El Instituto de Hidráulica pide soluciones para frenar el deterioro de la duna de Somo

La pérdida de arena en la playa de Loredo deja ver las piedras del antiguo acantilado, antes cubierto por la duna./Roberto Ruiz
La pérdida de arena en la playa de Loredo deja ver las piedras del antiguo acantilado, antes cubierto por la duna. / Roberto Ruiz

El investigador César Vidal insta a Costas y al Puerto a realizar un estudio sobre la pérdida de arena, y recordó que hace 20 años que no se toman mediciones

MARÍA DE LAS CUEVAS SANTANDER.

El sistema dunar de Loredo se desmorona y poco o nada se está haciendo para detenerlo. Más allá de ser una cuestión natural o de belleza paisajística, entraña el verdadero problema de que, derribada la duna, el oleaje de los temporales no encontrará barreras a su paso para entrar con fuerza a la urbanización de Somo. El Instituto de Hidráulica de Cantabria (IH) pide a Costas y a la Autoridad Portuaria que realicen un estudio con mediciones del terreno y datos exactos de lo que está ocurriendo y el ritmo de retroceso.

«Para proponer soluciones se necesita un diagnóstico correcto, lo que requiere de un estudio con mediciones hechas sobre el terreno, datos precisos del escape de arena, no estimaciones, y ver dónde retrocede. El último estudio de El Puntal lo hizo el IH hace 20 años y después, no se ha vuelto a tocar este tema», indicó el investigador del Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria, César Vidal.

«No es un tema fácil de resolver y dependerá del presupuesto, pero merece la pena que los actores principales, Costas, Autoridad Portuaria y Ayuntamiento de Ribamontán al Mar le den una vuelta y planteen soluciones ya que con el siguiente invierno que llegue fuerte de temporales, el agua entrará en la urbanización».

60 metros ha retrocedido la gran duna entre la playa de Loredo y Somo, que mide de alto 20 metros

Los recientes temporales y lluvias han desmoronado la 'duna gorda' -así la llaman los habituales de la playa- que se encuentra entre Loredo y Somo, y asoma con claridad el antiguo acantilado, antes cubierto por la arena. Estos últimos días la falta de arena ha sido tal que una decena de pinos se han caído desde lo alto de la duna, pues sus raíces se quedaron sin sujeción; rocas y más vegetación también rodaron ladera abajo los veinte metros de altura que mide la duna en retroceso.

«La playa lleva 40 años perdiendo arena y la duna afectada ha retrocedido 60 metros», destacó el investigador. Una posible acción para frenar la erosión sería «detener el crecimiento de El Puntal, que ha aumentado 800 metros en un siglo, muchísimo. Se podría así restablecer el equilibrio de esta playa de una forma artificial, ya que la duna de Loredo pierde arena hacia la bahía», explicó Vidal. Por lo tanto, el IH propone la acción de dragar cada año la bahía de Santander y devolver la arena de El Puntal a Loredo. «Como ya se draga en la canal de navegación, no supondría un coste elevado; sin embargo, dragar en alta mar requiere de un alto presupuesto», finalizó.

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