Ana María Castro: «La edad no es un freno y no hay quien me pare»

FOTO: MARÍA GIL | VÍDEO: HÉCTOR DÍAZ

Para esta cocinera de profesión, este concurso era su «asignatura pendiente» y se ha hecho con el título de Repostero Cantabria

Alicia Del Castillo
ALICIA DEL CASTILLOSantander

Madre y abuela, a sus 58 años, Ana María Castro está cumpliendo un sueño, estudiar el Ciclo Formativo de Grado Medio de Panadería, Repostería y Confitería, pero además, el sueño de esta barquereña incluye haberse proclamado vencedora de la segunda edición del concurso Repostero Cantabria con su libre interpretación de la famosa tarta Tatin.

–¿Qué preparó y qué le inspiró para realizar el postre ganador?

–Realicé una interpretación libre de la famosa tarta Tatin. Quería preparar un postre de esos que habitualmente comemos y que tanto nos gustan, y que nos querríamos comer mientras lo preparamos, porque al final descubres que lo clásico perdura, pero quise darle un giro para estar a la altura de un concurso como este, donde tenemos que demostrar unas ciertas habilidades. En mi postre entraban en juego el tratamiento del chocolate, su atemperado para hacer las bases, incorporar un crujiente caramelizado... Y en vez de manzana, utilicé mango y maracuyá. Quizá era un postre sencillo en apariencia pero tenía su técnica. Lo acompañé de un helado que me encanta, una crema cántabra.

–¿Qué le animó a presentarse?

–Más bien quién... Domingo de la Concepción, nuestro profesor... Nos dijo que era la oportunidad de demostrar lo que habíamos aprendido. También mis compañeros y el resto de profesores... Y qué quieres que te diga, me lié la manta a la cabeza y dije... ¡A ganar! El año pasado estaba en primer año, con panadería, y no podíamos participar. Principalmente por mi edad he vivido varios concursos desde la barrera... Así que tengo que daros las gracias por no habernos puesto límites.

–¿Qué sensación le ha quedado después del concurso?

–Maravillosa. Es increíble que hasta me haya dejado hacer tantas fotos porque no me gustan nada. Y he sonreído en todas porque estaba realmente feliz. La edad no es un freno para nada y las ganas hacen que salte hasta montañas. Con 39 años quise matricularme en Peñacastillo para hacer cocina y me eché para atrás porque me vi rodeada de 'niños'. Hoy lo recuerdo y me da la risa... Los últimos quince años he trabajado como cocinera y repostera y necesitaba hacer un parón... Ahora me estoy quitando esa espinita clavada y me planteo seguir estudiando... incluso hacer Dirección de cocina... ¡Quiero alcanzarlo todo! En mis planes no entra dejar de tener proyectos, planes e ilusiones... Voy a empezar las prácticas en el Cenador de Amós... No hay nada que se me ponga por delante.

–¿Dulce o de salado?

–Me apasiona mucho la cocina en general pero me he inclinado más por la pastelería y la panadería porque quizá va más con mi carácter.