La OCU alerta acerca de las patatas vegetales

La OCU alerta acerca de las patatas vegetales

Las láminas crujientes de verduras han intentado reemplazar a las patatas fritas en los aperitivos. La Organización de Consumidores y Usuarios dice que ambos productos son igual de malos.

CANTABRIA EN LA MESASantander

Patatas de calabaza, remolacha, zanahoria… Estos aperitivos se empezaron a comercializar con un nombre aparentemente saludable, amparados en los beneficios de los vegetales. De entrada, todo lo que lleve por apellido alguna fruta o verdura genera simpatía. La Organización de Consumidores y Usuarios ha hecho un estudio para comprobar cuánto de beneficiosos son estos aperitivos y ha descubierto que las bolsas de patatas fritas normales son mucho más sanas desde el punto de vista nutricional.

La OCU advierte que los chips vegetales no son un alimento que sustituya a las verduras y que, por tanto, su consumo debe ser solo ocasional y en poca cantidad, al igual que el resto de aperitivos con alto contenido en grasas.

Analizaron en el laboratorio 18 bolsas de chips vegetales comprobando que su aporte energético medio apenas supera las 500 Kcal/100g, mientras que el de las patatas fritas es de 522 Kcal/100g. El contenido graso medio de los chips vegetales es del 30%, mientras que el de las patatas fritas es del 31,8%: en ambos casos, el aceite en el que se fríen determina la grasa. Además, tienen más azúcares (salvo el brócoli) que las patatas fritas.

Para el estudio, los responsables tuvieron en cuenta los dos tipos de chips vegetales que hay en los supermercados y que, además, en la mayoría de los casos se encuentran entremezclados en las estanterías. Por un lado, están las chips vegetales propiamente dichas: finas láminas de hortalizas fritas y aderezadas con sal. Por otro, los aperitivos a base de extrusionados, que se elaboran a partir de una masa de harina y almidón, con mucha menos verdura.

Nivel máximo de nitritos recomendable

La OCU comprobó que las bolsas analizadas cumplen con las normas de seguridad alimentaria establecidas, si bien, dos (Crousti Sud Chips de zanahoria y Garijo Baigorri Crujiente de vegetales) rozan el nivel máximo de nitritos recomendable. Eso sí, no detectó pesticidas ni cantidades preocupantes de acrilamidas ni aflatoxinas.

Otras dos marcas (Greenday Broccoli chips y Marinas Veggie Experience flor de sal d'es trenc) no pasan el control de la OCU en cuanto al etiquetado. La primera por presentar la información nutricional en inglés y siguiendo el formato de Estados Unidos por ración en vez de por 100g, y la segunda por no indicar en la lista de ingredientes ningún porcentaje de las hortalizas que aparecen fotografiadas en el envase. La OCU ya ha denunciado ambos casos ante las Direcciones Generales de Consumo correspondientes para que tomen las medidas oportunas.

El precio del producto de moda es lo último que analizó el equipo de la organización, que concluyó que las chips vegetales se comercializan a precios «muy elevados», entre 12,50 euros y 112 euros el kilo.

Así las cosas, la OCU asegura que «quienes crean que los aperitivos vegetales son una alternativa de picoteo más saludable que las patatas fritas, se equivocan».