«Me deben la rehabilitación, confío en que Revilla me la dé, iré donde él me pida»

Francisco Javier López Marcano, en la Avenida de España de Torrelavega./Javier Cotera
Francisco Javier López Marcano, en la Avenida de España de Torrelavega. / Javier Cotera

«Miguel Ángel es el mejor candidato, tira de la marca del PRC muy por delante del partido, puede ganar las próximas elecciones autonómicas. Se lo merece más que nadie»

Enrique Munárriz
ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

Francisco Javier López Marcano (Torrelavega, 1955) quiere volver a primera línea. No oculta su deseo de ser rehabilitado moral y políticamente después del «calvario judicial» al que fue sometido y renunciar a su escaño en el Parlamento de Cantabria durante la pasada legislatura como condición para sellar el pacto de investidura de Podemos. El vicesecretario de Política Institucional y líder regionalista en Torrelavega cree que Miguel Ángel Revilla es la mejor baza electoral para ganar por primera vez en las urnas.

–A falta de pocos meses para las elecciones, ¿qué balance hace de la legislatura?

–¡Uf! Ha sido complicada y convulsa. Ha habido partidos que han experimentado cambios importantes y ha habido conflictos, incluso quienes han llevado al juzgado a los suyos. Nosotros hemos disfrutado de un insólita tranquilidad, de unidad y fortaleza poco comunes, que nos permite mirar el futuro inmediato con optimismo. Pero nos ha faltado el apoyo del Gobierno central en proyectos que tuvieran una repercusión económica importante.

–Desde el otro lado de la barrera, ¿qué errores ha detectado en el Gobierno PRC-PSOE?

–El Gobierno ha estado muy condicionado por el pacto inicial. Somos socios de un partido con problemas internos, que no sé si los tienen resueltos, y eso ha ido lastrando la legislatura. Nosotros la estamos resolviendo bien, con naturalidad y, sobre todo, con una lealtad institucional inquebrantable a aquellos con quienes firmamos el pacto.

–¿Han recibido la misma lealtad inquebrantable del PSOE?

–En una región donde está todo tan atomizado, los 102 municipios representan otras tantas realidades.Las cosas no tienen la misma dimensión en San Miguel de Aguayo que en Torrelavega ni los enfrentamientos, que a veces se producen por razones históricas o personales, repercuten del mismo modo que si suceden en Santander. Es muy difícil diseñar pactos sólidos contra esas peculiaridades locales. Conviene no extrapolarlo. Nosotros hemos sido muy conscientes de que cuando firmamos un pacto era por todo el periodo legislativo, y nos hemos comportado con exquisita lealtad.

–Le he preguntado por su socio de gobierno...

–Habría que preguntarles a ellos, pero Miguel Ángel ha sido muy firme en las negociaciones.Parece que ciertos sucesos pertenecen a la historia remota pero ahí sigue como vicepresidenta Eva Díaz Tezanos, y como consejera de Sanidad, María Luisa Real, y eso se debe a la lealtad del presidente con todos aquellos que firma pactos. Luego se ha visto que la necesidad de tener responsabilidad, la mera apetencia de cargos, ha ido provocando movimientos que podrían desestabilizar el Consejo de Gobierno y eso es algo que Miguel Ángel no ha permitido en ningún momento. Ha sido un acierto total.

–¿Usted pertenece a esa facción del PRC que se fiaba más del PSOE de antes que del de ahora?

–En todo hay un componente generacional. Soy un hombre de lealtades políticas y personales. No tuve la oportunidad de conocer ni de conversar con el fundador del PSOE, PabloIglesias, pero sí a Dolores Gorostiaga. Creo que de esa manera respondo perfectamente a lo que se me pregunta.

– Revilla dijo que sería un fracaso no ganar las próximas elecciones ante la situación del resto de fuerzas. ¿Comparte esta visión?

–Veo posible que seamos el partido más votado, que ganemos las elecciones. Pero la política es mudable. Esas tendencias que se ven en otros órganos de la vida también alcanzan al ámbito electoral. Prefiero planteármelo en términos de victoria justa. Porque con todo lo que Miguel Ángel ha aportado a la región y la salud que se ha dejado merece mucho más que los demás esa victoria.

– De sus palabras se interpreta que, a pesar de su «mar de dudas», Revilla repite como cartel electoral.

