El futuro de las autopistas de peaje en quiebra, primer reto para De la Serna

  • El todavía alcalde de Santander toma las riendas de la cartera con mayor consignación presupuestaria en medio de un parón de la obra pública y con la tarea pendiente de desbloquear un conjunto obras del AVE

El nuevo ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, encontrará sobre su mesa de trabajo temas pendientes como la explotación de las autopistas de peaje en quiebra, la liberalización del sector ferroviario o la recuperación de la inversión en infraestructuras, bajo mínimos en los últimos años.

De la Serna, hasta ahora alcalde de Santander, sucede en el cargo a Rafael Catalá, que asumió la cartera de Fomento en funciones tras el nombramiento de Ana Pastor como presidenta del Congreso.

Una vez que tome posesión, uno de los primeros desafíos del nuevo ministro será la liquidación de las autopistas de peaje en concurso de acreedores y la puesta en marcha de un proceso de transición ordenado para absorberlas.

El procedimiento está pendiente de que el juez de lo Mercantil número 6 de Madrid dicte un auto en el que se aprobará el plan de liquidación de estas concesionarias y en el que se fijará una nueva fecha de cese y fin de actividad que Fomento podrá aceptar o no en el caso de no coincidir con su propuesta, que plantea una prórroga -hasta julio de 2017- para asumirlas.

Por el momento, las vías de peaje en quiebra están abiertas al tráfico y en manos de sus concesionarias.

El sector constructor también ha reclamado al nuevo Ejecutivo que reactive la licitación de obra pública que, tras estar prácticamente parada durante estos meses por la ausencia de Gobierno, ha vuelto a enfilar la senda negativa que había superado tras los años más duros de la crisis.

En el ámbito del transporte ferroviario, el gran reto del nuevo Gobierno será avanzar en el proceso de liberalización del transporte ferroviario de pasajeros, iniciado hace más de dos años con la apertura del corredor de Levante a operadores privados que, sin embargo, no se ha hecho efectiva hasta ahora.

La fecha límite para la liberalización del transporte de viajeros en tren que fijan las directivas de la Unión Europea es 2019.

También se espera que Renfe adjudique el "megacontrato" para la compra de hasta 30 trenes de alta velocidad, valorado en 2.642 millones.

Se trata del mayor pedido de la historia de la operadora pública, por el que pujan cuatro fabricantes: Alstom, CAF, Siemens y Talgo, tras la descalificación de Bombardier.

El proceso se encuentra en fase de análisis de las ofertas técnicas presentadas, cuyos resultados se anunciarán en un acto público en el que se abrirán los sobres con las propuestas económicas y se elegirá al adjudicatario.

Fomento ya ha avanzado que otra de sus prioridades para esta legislatura será retomar la entrada de un socio en Renfe Mercancías para que la sociedad gane "músculo".

Renfe anunció en abril de 2014 su intención de abrir hasta el 49 % del capital de Renfe Mercancías a un socio industrial, que seleccionaría mediante concurso y cuya entrada se haría a través de una ampliación de capital, garantizando de esta forma el control público de la sociedad, con una participación mayoritaria del 51 %.

En cuanto al transporte aéreo, está pendiente la aprobación del primer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) para el periodo quinquenal 2017-2021, que regula, entre otros aspectos, las tasas aeroportuarias de Aena.

En materia de Vivienda, el Gobierno estaba tramitando un Decreto Ley para prorrogar durante un año el Plan Estatal de Vivienda con el objetivo de evitar que el próximo 1 de enero desaparezcan las ayudas estatales para vivienda y rehabilitación.