«La ilusión de mi vida era tener mi propio bar en Santoña»

Marce Martínez ha cumplido uno de sus sueños con la apertura de su propio bar en Santoña. :: A. C. /
Marce Martínez ha cumplido uno de sus sueños con la apertura de su propio bar en Santoña. :: A. C.

Marce Martínez abrió el pasado diciembre 'Donde Marce' en la calle del Aro y se ha convertido en una parada fija en el 'alterne' de vecinos y visitantes, que allí se sienten como en casa

Ana Cobo
ANA COBOSantoña

«La ilusión de mi vida era montar mi propio negocio de hostelería». Y con trabajo, esfuerzo y mucho tesón, Marce ha hecho de ese sueño una realidad. El pasado diciembre abrió las puertas de su bar en la calle del Aro, en Santoña, y no tiene palabras para agradecer la «gran acogida» que le ha brindado su pueblo. Desde que levantó la persiana, el establecimiento 'Donde Marce' se ha convertido en una parada fija en el 'alterne' de vecinos y visitantes que se sienten en este espacio como en casa gracias al trato de su carismático dueño, querido por todos en la villa.

La hostelería ha sido el sector en el que Marce se ha movido desde muy joven. «Empecé a trabajar en verano para sacar unas 'pelas' y me picó el gusanillo». Vio que eso de estar detrás de la barra era lo suyo. «Me gusta mucho lo que hago». Su experiencia profesional la adquirió en El Jauja, los inviernos, y en El Paraíso, los veranos. «Todo lo que sé de hostelería me lo han enseñado Pili y Banito. Trabajar con ellos fue una escuela diaria y son mi familia». Les quiere y se le nota. Después, pasó a trabajar como camarero en La Mutua pero ya con la idea en la cabeza de montar su propio bar. Ha esperado a encontrar el sitio idóneo y cuando vio que se quedaba vacío un establecimiento frente al Siete Villas, «me tiré al vacío». Y es que, dice, «estar enfrente del argentino es una buena oportunidad, un plus», en referencia a que es una zona concurrida de clientes.

Durante varios meses procedió a transformar por completo el local, teniendo claro que había que darle luminosidad para que «cuando la gente pase por delante le den ganas de entrar». El resultado es una coqueta 'taberna vintage' en la que se han cuidado los pequeños detalles en la decoración. Respecto a las especialidades que se pueden degustar 'Donde Marce', destaca sobremanera la anchoa, «es nuestro producto estrella», completándose con una amplia variedad de embutidos, quesos y comida «latina» que no es otra cosa que latas de mejillones, bonito, ventresca, sardinillas o chicharrillos. En cuanto a las anchoas, tiene «una marca de la casa y otras siete más para que el cliente pueda probar y comparar ». Sobre todo, la gente de fuera que viene a Santoña en busca de este manjar. Y siempre «ofreciendo calidad a buen precio».

«Nuestro producto estrella es la anchoa junto a una amplia variedad de embutidos, quesos y 'latinas'»

El éxito de este joven hostelero, inseparable de su lápiz en la oreja en homenaje al mítico tabernero Piruco, radica en la amabilidad y en el buen trato con el que recibe a todos los que atraviesan la puerta. «Lo que quiero es que la gente que venga al bar esté a gusto, como en casa. Desde pequeño me enseñaron que si te duele la cabeza o tienes algún problema hay que dejarlo fuera. Aunque estés agobiado hay que estar con la sonrisa en la boca, pendiente del cliente y servirle lo más rápido posible». Son sus máximas.

El bar lo inauguró el 4 de diciembre pero durante el periodo de obras «no paraban de preguntarme cuándo lo iba a abrir». Desde que lo hizo «la acogida ha sido impresionante. El primer mes no daba abasto. El pueblo me ha recibido con los brazos abiertos y con un cariño tremendo. Estoy muy agradecido». No obstante sabe que lo importante es mantenerse por lo que «no voy bajar la guardia en ningún momento y voy a atender a todos con el mismo cariño que con el que me tratan a mí». Una recomendación que le ha dado a las dos camareras que tiene para los fines de semana y con las que «estoy muy contento».

En cuanto al nombre elegido, 'Donde Marce', dice que se lo aconsejó una pareja de amigos. «Trabajara en el bar que trabajara, cuando a la gente le preguntaban dónde estaban siempre respondían: 'donde Marce'». Y de ahí surgió. El local durante estos carnavales ha sido punto de encuentro de murgas que han acudido a contar sus coplas y pasar un buen rato. Y hasta alguna agrupación ha tenido a bien incluir a Marce y el nuevo bar en sus letras. Un detalle que, como buen murguista, dice, «ha sido un puntazo».