Alto Campoo mantiene el tipo

Un grupo de esquiadores se dirige a las pistas desde la zona de Calgosa./Antonio 'Sane'
Un grupo de esquiadores se dirige a las pistas desde la zona de Calgosa. / Antonio 'Sane'

5.000 esquiadores pasaron el fin de semana por la estación invernal. Aemet levanta la alerta amarilla, pero hoy será una jornada de lluvias generalizadas

Teodoro San José
TEODORO SAN JOSÉSantander

Lo que se aguardaba como una jornada lluviosa y bien pasada por agua en toda Cantabria -la víspera se anunció una alerta amarilla ante posibles precipitaciones muy copiosas en cortos intervalos de tiempo- quedó en un amago. De hecho, no solo se difuminó ese riesgo de alerta: también ha quedado anulado el aviso que estaba anunciado para hoy, lunes. Sí es cierto que habrá precipitaciones generalizadas (en los valles del sur, menos frecuentes), y que serán localmente persistentes en la mitad norte, pero sin que se esperen acumulaciones intensas ni de riesgo.

Así las cosas, el domingo transcurrió gris en el litoral y cambiante en el interior, y salvo pequeños chaparrones, se cerró sin registros apreciables de agua. Las temperaturas también contribuyeron a hacer más agradable la jornada pues las máximas estuvieron por encima de los diez grados en casi toda la región (13,6º en Potes; 13º en Santander; 12,5º Treto) salvo en Campoo -en Reinosa el termómetro sólo alcanzó los 8,4º- y en el alto Asón (allí hubo 6,4º de máxima).

Las temperaturas mínimas se marcaron en Cubillo de Ebro y en Alto Campoo, con -3,5º. La estación invernal registró una aceptable presencia de esquiadores y visitantes; la prueba es que tanto el sábado como ayer el aparcamiento de Calgosa estuvo prácticamente lleno y por taquilla pasaron a lo largo del fin de semana en torno a las 5.000 personas, según apuntó Joan Anton Font, director de la estación. «Ha habido un tiempo muy cambiante y quizá mucha gente aún esté esperando la llegada del buen tiempo, pero la cifra que hemos tenido de visitantes no está nada mal», señalaba anoche.

Ayer cayeron cuatro copos, llovió levemente y a ratos entró algo de niebla. «Un tiempo con mucha humedad que poco a poco se va llevando la nieve», señala el responsable de Alto Campo, si bien destaca que aún conservan espesores entre los 75 centímetros y 1,70 metros, según las cotas, lo que les permite tener abiertos prácticamente el cien por cien de pistas y remontes y, al tiempo, mantener el empeño por alcanzar Semana Santa con nieve suficiente -«Se acerca a muy posible», apunta Font- para convertir esas fiestas en uno de los pilares de la temporada.

«La montaña es muy cambiante», dice en referencia a las rápidas variaciones de temperatura con la entrada del viento sur o de las lluvias, «pero la capa de nieve que tenemos nos da esperanza de llegar», una capa blanca que sostienen y refuerzan con las aportaciones de la innivación artificial, el sistema que les permite hacer equilibrio entre lo que necesitan y lo que deparan las condiciones meteorológicas. A corto plazo, para el jueves, se anuncia una nueva bajada de la cota de nieve hasta los 500 metros, si bien las nevadas no parece que vayan a ser como las de la pasada semana, ni de lejos.

 

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