La santanderina María José Pereda de Castro, una sombrerera de talento inquieto

Después de muchos años dedicada a la moda, ahora la diseñadora vuelca su pasión en los tocados y sombreros

Sergio Sainz
SERGIO SAINZ

Un taller es para un diseñador mucho más que un espacio de trabajo. Así ocurre en el caso de la santanderina María José Pereda de Castro, una diseñadora de tocados y sombreros que plasma su personalidad única en cada creación bajo su firma 'My Josefin'. Con unos apellidos cargados de arte, no en vano es sobrina de la pintora Gloria Torner y tía del actor y cantante Jimmy Barnatán, por no mencionar su amplísimo árbol genealógico cargado de talento, nos recibe para mostrar un oficio al que reconoce se está aún asomando. Aunque los diseños como tal siempre han sido lo suyo, de hecho estudió moda en el Madrid efervescente de finales de los años 80, en la alta escuela de Lola Gabaldón.

«Desde pequeña me ha apasionado disfrazarme», reconoce, mientras no puede evitar zigzaguear entre sus piezas entre lo teatral y lo chic. Antes eran prendas y ahora sus tocados y sombreros los que ocupan su vivaz imaginación. Aunque controla de patronaje y costura confiesa que «la regla y el milímetro me aburren». Acabó cansada de luchar en el modo moda «sin infraestructura económica poco puedes hacer. Hacíamos ropa alta costura a precio de Zara y me di cuenta que no me cura el alma la ropa». Por eso, se adentró en la sombrerería arropada por la prestigiosa maestra Charo Iglesias, con más de cincuenta años de experiencia en Madrid. Ahora en su nuevo proyecto se deja llevar y cuidada cada detalle desde lo artesanal. «Coso a mano como abuelas de antes. Es alta costura».

Define sus creaciones como «equilibradas. Hago esculturas, juego con las manos». Y consigue piezas tan especiales como la máscara premiada en la fiesta de Carnaval del Hotel Real. Digna de Lady Gaga, cuanto menos. No pierde la oportunidad de agradecer el impulso de su prima la pintora y modelo-musa Gloria Pereda y su buena amiga Marga Sánchez Diezma, que tenían claro que su talento debía visibilizarse en su renovada incursión. Así, su taller es un auténtico showroom abierto, donde ver muestrario de piezas y oportunidades artísticas. Las mismas que ha plasmado en un par de las exposiciones de la Asociación de Sombrereros en el Museo del Traje, donde trasladó su creación infinita en honor a la patrona del gremio, Santa Catalina.

Materiales diversos

Empezó con los sombreros de tela, «me divertían mucho», y ahora trabaja diferentes materiales, con especial cariño a todo «lo orgánico, desde musgos, esponjas de mar o elementos de jardín». En el par de años que lleva en su particular reciclaje reconoce su evolución, aunque con un objetivo claro ser identificada. «Cuando ves una pieza sabes que es mía». Define sus trabajos como «elegantes, funcionales y diferentes, reflejan mi esencia». Pronto podrá compartirla en la próxima gala de Primavera de la Asociación Contra el Cáncer en Cantabria, con un desfile que promete sorprender. Será el 24 de abril en el Hotel Real y allí mostrará su «versión más loca, Sombreros y tocados de día y de noche, jugando con los colores de la marca negro, blanco y rojo».

La pintora Gloria Torner con uno de sus diseños.
La pintora Gloria Torner con uno de sus diseños. / MARTHA BRAVO

No vacila al mostrarse contraria a las tendencias como tal, «siempre he sido muy anti todo eso. Si algo se lleva mucho deja de interesarme». De hecho, asume la «globalización» en cuestión de imagen, «está muy bien que haya accesibilidad a la moda, pero que todo sea igual y uniforme no lo veo». Así define su estilo como totalmente personal, «lo que hago no tiene nada que ver con nada ni con nadie sólo conmigo». Ha pasado por diferentes trabajos creativos, como la recordada Escuela Goimar, con una mirada inquieta. «Evolucionas, vas creciendo y cambiando la mirada respecto a todo, aunque siempre he sido del menos siempre es más. El exceso me pone muy nerviosa, porque si con poco puedes contar mucho, para qué necesitas más».

Hay una frase que repite y no chirría. «Si algo soy fiel es a mí» y a su firma que tiene hasta canción propia firmada por su sobrino, el polifacético Jimmy Barnatán. La misma que nos sirve como banda sonora para el vídeo donde nos colamos en su espacio. Mientras se prueba varias de sus piezas y bromea con que su cabeza parece perfecta para probarse infinitos sombreros y tocados. «Me invento muchas hormas, porque me puedo permitir la exclusividad. Nunca hago dos iguales». Así que un 'My Josefin' es personal y auténtico como su creadora.

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