El último censo establece en Cantabria 12 manadas de lobos

Lobo ibérico en el zoológico de Santillana del Mar (Cantabria)/Bernardo Corral
Lobo ibérico en el zoológico de Santillana del Mar (Cantabria) / Bernardo Corral

Ecologistas en Acción denuncia que los esfuerzos para mantener la especie no están dando resultados. Los atropellos y la caza furtiva amenazan su conservación

Pablo Pruneda
PABLO PRUNEDASantander

Envenenamientos, caza furtiva o atropellos-más comunes de lo que parece-son algunos de los motivos que Ecologistas en Acción señala como principales causas que amenazan la existencia del lobo en la Península Ibérica. La asociación advierte de que no es cierto que en España haya cada vez más lobos y que los esfuerzos en programas para recuperar esta especie, y mantenerla a salvo, no están dando sus frutos.

En cifras, el último censo de 2012- 2013, algo lejano, mostraba que en Cantabria solo se pueden encontrar 12 manadas. Aún así, es de las regiones con más presencia de lobos, solo por detrás de Castilla y León (179), Galicia (84) y Asturias (37). Aunque su distribución se centra principalmente en el cuadrante noroeste de la Península, también se pueden encontrar huellas de esta especia en Castilla La Mancha y Extremadura. En total, sumando los datos, en España hay 297 manadas, tres más que en el anterior censo estatal de 1987- 1988. «Para cualquier otra especie, con estas cifras se la considera en peligro de extinción, pero aquí se mata a 589 cada año de manera legal», critican desde la organización.

Ecologistas en Acción detalla que las amenazas a las que se enfrenta el lobo son, entre otras, los atropellos,«muchos más frecuente de lo que la gente piensa», los envenenamientos, la caza furtiva, las enfermedades, incendios forestales y la reducción de su hábitat por grandes infraestructuras que dividen el terreno e impulsan a huir.

La asociación lamenta estos hechos que son debidos al desconocimiento de la gente, que no conoce la especie y que «creen que es un problema adaptarse a la convivencia con ellos». Por otra parte, consideran un error que se establezcan cuotas de caza legal del lobo (al norte del río Duero la especie es cazable). Además, «no hay criterios científicos para seleccionar a los ejemplares que se matan, por ejemplo si se mata al macho alfa y el lobato no ha aprendido a cazar presas silvestres, aprende que lo más fácil que tiene para cazar es lo que tiene más cerca, las ovejas». Esto repercute en un problema para la ganadería, dicen.

«Queremos quitarle el cartel de especie problemática al lobo»

«Pretendemos demostrar que la convivencia entre del lobo con la ganadería no solo es posible, sino que ya existe. Queremos quitarle el cartel de especie problemática al lobo», aseguró el presidente de la ONG, Theo Oberhuber.

La asociación ha lanzado un programa denominado, 'Viviendo con lobos', con el que pretenden implicar a diversos sectores en la protección de esta especia ibérica. Como parte del programa, la organización ha implicado también a periodistas para invitarles a conocer la situación del lobo ibérico en España y los casos de coexistencia exitosa con la ganadería, y ha puesto en marcha programas para concienciar e impulsar la comunicación entre productores y consumidores, con el fin de adoptar prácticas de consumo responsable, que apoyen el impulso a la ganadería respetuosa con el lobo a través de las decisiones de compra. Para ello, a lo largo de los últimos años, han identificado a más de 60 ganaderos implicados o interesados en adoptar prácticas de coexistencia entre la ganadería extensiva y la presencia de manadas de lobos, con el fin de elaborar una guía de buenas prácticas, promover el intercambio de experiencias entre los profesionales del sector y visibilizar los casos de éxito en esta línea.

Uno de los ganaderos que ha participado en el proyecto 'Viviendo con lobos', Leandro Valle, ha explicado la presencia del lobo es «la última de las amenazas» para el ganado y sus ataques son evitables en buena medida si se utilizan las medidas preventivas adecuadas, como el uso de mastines o asegurar que el ganado pasa la noche a cubierto. En cambio, la especie actúa como regulador del ecosistema, paliando la superpoblación de herbívoros que podrían portar enfermedades también potencialmente peligrosas para el ganado.

«Hace algunos años hubo una explosión de corzo infectado con sarna y el lobo hizo su trabajo», ha asegurado, además de señalar que en cada ocasión que ha tenido problemas con los lobos «ha analizado el caso y el primer culpable era él», por no haber adoptado las medidas de prevención necesarias.

En este sentido, considera que la utilización de dichas medidas, que asegura que son «una obligación» del ganadero, deberían ser condición para poder acceder a indemnizaciones o pagos del seguro en caso de sufrir un ataque al ganado. «Necesitamos una ley sobre ganadería extensiva. No tenemos ninguna normativa que nos diga qué somos ni qué podemos hacer y es fundamental para el tema de las indemnizaciones y los seguros. Tiene que ser una ley de ámbito estatal, no comunidad a comunidad porque si no va a ser un caos», ha manifestado