–Mi deseo y mi confianza, al igual que la de todos los regionalistas, es que Miguel Ángel diga, dónde y cuándo decida, que va a ser nuestro candidato, que sea elegido por unanimidad y que va a obtener esa recompensa. Nadie como él se merece ganar las elecciones. Confío en que será nuestro candidato. La realidad entre los partidos y los candidatos es dual. Unas veces los partidos tiran del cabeza de cartel y otras ocasiones es el candidato el que lo hace con el partido. Nosotros hemos vivido a rebufo de nuestro candidato.

–Esto de jugar al despiste hasta el último momento y amagar con no presentarse a algunos ya les suena al cuento de 'Pedro y el Lobo'.

–Uno en la madurez ha aprendido a no hacer a los demás rehén de sus palabras. Los tiempos son mudables y cambiantes y castigar a la gente con esas prisiones elocuentes o dialécticas no tiene mucho sentido.

–¿Cree que el presidente fue tan tajante con Fernando Jáuregui y le garantizó que no va a continuar y lo va a dejar todo atado?

–No me creo nada. Nadie es tan ingenuo para pensar que Miguel Ángel va a hacer esa confesión en una mesa en la que están Íñigo de la Serna, Gema Igual y otros. Sería absurdo pensar que él, curtido en mil batallas políticas, no lo anunciará en los órganos en los que debe.

–El presidente ha dicho que no está en plena forma. Si repite como todo apunta, ¿cree que aguantará hasta el final de la legislatura?

–La edad en muchas ocasiones es una circunstancia y no se refleja en el espíritu de cierta gente.Pero la vida que lleva él, la cantidad de actos en los que está presente y las decisiones que protagoniza demuestran que por más que su reloj biológico diga una cosa, el mental demuestra que su entusiasmo es el de un adolescente. En circunstancia de salud a su edad o a la mía, todos tenemos algo.

–¿Hay cantera en el PRC para sucederle llegado el momento?

–Más que nunca. El PRC es sólido, está mejor estructurado y organizado que nunca. Pero ahora no nos planteamos ese debate. Revilla es el que tira del partido y el partido está a mucha distancia.Mientras viva, y Dios quiera que sea muchísimos años, la realidad es esa.

–Mójese, ¿quién le gustaría a usted en un futuro lejano como candidato?

–Voy a definir el perfil, naturalmente sin aportar nombres. Alguien que anteponga los intereses colectivos a los personales, con capacidad de sacrificio ilimitada y de entrega en beneficio de causas comunes, que sume, que no necesite la política como subsistencia y cuyas lealtades no coticen en el mercado. Vivimos en un mundo en el que hay lealtades inquebrantables por 2.000 euros al mes, eso en la política no tiene cabida. También es necesario tener una capacidad de penetración y atracción que le permita obtener el beneplácito casi general y que aglutine los tres niveles de formación necesarios: la formación humana, la política y la académica. Sería capaz de poner muchísimos nombres a esas cualidades.

–Por ejemplo, usted. ¿O ya ha pasado su tren?

–¿El tren?Yo ya me conformo con que funcione la catenaria (risas). Tengo el mismo entusiasmo, ideas y ganas que siempre, pero soy más experto y, sobre todo, he desarrollado una resiliencia nada común para encarar las dificultades y para superarlas. Mi lenguaje es joven, mis comportamientos vitales son frescos y muy sinceros, no he zozobrado mental y psíquicamente en ningún momento...

–Entonces, ¿se ve capacitado para liderar el partido en un futuro?

–Tengo cultura de partido.He dejado de mantener relaciones con personas que siendo en su momento correligionarios no tuvieron un comportamiento sano con el PRC y he dejado de tener ese contacto. Para ese planteamiento soy muy drástico, soy un hombre de partido y de colectivo y estoy para servir a mi partido y a mi gente. Estaré donde tenga que estar.

–El presidente dijo en su renuncia: «La vida política de Marcano no termina aquí. Volverá y no lo hará como jefe de gabinete». ¿Es en las próximas listas el momento?

–Estoy dispuesto a seguir al partido. Ahí no tengo tibieza alguna. Jamás entendí por qué cierta gente de prestigio y de postín, cuando el PRC le pedía que fuese candidato a Santander o a Madrid, pudo decir que no. Nunca comprendí esas negativas.

