«Las 'fake news' se combaten con el periodismo de toda la vida: llamando y verificando»

Mar Cabra, en la entrada de Cesine, en Santander, donde impartió una conferencia. :/Celedonio Martínez
Mar Cabra, en la entrada de Cesine, en Santander, donde impartió una conferencia. : / Celedonio Martínez

«La gente no tiene ni idea de lo que cuesta hacer una buena información. Quizás deberíamos empezar a explicárselo», afirma Mar Cabra, periodista especializada en datos y miembro del equipo que destapó los 'Papeles de Panamá'

Gonzalo Sellers
GONZALO SELLERSSantander

Mar Cabra (Madrid, 1983) está de año sabático tras formar parte del equipo que destapó la mayor red internacional de fraudes fiscales: los 'Papeles de Panamá' y, después, 'Papeles del Paraíso'. Con un Premio Pulitzer bajo el brazo por este trabajo, esta periodista formada en la Universidad de Columbia hace ahora apostolado del periodismo de datos por todo el país. Recientemente estuvo en Santander para explicar a los alumnos de Cesine como encontrar buenas historias en una hoja de cálculo.

-¿Qué ha significado para el periodismo del siglo XXI, tan frágil y criticado, una investigación de la envergadura de los 'Papeles de Panamá'?

-De repente el mundo se despertó y dijo: '¡Ah, para esto sirve analizar datos, esto es lo que se puede conseguir si te llegan grandes cantidades de información!' No sólo ha sido un antes y un después para esta especialidad del periodismo, sino para demostrar que los medios podemos colaborar entre nosotros. Por ejemplo, no conseguimos que el New York Times se uniera a la investigación en un principio, y después sí lo hizo en los 'Papeles del Paraíso'.

«Los periodistas somos unos privilegiados porque nos pagan por preguntar. Que no se nos olvide»

-¿Puede ser el periodismo de datos la llave para luchar contra las 'fake news'?

-Es cierto que hace falta un conocimiento tecnológico que ahora mismo se asocia más con los periodistas de datos, porque son los que saben manejar más cantidad de información, pero la principal herramienta para combatirlas es la verificación. Lo que se ha hecho toda la vida: llamar por teléfono, comprobar si la imagen ya está publicada... las técnicas de siempre aplicadas a la nueva realidad. Los periodistas somos unos privilegiados porque nos pagan por preguntar. Bueno, pues que no se nos olvide. Eso no está al alcance de la gente, de cualquier usuario de internet. Mi madre si lee una noticia o le llega un bulo por Whatsapp se lo cree y no pregunta dos veces. Pero nosotros sí tenemos que hacerlo.

«Siempre hemos filtrado la realidad, pero ahora, en un mundo hiperinformado, debemos poner el foco en lo importante»

-¿Es culpa nuestra que los ciudadanos no se cuestionen la veracidad de la información que reciben?

-En parte sí, pero también es una realidad nueva a la que nos tenemos que adaptar. Quizás desde los propios colegios o institutos habría que empezar a educar sobre esto. Qué es una noticia falsa y cómo descubrirla para que los alumnos no se crean todo lo que ven en las redes sociales. También deben saber cómo las aplicaciones móviles intentan convertirnos en adictos y el rastro que dejamos en internet. La gente no es consciente y será uno de los problemas de nuestra era.

-Mientras en el mundo anglosajón este periodismo está más arraigado, en España aún da sus primeros pasos. ¿Debemos empezar en las universidades?

-El periodismo de datos debería ser una especialización dentro de la carrera, como mínimo una asignatura. También debería serlo el de investigación, aunque lamentablemente los planes de estudio han ido quitándolo. Un error. Lo importante hoy en este negocio es especializarse. Es una equivocación pensar en el periodismo de datos como una persona que se dedica sólo a mirar hojas de cálculo. Hay que hablar con fuentes, con víctimas, con las caras que están detrás de esas cifras. Siempre nos hemos dedicado a filtrar la realidad para la gente, pero ahora, en un mundo tan hiperinformado, tenemos que poner el foco en lo importante. Y el periodismo de datos ayuda a encontrarlo.

«Debemos cambiar el chip y dejar de cubrir todas las ruedas de prensa. Hay que hacer artículos originales y propios»

-El título de 'periodismo de datos' suena poco sexy para los recién licenciados que sueñan con ser reporteros de guerra o presentadores de informativos, ¿cómo convencerles de que es el presente y el futuro?

-Los periodistas somos seres pasionales, nos movemos porque esto nos gusta de verdad. Al que tiene mucha hambre de calle, al que quiere hablar con la gente, el periodismo de datos puro no le interesa tanto. Pero, ¿para qué le puede servir? Para buscar a la gente correcta con la que hablar. Esta especialización no es un fin en sí misma, te puede dar una chispa para una historia. Por ejemplo, analizas una hoja de cálculo de las multas que ponen en Santander y descubres la zona en la que más sanciones están poniendo. Te orienta, te pone el foco donde tienes que ir a preguntar. ¿Qué hacemos normalmente los periodistas, sobre todo en televisión? Salir a la calle a preguntar a tres personas al azar. Eso no vale para nada. Gracias al periodismo de datos puedes ir al sitio correcto y que la muestra sea más significativa. El análisis de cifras ayuda a encontrar grandes patrones que pasan desapercibidos si no las analizas y, al mismo tiempo, a encontrar historias. La gente no tiene ni idea de lo que cuesta hacer una buena información, en tiempo y recursos. Quizás deberíamos empezar a explicárselo.

-Habla de un modelo de trabajo donde prima el análisis, la reflexión y el contexto en pleno auge de las 'fast news' y de un periodismo al que se le exige rapidez más que calidad, en muchos casos...

-Es que nos puede ayudar a dar profundidad al día a día. La agenda diaria ya la cubre cualquiera, no sólo los periódicos, también cualquiera en redes sociales... Hay un accidente y las primeras imágenes no las tiene un periódico, sino alguien que las ha grabado con su teléfono. ¿Qué tenemos que cubrir nosotros? Los 'porqués'. Tenemos que dejar los 'qués' y centrarnos más en los 'porqués'. Y en dar contexto. Eso es un cambio de paradigma en el periodismo que, en algunos casos, nos está costando mucho.

«Los colegios e institutos deberían empezar a educar sobre las noticias falsas, las adicciones al móvil y el rastro en redes»

-¿Este tipo de periodismo está restringido a los grandes medios, o los periódicos regionales, con menos recursos, también deben apostar por ello?

-No me gustaría pontificar sobre los medios regionales sin haber trabajado en ninguno, pero me duele cuando me dicen que invierten sus recursos en ir sólo a ruedas de prensa. Muchos medios regionales deben cambiar el chip, dejar de cubrir toda la agenda, dejar de ir a todo lo que convocan los políticos y hacer más artículos originales y propios. Y el periodismo de datos es una de las mejores herramientas para conseguir eso.

 

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