La cueva prehistórica de Sopeña reabre sus puertas en el alto Miera

Cueva de Sopeña, foto de Chituca Alvear
Cueva de Sopeña, foto de Chituca Alvear

ELENA TRESGALLOMiera

La cueva prehistórica de Sopeña, en Miera, acaba de reabrir sus puertas para deleite del visitante que desconoce aún este pequeño tesoro de los valles altos merachos, y antiguo refugio del oso cavernario hace más de 10.000 años. Aunque la cueva se ha transformado en una reproducción a escala de la cavidad de El Salitre, eso no resta interés a una caverna que posee gran belleza natural, vestigios propios del paso de la prehistoria por Miera, además de ser el mejor recurso didáctico de Cantabria para enseñar a los niños como vivían los neardentales.

La reapertura de la cueva tras el parón de primavera incluyevisitas guiadas y un amplio horario de verano y los lunes se cierra por descanso. Así, se puede visitar Sopeña, de martes a domingo, en horario de 10.30 a 15.00 horas. Por otro lado, los viernes, sábados y, la cavidad está abierta mañana y tarde, en horario de 10.30 a 14.30 horas y 16.00 a 19.30 horas.

En su interior, Sopeña alberga una interesante reproducción del arte rupestre de la cueva de El Salitre ubicada también en territorio meracho, pero cerrada al público para evitar su deterioro. Un viaje al pasado por el paleolítico superior que recrea el hábitat y los utensilios que utilizaban para cazar los antiguos habitantes de estos valles.

Otra de las maravillas que ofrece la cavidad es su propia formación geológica, con una gran sala llena de ‘coladas’ o cascadas de roca y barro fresco, donde aún se adivinan con claridad las huellas de sus habitantes más antiguos, los osos cavernarios, una especie de plantígrado gigante que desapareció de la faz de la tierra hace más de 10.000 años.

Los antiguos habitantes de los valles altos y medios del Miera, entre 30.000 y 10.000 años antes del presente, eran cazadores que solían bajar a la cuenca del río Miera y dejaron un importante legado en la red de cuevas prehistóricas del municipio, hasta épocas más cercanas de la edad de bronce o hierro inclusive. Las grutas y yacimientos arqueológicos o necrópolis de El Puyo, El Salitre, Rascaño o el Piélago son buen ejemplo del patrimonio descubierto en una zona prácticamente virgen, a la que todavía le queda mucho por descubrir.Los guías de la cueva recomiendan además, acceder a Sopeña ataviados con calzado adecuado además de portar ropa de abrigo debido a la humedad y descenso de temperatura en el interior.

El Museo y la Iglesia

La visita a Sopeña suele ir acompañada de otro par de citas ineludibles. La primera es la Iglesia deSanta María de Miera declarada Bien de Interés Cultural y que puede ser visitada. Además, al lado del templo cargado de leyenda está el museo etnográfico e histórico, que puede visitarse en un primer pase a las 10.30 horas, para después continuar el ascenso hasta Sopeña. En el pequeño centro de interpretación meracho se hacen pases de martes a jueves de mañana y viernes, sábados y domingos de mañana y tarde.

Desde el municipio de Miera también se recomienda una parada un poco más allá de la Cueva de Sopeña, ya que siguiendo la misma carretera se alcanzan los ‘Pozos de Noja’ donde se pueden contemplar dos pozas de agua y disfrutar de un mirador con una espectacular vista de la costa, el mar y la montaña.Más información para visitas guiadas en el facebook de la cueva ‘Cueva De Sopeña Museo de Miera’.

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