El Maremondo acoge esta tarde el concurso gastronómico 'Toro sabroso'

Unos medallones de solomillo de toro preparados en una edición anterior. ::/Antonio 'Sane'
Unos medallones de solomillo de toro preparados en una edición anterior. :: / Antonio 'Sane'

A partir de las 20.30 horas, cinco cocineros se darán cita en este restaurante de El Sardinero para preparar un solomillo de morlaco

Diego Ruiz
DIEGO RUIZSantander

Cinco solomillos de toro de lidia -estoqueados en la pasada Feria de Santiago- llevan un año en la cámara frigorífica de Carnicería Julio, a la espera de que media decena de cocineros los pasen por una sartén con un chorro de aceite y los condimenten con un poquito de sal. Un año más, y ya van trece, se celebra en Santander el concurso gastronómico 'Toro Sabroso', un evento organizado por Javier Hernández de Sande y Cristina Solar. El concurso, que persigue poner en valor la carne de este tipo de reses, se ha programado para el próximo martes, día 9 de julio, a partir de las 20.30 horas, en el restaurante Maremondo de El Sardinero.

En esta ocasión, los cocineros que competirán por preparar el solomillo más sabroso son Rodrigo Osorio, de Días de Sur; José Rábago, del Solórzano -ambos restaurantes de Santander-; Raquel Diego, del restaurante Emma (Suances) -Chef Cantabria 2018-; Miguel Sáez, de El Nuevo Molino (Puente Arce) -Maitre Cantabria 2019-, y Álvaro Velasco, del restaurante Somera (Laredo). Ellos tendrán que pasar por la sartén la carne de toros de las ganaderías La Quinta, Miranda y Moreno, Garcigrande y Domingo Hernández, Hermanos García Jiménez y Jandilla.

Cocinarán carne de una res que ha vivido cuatro años al aire libre, alimentada con pastos naturales

En una de las dependencias del restaurante Maremondo, un jurado compuesto por doce expertos catará cada uno de los solomillos participantes, evaluando aspectos como su presentación, ternura, jugosidad, punto de cocción y, por supuesto, su sabor. Después, una vez sumadas todas las calificaciones por los organizadores del evento, se designará al ganador del concurso. De esta forma se establecerá la relación existente entre la calidad de las reses y su valor culinario.

Cocineros participantes

Rodrigo Osorio:
Días de Sur, de Santander.
José Rábago:
Bar Solórzano, de Santander.
Raquel Diego:
Restaurante Emma, de Suances.
Miguel Sáez:
Restaurante El Nuevo Molino, de Puente Arce.
Álvaro Velasco:
Restaurante Somera, de Laredo.

En esta decimotercera edición del 'Toro Sabroso' no faltará la degustación para el público invitado de carne y cecina de reses de lidia.

Además, se hará entrega del galardón del concurso celebrado el pasado año y que ganó el solomillo del toro 'Lubinito', del hierro de Luis Algarra y que mató el diestro Enrique Ponce el 29 de julio de 2017. Su carne fue cocinada por María Martínez, del restaurante Asubio. Concursaron junto a ella Roberto Pulito, del Daria; Andrés Ruiz, de la Real Sociedad de Tenis; Deisy García, del Laury, y Juan Gómez, del Maremondo. Los solomillos fueron de toros de las ganaderías de Olga Jiménez, Adolfo Martín, Garcigrande, Luis Algarra y Castillejo de Huebra.

Hay que recordar que en la undécima edición el premio fue para 'Aviador', de Adolfo Martín, cocinado por Óscar Teja, de la Bodega del Riojano.

El concurso 'Toro Sabroso' es anualmente el primero de los actos de la que será la Semana Grande de las fiestas de Santander, en las que destacan las corridas del ciclo de Santiago que tendrán lugar del 21 al 27 del presente mes de julio, con cinco corridas de toros, una novillada y un festejo de rejones.

La carne del toro de lidia

La carne de toro es una de las más desconocidas y, por ello, una de las menos consumidas en nuestro país, a pesar de sus propiedades.

Hay que destacar de ella que pertenece a animales que, en el caso de haber muerto en la plaza, han vivido durante cuatro o cinco años al aire libre, en el campo, con una alimentación a base de pasto. Hay otros ejemplares que no son sacrificados en los espectáculos taurinos y que son tratados en mataderos industriales al igual que otras reses. Por lo tanto, puede considerarse como cien por cien ecológica.

Su sistema de crianza es, además, respetuoso con el medio ambiente. Cuenta con un alto contenido de ácidos grasos poli-insaturados, Omega 3 y vitamina E, y es baja en grasa.