automóvil, por su naturaleza, es uno de los subsectores donde antes se ha empezado a implementar. Depende también del precio de la tecnología: ya es posible construir por producción aditiva un edificio de varias plantas, pero el coste aún no lo justifica. La tecnología, cualquier tecnología, cumple tres reglas: cada vez es más sofisticada, cada vez es más fácil de utilizar y cada vez es más barata; o sea que .

¿Cuáles son los sectores más dispuestos al cambio y cuales los que ve usted más resistentes o con menos posibilidades de implementarlo?

La digitalización, la base de la Industria 4.0, no afecta a unos subsectores y a otros no: todos, absolutamente todos los ámbitos productivos, económicos, sociales, se están viendo afectados y se van a ver afectados por ella. Es como con la electricidad: afectó a todo; de hecho son comparables y asimilables.

¿Estamos preparados para ello? Por ejemplo, ¿nuestro sistema educativo está preparado?

Absolutamente no. Cambios del calibre que actualmente se están produciendo han sucedido en el pasado. Sucedió con el vapor y con la electricidad, la gran diferencia es la velocidad con la que ahora se producen tales cambios; simplemente recordemos que la masificación de Internet -y no en España- empieza en 1995. Ahora todo sucede más rápido, es como si el tiempo se comprimiese y en una hora cupieran más sucesos que en una hora de 1916. La duración de todo se reduce. Tecnológicamente no hay ningún problema, de hecho la tecnología favorece el proceso, pero otra cosa es lo que sucede en la mente de las personas: muy pocos individuos están mentalmente preparados para asumir algo así . a pesar de que nos afecta a todos. En consecuencia, la mayoría del sistema educativo va a remolque.

«No te jubiles, no cobrarás la pensión que esperas», «al Gobierno le explotará el asunto de las pensiones y en julio de 2018 no podrá pagar la extra», «la austeridad ha venido para quedarse y los sueldos seguirán bajos hasta 2025». Sus augurios negativos han creado escuela, ¿es usted un pesimista recurrente o un realista informado?

Es una cuestión de pura lógica aritmética: si los ingresos son inferiores a los gastos y para continuar devengando las pagas extras se ha de recurrir a la caja de reserva de la Seguridad Social; si la tasa de cobertura 'cotizantes / pensionistas' no cesa de disminuir; si se están jubilando personas con contratos indefinidos a tiempo completo y se están sustituyendo, cuando se hace, por otras con un contrato temporal o a tiempo parcial; si los salarios medios están congelados, no se trata de pesimismo sino de pura realidad. (Y sí: pienso que el truco para no perder poder adquisitivo reside, a no ser que se tenga un cuantioso patrimonio, en no jubilarse).

Usted cita como parte del problema de las pensiones los contratos precarios y los bajos sueldos. ¿Es partidario del contrato único y de subir el salario mínimo?

¡Pero si hoy ya existe el contrato único! ¿Cuánto cuesta despedir a una persona con contrato indefinido que lleve un año trabajando en una empresa?, ¿Cuánto cuesta en términos económicos y administrativos con la reforma laboral del 2012 la estimación de descensos en beneficios o ingresos es causa de despido, y 'ya nos veremos en el juzgado'? El problema no se halla en el salario mínimo en si sino en la cantidad de trabajadores que están percibiendo un salario por debajo del mínimo . porque están trabajando menos de la jornada legal durante menos de los 22 días laborables que tiene un mes: en España una de cada ocho personas ocupadas es pobre. El contrato único pienso que no se puede aplicar porque las realidades de cada subsector económico son muy diferentes entre si, y los salarios se podrían subir si aumentase la productividad. Una vía para aumentar la recaudación de la Seguridad Social podría ir por la persecución de la economía sumergida (entre el 17% y el 25% del PIB) y del fraude fiscal (entre el 6% y el 9,5% del PIB). El gran problema es que, desgraciadamente, hay empresas y actividades que sólo son 'viables' existiendo en negro, por lo que si se les obliga a pasar a la zona blanca . tendrían que cerrar . con lo que el desempleo aumentaría. ¿Qué tiene la culpa de eso? La estructura del PIB de España y su modelo productivo.

En el último libro, en el que contesta a los correos electrónicos de los lectores, sobresale, según usted mismo señala, la preocupación por el empleo. ¿Alguna solución para el desquiciado mercado laboral español ortodoxa o heterodoxa?

El problema del desempleo español es muy, muy antiguo: de España empezó a emigrar población en el siglo XIX: ya entonces había excedente de población activa. Eso sucedió en otros países, pero en España la situación ha continuado. El problema es que en España no hay demanda de trabajo para absorber la oferta de trabajo existente a no ser que sea recurriendo a burbujas, como la de la construcción; y eso que la tasa de actividad de España es de las más bajas de Europa. Si España tuviese una tasa de actividad como la de Dinamarca el desempleo más el subempleo alcanzarían el 30%. No hay forma de reducir de forma permanente la tasa de paro porque el futuro pasa por robotizar tareas que ahora realizan personas de cualificación media y baja (y alta, pero en eso se tardará más). Diversas estimaciones recientes apuntan a tasas de desempleo estructural en España de entre el 16% y el 20% para después de la crisis. La única vía efectiva para disminuir manifiestamente esa tasa de desempleo es la emigración, y la puesta en marcha de la renta básica incondicional la única para reducir la pobreza.

Usted vive y enseña el Barcelona y observa en primera linea el proceso independentista. ¿Qué salida puede tener? ¿Cómo es posible que nadie de la administración autonómica catalana admita con sinceridad que una hipotética independencia unilateral es imposible en la UE y, en el improbable caso de suceder, supondría la automática salida de Cataluña del mercado común europeo por muchos años?

Siempre he pensado, y lo he dicho y escrito, que el problema de Cataluña es económico; lo político es secundario. Lo que no puede asumirse es que Cataluña tras aportar a la Agencia Tributaria y recibir la parte que se le entrega para financiar las competencias que tiene transferidas quede en una posición peor que otras regiones que, en términos proporcionales, reciben muchísimo más que lo que aportan. Y este es un tema exclusivamente económico, no es político, y nada tiene que ver con la independencia. Claro, la pregunta entonces es ¿y por qué no se aborda así el tema? Y mi respuesta ante eso es que no lo sé. Lo de la UE sería lo menos importante y todo dependería que interesase o no: cuando interesó que Irlanda tuviese una fiscalidad sobre beneficios de sociedades mucho más baja que el resto de Europa no hubo ningún problema en que la tuviese, se le concedió y nadie protestó . porque interesaba.