La rampa en Eulalio Ferrer, parada desde julio por destrozos de vándalos

La rampa parada, con los carteles que advierten que no se puede usar y que han sido apartados.Abajo, los destrozos.
La rampa parada, con los carteles que advierten que no se puede usar y que han sido apartados.Abajo, los destrozos. / Javier Cotera
  • Han roto las células fotoeléctricas de la instalación, que cuenta con cámara de vigilancia que no se puede usar al carecer de la autorización de la Delegación del Gobierno

Casi dos meses lleva sin funcionar la rampa de la calle de Eulalio Ferrer, en su arranque con la calle de Vargas. Los gamberros han hecho una vez más de las suyas, destrozando las células fotoeléctricas, lo que impide el funcionamiento de esta instalación que fue inaugurada en abril de 2015 y que costó a los santanderinos 1,3 millones de euros. Reponer las células costará 7.700 euros y se retrasa porque deben ser fabricadas. Y hasta tanto no se repongan la rampa no podrá funcionar de nuevo. Aunque las escaleras tienen incorporada cámara de vigilancia no funciona, porque aun no dispone de la autorización de la Delegación del Gobierno.

Fue el pasado 18 de julio cuando se detectó el destrozo. Ese día, la empresa encargada del mantenimiento de las escaleras y rampas mecánicas de la ciudad (ThyssenKrupp), al acudir a las instalaciones porque estaban paradas, detectó que se habían producido destrozos en las células fotoeléctricas de la primera rampa y la primera escalera mecánica. En la inspección que se había hecho el viernes anterior no se había detectado ninguna anomalía. Es decir, los destrozos fueron realizados en fin de semana y de madrugada y, para proceder al acto vandálico debió usarse algún tipo de elemento de fuerza, como mínimo un martillo, estiman los técnicos. En el caso de la escalera, se dañaron a golpes varias células, mientras que en la rampa mecánica fueron rotas todas. En total, se trata de 220 células fotoeléctricas de metacrilato de unos 15 milímetros de diámetro. La empresa interpuso ese mismo día (18 de julio) la denuncia correspondiente ante la Policía Local, que la remitió a la Policía Nacional para abrir las diligencias e investigación correspondientes.

Esas células son imprescindibles para el funcionamiento de las escaleras y las rampas porque son las que detectan el movimiento e impiden que, tras un período de pausa, se pongan en movimiento cuando hay personas, lo que podría ocasionar accidentes. Por tanto, los elementos mecánicos no funcionan si las células fotoeléctricas no se encuentran operativas.

La empresa de mantenimiento tenía disponibles alrededor de 30 recambios para estas células, cantidad que se estima suficiente para cubrir las necesidades de sustitución en caso de avería. Las piezas fueron utilizadas para poder poner en marcha la primera escalera mecánica. El 20 de julio, la empresa de mantenimiento realizó el pedido de 220 unidades al fabricante (Schindler), que el 27 de julio comunicó que no disponía de esa cantidad de piezas disponibles en stock y que debe fabricarlas. El plazo para atender el pedido es de dos meses. Así, se prevé que la rampa pueda estar de nuevo funcionando a finales de septiembre, una vez repuestas todas las células fotoeléctricas destrozadas.

Pocos actos vandálicos

En las escaleras y rampas mecánicas instaladas en la ciudad no es frecuente que se produzcan actos vandálicos si bien, en numerosas ocasiones, hay personas que pulsan el botón de parada que por seguridad tienen todos estos elementos mecánicos.Ello ocasiona la parada de las instalaciones hasta que los técnicos acuden a ponerlas en marcha.

En los ascensores panorámicos de la calle de Castilla se han producido diversos daños, como la rotura de cristales o se han forzado las puertas, si bien habitualmente estos daños se producen en uno de los dos ascensores y el otro puede permanecer en funcionamiento.

Todas las escaleras mecánicas tienen cámaras incorporadas, que pueden utilizarse para las labores de control del funcionamiento y mantenimiento. Para su uso en funciones de seguridad es necesaria la autorización de la Comisión de Videovigilancia, que depende de la Delegación del Gobierno, y que se suele reunir unas dos veces al año. El Ayuntamiento explica que han iniciado ya los trámites para solicitar esta autorización.