Valluco, un queso con personalidad

El queso Valluco se elabora en Valderredible. /
El queso Valluco se elabora en Valderredible.

Leche, cuajo y sal, la fórmula de una elaboración reconocida por su gusto

MARTA GUTIÉRREZ

Desde 1985, Ruerrero (Valderredible) es una localidad que cuenta con un embajador de auténtico lujo, el Queso Valluco. Su fama le avala hasta el punto de que fue reconocido con la medalla de bronce en el World Cheese Award en 2015-2016. Este galardón le ha supuesto a este queso cántabro formar parte del olimpo de los tres mejores quesos del mundo. Eso son palabras mayores.

Valluco es el fruto de una quesería que empezó Elvira Monreal y que en la actualidad es Yolanda González quien ha recogido el testigo. La responsabilidad es grande tanto como la habilidad de cogerle el punto al producto.

La mano del quesero en la elaboración es fundamental. Supone gran parte del éxito, que tiene una fórmula que González ha heredado, cuyos ingredientes «leche, cuajo y sal» son los que hacen que sea «el producto que es». Deja muy claro que «no lleva ningún tipo de aditivo ni conservante». Una característica que no es baladí. No es lo habitual.

Los quesos Valluco cuentan con todos los sellos de calidad que se elaboran bajo el distintivo de Calidad Controlada otorgados por la oficina de Calidad Alimentaria.

En 2016 se contabilizó una producción de 6.000 kilos de queso de oveja y 4.000 de cabra. En el camino se utilizaron 40.000 litros de leche de oveja y 30.000 de cabra. La leche que se utiliza siempre es cruda.

Su comercialización es nacional, hace mucho que traspasó las barreras geográficas de la región. De ahí que sea tan conocido. Su venta se realiza en diferentes formatos de 450, 800 y 1.200 gramos, aproximadamente.

Para todos los gustos

Los quesos Valluco se pueden degustar en cinco vertientes. Todos aportan matices al paladar.

El curado de oveja joven necesita dos meses mínimo de curación. Tiene un sabor fino y agradable y una textura blanda sin llegar a ser mantecosa.

El madurado de oveja necesita seis meses, mínimo, de curación. La corteza se va oscureciendo y la pasta se vuelve más dura aunque sigue siendo mantecosa. Rasga al cortar.

El viejo requiere de una curación de entre ocho y doce meses, con dos resultados. En boca presenta cierto picor con un retrogusto largo y agradable. Es más seco que los anteriores y también rasga al cortar.

El queso de cabra curado, que madura en dos meses, tiene un sabor puro y mantecoso. Su finura le hace que sea delicioso.

La selección finaliza con el queso de cabra viejo que lleva un proceso de curación de seis meses. Su sabor es muy intenso pero no tanto como el de oveja viejo de doce meses.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos