El Estado descarta reubicar Vuelta Ostrera en Requejada por ser zona inundable

Medio Ambiente sigue buscando un lugar para levantar la nueva depuradora que sustituya a la actual
Medio Ambiente sigue buscando un lugar para levantar la nueva depuradora que sustituya a la actual / Luis Palomeque
Suances

Es la segunda alternativa de Medio Ambiente que decae, a pesar de que contaba con el apoyo de Arca y del Gobierno de Cantabria, por lo que el Ministerio está buscando una nueva solución

CONSUELO DE LA PEÑA Suances

Después de una década de litigios, el Ministerio de Medio Ambiente sigue sin tener una alternativa a la depuradora de Vuelta Ostrera, situada sobre la marisma de Cortiguera, en el municipio cántabro de Suances. El departamento que dirige Isabel Tejerina, que fue apercibido por los jueces del Tribunal Supremo para que procediera a la demolición de la infraestructura ordenada en 2005, ha descartado el último emplazamiento que barajaba para reubicar la nueva estación, una parcela situada entre el puerto de Requejada y el polígono industrial. El Ministerio se ha dado cuenta ahora de que es una zona inundable, y así se lo ha comunicado al Gobierno de Cantabria, que había visto con buenos ojos este enclave.

También la asociación ecologista Arca, que promovió la denuncia contra Vuelta Ostrera por invadir un humedal de dominio público-terrestre, defendió que la mejor ubicación era el muelle de Requejada. Pero Medio Ambiente la ha descartado y ahora trabaja en una nueva ubicación.

Fuentes del Ejecutivo aseguran que el departamento de García Tejerina podría presentarle la propuesta «en las próximas semanas», sin descartar que pueda tratarse de un emplazamiento nuevo. «Medio Ambiente tiene mucha prisa», señalan en la Administración cántabra porque el Supremo le está pisando los talones y le pide explicaciones cada mes.

El Alto Tribunal ordenó su derribo porque la instalación invade 87.450 metros cuadrados del estuario del río Besaya de manera injustificada, ya que existían otros emplazamientos posibles en el entorno del lugar elegido y sin invadir el dominio público. Arca se opuso frontalmente, pero sin éxito, a su construcción desde los primeros momentos, por lo que terminó llevando el caso a los tribunales.

Medio Ambiente ha llegado a manejar seis emplazamientos para construir la depuradora

Hasta ahora Medio Ambiente ha barajado hasta seis opciones para construir la infraestructura que sustituirá la ilegalizada Vuelta Ostrera, todas ellas recogidas en un estudio técnico. La primera sitúa la instalación en Cuchía, en la margen derecha de la ría de San Martín de la Arena. La segunda, en terrenos situados aguas abajo del meandro de Vuelta Ostrera, a unos 300 metros al norte de la actual estación depuradora. La tercera en una parcela del puerto de Requejada. La cuarta, en la isla de Solvay, la quinta, en Hinojedo y la sexta y última, en Barreda, en la zona conocida como 'Matadero'. De estas seis alternativas, el Ministerio se decantó pronto por la segunda porque había recibido más puntuación de los técnicos. Se trata de un lugar situado a tan sólo 300 metros de la estación que hay que derribar, un proyecto en el que el Estado invirtió 24 millones de euros. Pero ni al Ejecutivo cántabro ni a Arca, que es parte activa en el proceso judicial, les gustó el sitio. La Dirección General de Medio Ambiente desaprobó la alternativa preferida por el Estado al observar que «existen hechos objetivos desfavorables y un gran impacto visual y paisajístico», además de otras afecciones medioambientales y territoriales. En su lugar se decantó por la ubicación del puerto de Requejada o Barreda. Los ecologistas eligieron también Requejada como el emplazamiento más idóneo.

El Ministerio rectificó y apoyó finalmente esta opción, pero ahora la sorpresa ha sido su descarte por tratarse de una zona inundable, por cuanto Medio Ambiente dispone de los mapas de superficies con riesgo de inundación.

El departamento de García Tejerina ha trasladado a Cantabria que en las próximas semanas le comunicará «los dos o tres enclaves seleccionados y la opción más óptima» para Medio Ambiente, ya que busca la máxima colaboración del Gobierno regional. Una vez tome la decisión, el Ministerio tiene que realizar el estudio de alcance, que es un informe ambiental sobre la alternativa, de manera que se asegure que cumple la Dirección Marco del Agua así como los requerimientos de la sentencia del Tribunal Supremo, que hace un seguimiento mensual de los pasos que da Medio Ambiente para cumplir la sentencia de derribo de Vuelta Ostrera.

Una vez concluya la tramitación ambiental, el Ministerio elaborará el anteproyecto de la solución elegida y se iniciarán los trámites para su contratación y ejecución. La idea de las Administraciones, tanto central como regional, es no demoler Vuelta Ostrera hasta que esté en funcionamiento la depuradora que la sustituya.

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