Aumenta un 26,7% el número de personas que acude a la Cocina Económica

Aumenta un 26,7% el número de personas que acude a la Cocina Económica
Roberto Ruiz

La institución cántabra hace balance y explica que más de la mitad de sus usuarios con españoles

EFE

La Cocina Económica prestó atención social a 2.492 personas en 2017, un 26,7 por ciento más que en el año anterior, mientras que el servicio de comedor tuvo 1.116 beneficiarios y recibió, de media, a 150 personas al día, la mitad de las cuales eran de Cantabria.

Así lo recoge la memoria anual de Cocina Económica de Santander, gestionada por las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, que ha dado a conocer hoy su directora, Evelina Cantera, acompañada por la vicepresidenta cántabra, Eva Díaz Tezanos, y la concejal de Servicios Sociales de la ciudad, María Tejerina.

Cantera ha apuntado que de las 2.492 personas a las que prestó ayuda el año pasado esta entidad humanitaria, 1.511 eran hombres, lo que supone un 60,6 % del total, y el 981 mujeres, así como que 1.326 personas, el 53,2 %, eran españolas.

El servicio más popular de los ofrecidos es el comedor, cuya afluencia aumentó en 2017 y por el que pasaron 1.116 personas (605 españolas), frente a las 1.091 que se sirvieron de esta ayuda en 2016.

El de alojamiento es el servicio que ha crecido «más significativamente», ya que, si en 2016 lo usaron 41 personas, en 2017 lo utilizaron 124, de las que 72 se alojaban en la residencia y 52 en los ocho pisos de acogida con los que cuenta la Cocina Económica.

También ha visto aumentada su demanda el economato, que atendió a 2.516 personas, de las cuales 646 eran menores, y a 999 familias, respecto a las 825 del año anterior.

La directora ha subrayado que, además de ofrecer servicios concretos a los usuarios de la entidad, el objetivo de la Cocina Económica es que «sean protagonistas de su propia recuperación« y de su reinserción en la sociedad y en el mercado de trabajo, por lo que desarrolla talleres de formación, empleo y terapia ocupacional.

Los talleres ocupacionales contaron en 2017 con 102 participantes, incorporándose 24 de ellos al mercado laborar, al igual que tres de las seis personas que asistieron al taller sobre huertos.

Además, la entidad facilitó el encontrar un trabajo a 125 personas, de las que el 92 % eran mujeres que, en la mayoría de casos, pasaron a formar parte del sector de servicio doméstico.

Cantera ha señalado que, dado que un porcentaje «muy elevado» de las personas que acuden a la Cocina Económica presentan una enfermedad mental o una dependencia, el pasado año la entidad trató de «potenciar» la atención sanitaria que recibían, a través del seguimiento y acompañamiento en las consultas médicas, estableciendo contactos con centros sanitarios o tramitando valoraciones de dependencia o incapacitaciones legales.

Por ello, la entidad benéfica creó en mayo de 2018, en colaboración con el centro hospitalario Padre Menni, un servicio de centro de día para «procurar que estas personas entraran en la red sanitaria».

En 2017, la Cocina Económica impulsó y renovó la zona residencial, aumentando las plazas de alojamiento, y, con el objetivo de darse a conocer, elaboró una página web y un vídeo institucional y renovó su logo.

Desarrolló también un programa de actividades culturales y de ocio, con 234 propuestas destinadas a fomentar las relaciones personales , ya que, para Cantera, «la soledad y la inactividad» son dos motivos «fundamentales» para «caer en esos extremos de pobreza».

La directora ha dado las gracias por su labor al «generoso y fiel» voluntariado de la entidad, formado por en 2017 por 152 personas, 27 más que en 2016. Ha señalado también que los voluntarios ejercen, o han ejercido, profesiones «muy diversas», por lo que llevan a cabo distintas tareas «según sus capacidades y su disponibilidad», y que el 61 % de ellos tiene entre 18 y 65 años.

Díaz Tezanos ha destacado que la entidad realiza una labor «muy importante» e «integral», y lo hace «desde la más absoluta profesionalidad» y el «buen hacer» que «caracteriza» a sus miembros, a quienes ha considerado como «aliados perfectos» de las políticas sociales del Gobierno.

Por si parte, María Tejerina ha defendido que «no hay ningún santanderino que no se sienta enormemente orgulloso de la labor de la Cocina Económica».