–No se escape. ¿Le gustaría volver a estar las listas?

–Esto sí que es una confesión: vivo consciente de que alguien me debe una rehabilitación, de que algunos intentaron acabar conmigo política y vitalmente, y esa deuda la tienen que saldar. Es una cuestión de honor. Confío y estoy seguro de que Miguel Ángel va a mantenerlo. Estaré donde él quiera y me pida. Necesito esa redención, mis gentes y la gente de los colectivos que me han apoyado y que me han organizado tantos homenajes, esas personas que han confiado en mí tanto, necesitan una redención.

–Todavía tiene un caso abierto en los tribunales por el Racing y lleva casi año y medio esperando. ¿Estará inmaculado su historial judicial para mayo para que no puedan volver a vetarle en un pacto electoral?

–¿A quién le agrada ser moneda de cambio? A mí, no. Cuánta gente dice que en este país no dimite nadie y eso no es cierto, yo lo hice. No me costó ni un instante. Nadie me pidió que dimitiera, ni siquiera Revilla. Fui yo el que me fui. No podía haber sobrevivido con el lastre a mis espaldas de haber hecho presidente a IgnacioDiego y haber fallado a los míos. Eso es una fidelidad y lealtad demostrada, anteponer el PRC a mis circunstancias personales.Y llegado el caso volvería a hacerlo sin ningún problema. Pero espero que para entonces ya esté resuelto.

–¿La salida de Ignacio Diego abre las puertas a un pacto con el PP en la siguiente legislatura?

–¿Quién es Ignacio Diego? Me quiere sonar. Esa persona que llevó a los suyos al juzgado, que ha ido acumulando sentencias desfavorables... He vivido muchos episodios con aquellos que en los marcos políticos levantaron la mano para llevarme al juzgado y después en los marcos privados testimoniaban su amistad conmigo. Eso no te hace ser incrédulo, pero sí agnóstico y saber diferenciar las decisiones. No puedo ser amigo de las personas que me injurian y dijeron de mí auténticas barbaridades. La legislatura del 2011 empezaron diciendo que éramos unos ineptos, unos ladrones, unos chorizos y que nos iban a llevar a todos a la cárcel. Una persona que no solo maneja ese lenguaje político, sino que lo refrenda con su comportamiento, intento que desaparezca de mi mundo.

–Entiendo que sin él es posible....

–Nuestra trayectoria demuestra que nosotros pactamos proyectos reales. Forma parte de las conjeturas pero hay que analizar iniciativas, resultados y objetivos comunes. No es que deje las posibilidades abiertas, es que se condiciona a los resultados electorales.

«López Estrada es un candidato de talla política»

–Como secretario general del PRC de Torrelavega, ¿repetirá Javier López Estrada, su hijo, como candidato regionalista al Ayuntamiento?

–Más allá de la biología y de la genética, Javier López Estrada tiene una solida formación académica, política y humana. Hay un hueco para López Estrada en el panorama político local y regional. Ha demostrado que tiene principios y argumentos para ser creíble. Es un candidato con una increíble talla política. No es que lo diga yo, cada día son más las personas que me lo hacen llegar y no tienen necesidad de hacerlo. Además, es un extraordinario trabajador y una persona entusiasta. Nuestro Grupo Municipal sostiene cualquier comparación con los demás grupos de la oposición. Aunque sea jocoso, tenemos el candidato de más talla en el panorama político local o regional. Si es el candidato tendrá que decidirlo el Comité Local y ratificarlo la Ejecutiva, aunque tengo que decir que el trabajo que está haciendo el PRC de Torrelavega es extraordinario y Javier lo coordina con talante.

–Usted, que dirigió el anterior Año Jubilar, ¿cómo valora la edición que acaba de terminar?

–El Año Jubilar Lebaniego realizado y celebrado por Miguel Ángel Revilla ha sido extraordinario. La capacidad de alcance y de llegada han sido muy positivas, pero, como no soy falso por naturaleza, tengo que decir que para mí es una oportunidad histórica para dialogar. Un diálogo con la fe, con la cultura y el turismo. Si algún día puedo volver a participar en esa magna celebración que es el Año Jubilar intentaré con todas las fuerzas que sea así.