El Gobierno asegura que «hoy las aguas de Cantabria están perfectamente, salvo en la playa de Usil»

zonas de marisqueo en Santoña afectadas por vertidos / Javier Cotera

Palacio dice que los datos de Centinelas son de mayo y que las playas son aptas para el baño salvo en el caso de Usil, en Mogro «debido a un problema técnico en el bombeo de las aguas residuales»

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DM .Santander

Hoy ha sido el día de las matizaciones en materia medioambiental. Matizaciones del Gobierno a informes elaborados por uno de sus departamentos y de alcaldes a la oposición y al Seprona, el servicio de la Guardia Civil que vigila el medio ambiente. El proyecto Centinelas del Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA) -organismo dependiente del propio Gobierno cántabro- advertía ayer del aporte de aguas fecales en varios puntos de la costa. Un día después, el máximo responsable del área en Cantabria, el director general de Medio Ambiente, Miguel Ángel Palacio, ha quitado importancia a los resultados hechos públicos por su propio departamento y para ello ha utilizado estudios realizados por el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Hidráulica (vinculado a la Universidad de Cantabria).

Palacio ha asegurado que las aguas de Cantabria «están perfectamente» y ha subrayado que es el Ministerio de Sanidad el que controla las aguas de baño de toda España. El dirigente del PSOE ha insistido en que el Ministerio ha concluido que las aguas de Cantabria son aptas: «Todas las playas, por lo tanto no existe ningún problema», ha zanjado Palacio. Solo ha matizado la excepción de Usil, «por tratarse de un fallo en la ingeniería del bombeo de esas aguas fecales». Una afirmación que no deja al proyecto de investigación que lidera el CIMA en buen lugar y pone en cuestión la necesidad de dedicar dinero público a unas investigaciones que a la hora de la verdad no se tienen en cuenta porque el responsable de dictaminar la salud de nuestras aguas es el Ministerio de Sanidad y no el Gobierno de Cantabria.

Palacio tampoco ha visto un problema en los vertidos denunciados esta semana en la playa de Usil (Miengo), donde el Seprona de la Guardia Civil recomendó acotar al baño esa zona, y ha asegurado que se trata de un «incidente» concreto, ya que las muestras son de mayo -el informe de Centinelas también hacía referencia a ello- y se tomaron en unas condiciones meteorológicas determinadas. Sobre ese vertido en Usil, también el alcalde de Miengo, Jesús Jara, ha negado su existencia y ha detallado que el «hilo de agua» que se denuncia como vertido no procede del alcantarillado, sino que se trata de líquido procedente de las duchas y del lavadero de pies del arenal.

En declaraciones a Efe, Jara ha asegurado que el bombeo del sistema de alcantarillado en esta zona «funciona correctamente», aunque «necesita mejoras por estar obsoleto» en parte, y ha rechazado la «alarma social» creada a raíz de la denuncia del grupo municipal de Equo realizada el pasado martes.

Vigilancia del Instituto de Hidráulica

Respecto al resto de Cantabria, Miguel Ángel Palacio ha asegurado que el Gobierno de Cantabria tiene una red de vigilancia todo el año, que está encomendada al Instituto de Hidráulica, que analiza todas las aguas del litoral. Los análisis realizados por el Instituto de Hidráulica también apuntan a que las aguas costeras y las de los estuarios de la región «están en muy buenas condiciones», ha abundado el director general. Con todo, ha afirmado que «eso no quiere decir que no haya que seguir haciendo esfuerzos e inversiones para evitar cualquier tipo de vertido».

El informe de Centinelas, que financia el Gobierno por medio del Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA), advertía del aporte de aguas fecales y residuales en tres zonas como el arroyo La Bandera, en Ajo; el río Castanedo, en Somo y la playa de Usil, en Mogro. El informe aclara, incluso, que se han detectado trazas de heces.

Sobre la denuncia del programa Centinelas, el director general lo ha relacionado con «un incidente» con unas instalaciones municipales de depuración que, según añade, hay que comprobar en la playa de Mogro. «Pero excepto este incidente todas las playas de Cantabria están en muy buenas condiciones y son aptas para el baño», ha repetido. Según ha precisado Palacio, esos análisis se hicieron en el mes de mayo, «en unos puntos concretos y en unas condiciones climatológicas con abundantes lluvias, en zona rural», y con purines, de modo que «naturalmente va a dar agua contaminada». «No tienen nada que ver con la calidad de las aguas de zonas de baño de hoy. Hoy las aguas están perfectamente», ha enfatizado Palacio.

El Gobierno, según ha subrayado, está dispuesto a intensificar las inversiones para evitar cualquier tipo de contaminación, y también quiere «convencer a los ayuntamientos de que tienen que dar más prioridad» a las obras «que no se ven»: de alcantarillado y saneamiento. «Estamos realizando obras de saneamiento con todos los ayuntamientos, y queremos intensificar el año que viene precisamente donde pueda aparecer algún punto de vertido», ha asegurado.

Oria reclama el subfluvial de Santoña para evitar vertidos en la zona demarisqueo

Otra de las cuestiones recogidas en el informe Centinelas, y denunciada por los mariscadores de Santoña, es la contaminación de las marismas en las zonas de marisqueo. Ante ello, el consejero de Medio Rural, Pesca y Alimentación, Jesús Oria, ha mostrado su «preocupación» por los vertidos detectados en la costa y ha pedido que se retome la obra del subfluvial de Santoña para evitar este problema y no tener que cerrar zonas al marisqueo.

«Nos preocupa muchísimo, pero seguro que a los que más les preocupa es a los propios mariscadores, que es la actividad que más se ve molesta con estos asuntos», ha comentado. El consejero ha señalado que, por un lado, tienen que actuar los ayuntamientos, pero ha lamentado que además el Gobierno central anterior paralizó el subfluvial de Santoña.

Oria ha insistido en la importancia de esta infraestructura para mantener la bahía en buenas condiciones de cara a la actividad mariscadora. Y ha hecho estas manifestaciones, «independientemente de otras cuestiones que están saliendo estos días», como el vertido en la playa de Usil de Miengo, y otros de menor calado denunciados por la red Centinelas.

Sobre el subfluvial, ha reiterado que «influye muchísimo» y que cada vez que se tiene que cerrar una zona de marisqueo «es un problema». Ha abundado en que Medio Rural y la Consejería de Medio Ambiente han tenido diferentes reuniones para a ver en qué medida desde el Gobierno regional «se puede hacer algo».

«Pero repito que en el tema de Santoña, que es uno de los temas más problemáticos desde el punto de vista del marisqueo, es el Gobierno central el que tiene que poner pie en pared», ha zanjado. Oria ha agregado que a mediados de septiembre tiene previsto reunirse con el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, y que le destacarán la necesidad de poner en marcha el subfluvial para intentar «evitar al máximo o totalmente los vertidos».

 

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