Multa de 30 euros al repartidor que pegó al youtuber que le llamó «caranchoa»

El repartidor y MrGranBomba, en el vídeo que se hizo viral.
El repartidor y MrGranBomba, en el vídeo que se hizo viral.
  • El juez considera al trabajador, Ricardo Osorio, autor de un delito de lesiones leves, aunque descarta que tenga que indemnizar al 'youtuber' porque "existió una asunción de riesgo por parte del denunciante"

Un juez ha condenado a pagar una multa de 30 euros al repartidor de paquetería que agredió a un conocido youtuber dedicado a las bromas con cámara oculta, Mr Granbomba, que le había llamado "caranchoa", un vídeo que se hizo viral en internet.

El titular del juzgado de Instrucción 8 de Alicante, Ángel Manuel Villanueva, considera al trabajador, Ricardo Osorio, autor de un delito de lesiones leves, aunque descarta que tenga que indemnizar al "youtuber" por la bofetada que le propinó.

Según la sentencia, compuesta de 42 páginas, que ha sido notificada hoy a las partes y a la que ha tenido acceso Efe, en este caso "existió una asunción de riesgo por parte del denunciante, que sabe que se expone al resultado".

Es más, la actuación del 'youtuber', Sergio Soler, con su grabación "rebasa incluso la mera auto-puesta en peligro para llegar al consentimiento pleno en las lesiones".

Los hechos ocurrieron en el centro de Alicante el pasado 9 de septiembre cuando Soler se acercó al repartidor para gastarle una de sus bromas, grabarla en vídeo y 'subirla' luego a su canal de Youtube.

El magistrado transcribe en el fallo la conversación que ambos mantienen, en la que Soler llama a Osorio "caranchoa" y éste reacciona propinándole una "bofetada con la mano abierta".

«Menoscaba su integridad física»

El juez admite que el trabajador pretendía "menoscabar la integridad física" del denunciado, aunque respalda la versión del denunciado al dictaminar que pensaba que su interlocutor pretendía "distraerlo con la finalidad de sustraerle alguna de las mercancías que portaba".

El agredido sufrió lesiones que requirieron una única asistencia médica y de las que se curó a los tres días, las cuales consistieron en "dolor y tumefacción" de la parte izquierda de la cara y una "leve molestia" en la mandíbula al abrir y cerrar la boca.

La sentencia avala la legalidad del vídeo de la broma como prueba, aunque recoge que su fundamentación no puede ceñirse a éste porque su fiabilidad está "cuestionada".

En este sentido, el juez recuerda que el 'youtuber' no aportó "el soporte original", la videocámara, a la Policía sino que entregó una copia de la grabación cinco días después de interponer la denuncia.