Fuertes disturbios en Charlotte tras la muerte de un negro abatido por la Policía

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Un grupo de manifestantes se enfrenta a la Policía. / Adam Rhew (Reuters)

  • Doce agentes han resultado heridos en los enfrentamientos desencadenados, que obligaron a las fuerzas de seguridad a emplear gases lacrimógenos para tratar de dispersar a la multitud

Doce agentes han resultado heridos en las protestas desencadenadas en Charlotte (Estados Unidos) después de que un afroamericano fuera abatido por la Policía, han informado las fuerzas de seguridad este miércoles. Los medios locales señalan que un número indeterminado de civiles también resultaron heridos.

Los manifestantes se concentraron a última hora del martes cerca de una urbanización de la ciudad de Charlotte, donde el hombre fue abatido, portando pancartas en las que se leía "La vida de los negros importa" y al grito de "¡Sin justicia no hay paz!", según la televisión local.

Varios cientos de personas salieron a las calles en protesta por el asesinato de Keith Lamont Scott, afroamericano abatido por un policía y que, según los medios locales, tenía 43 años.

"Aproximadamente doce oficiales heridos. Un oficial golpeado en la cara con una piedra", ha tuiteado el departamento de Policía de Charlotte-Mecklenberg. Otro tuit de la Policía indicaba que los oficiales habían resultado heridos "mientras trabajaban para proteger a nuestra comunidad durante una manifestación".

El agente que disparó, suspendido

La cadena WSOC-TV ha informado de que la Policía desplegó equipos antidisturbios y empleó gases lacrimógenos para tratar de disuadir a la multitud que, según las autoridades, atacó y dañó varios coches de la Policía. La protesta se prolongó hasta la madrugada del miércoles aunque el número de manifestantes fue disminuyendo.

Según los medios, el agente responsable de la muerte, Brentley Vinson, ha sido suspendido de sus funciones. Según la televisión local, Vinson y otros policías estaban buscando a un sospechoso. La Policía encontró a Keith Lamont Scott, que no era la persona que buscaban, en el interior de un vehículo estacionado en un aparcamiento de un complejo de apartamentos. Según los agentes, el hombre tenía un arma de fuego. La Policía asegura que se sintió amenazada por Scott, abrió fuego y lo mató. Sin embargo, los familiares de Scott, entrevistados por medios locales, han sostenido que la víctima no llevaba ninguna pistola consigo, sino un libro cuando fue abatido.

La alcaldesa de la ciudad, Jennifer Roberts, ha instado a la población a mantener la calma. "La comunidad merece respuestas y se llevará a cabo una investigación profunda", ha escrito en Twitter. "Contactaré con los líderes de la comunidad para trabajar juntos", ha añadido.