El Gobierno ubicará la Consejería de Educación junto al futuro Mupac

Una de las salas del Mupac en su sede actual del Mercado del Este. /Celedonio Martínez
Una de las salas del Mupac en su sede actual del Mercado del Este. / Celedonio Martínez

Avanza la tramitación ambiental para la nueva sede del Museo de Prehistoria prevista en el solar de Casimiro Sainz. La ordenación busca la integración del edificio en la trama urbana

GUILLERMO BALBONA Santander

El Gobierno regional se ha decantado finalmente por ubicar junto a la nueva sede del futuro Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria , Mupac, la Consejería de Educación, sita ahora en la calle Vargas. Eso se desprende del Informe Ambiental Estratégico de la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Santander para ubicar en Casimiro Sáinz la deseada nueva sede de la infraestructura cultural.

La Dirección General de Ordenación del Territorio y Evaluación Ambiental Urbanística de la Consejería de Universidades e Investigación, Medio Ambiente, y Política Social publicó ayer en el Boletín Oficial de Cantabria los detalles del informe.

Una medida decidida por el Gobierno cántabro tras haber valorado también el traslado de la de Presidencia, según ya anunció el pasado mes de febrero el titular de Cultura, Francisco Fernández Mañanes.

Ahora, la Dirección General ha resuelto que esa modificación puntual del PGOU «no tiene efectos significativos para el medio ambiente y, por tanto, no necesita evaluación ambiental estratégica ordinaria y no es necesario presentar Estudio Ambiental Estratégico».

La citada modificación puntual tiene como objetivo adaptar las condiciones urbanísticas del ámbito donde se pretende implantar el edificio que albergará el Mupac y la sede de la Consejería en el área definida por las calles Casimiro Sainz, Canalejas, San Vicente de la Barquera y Juan de la Cosa.

La nueva ordenación busca la integración del edificio en la trama urbana, «respetando las características del entorno, de forma que los nuevos usos contribuyan a dinamizar la zona».

Ambas sedes se engloban en un equipamiento de régimen público, cuya situación y formalización concreta será objeto de un concurso de proyectos.

El yacimiento Vale do Côa-Siega Verde se suma a este vínculo

Los yacimientos rupestres patrimonio de la Unesco de España, Portugal y Francia se han unido para su promoción y conservación. El yacimiento portugués Vale do Côa-Siega Verde, que se localiza a lo largo del río Duero, a ambos lados de la frontera de Portugal y España, y que está incluido en el catálogo de Patrimonio de la Humanidad, se incorpora al protocolo de colaboración en materia de patrimonio arqueológico rupestre firmado en febrero de 2017 por Cantabria y la región francesa de La Dordoña.

El consejero de Cultura, Francisco Fernández Mañanes, presentó este documento en la Bienal Ibérica de Patrimonio Cultural, que se celebra en Valladolid y a la que por primera vez asiste la región.

Asimismo, se presentó una guía que, por primera vez, recoge de manera conjunta la excepcional oferta paleolítica de las principales regiones con patrimonio de excelencia ante los mercados turísticos internacionales como destinos únicos que aúnan naturaleza, historia y arte. La publicación persigue, con la unión de referentes de la prehistoria mundial como «Lascaux, Altamira, Siega Verde y Côa», seguir trabajando en la dinamización de «un turismo sostenible y de calidad basado en el primer arte de la humanidad».

El Gobierno regional ha aportado los programas funcionales y las superficies que sustentan las necesidades de implantación de las dos nuevas sedes, estimándose que la superficie construida total necesaria para el nuevo equipamiento es de 19.000 metros cuadrados, 11.000 para el Museo y 8.000 para la Consejería. La resolución sí recuerda la necesidad de cumplir preceptos legales, como que, con carácter previo a la resolución del concurso de proyecto, para valorar la solución que mejor se integre y minimice las afecciones del volumen en el entorno, «las propuestas deberán incorporar un Análisis de Impacto e Integración Paisajística, atendiendo especialmente a la proximidad del Conjunto Histórico Artístico del Paseo Pereda y Castelar».

También se apunta que, teniendo en cuenta la alta densidad de la zona y la afluencia de visitantes del Museo, se considera necesario se disponga de «un amplio espacio público perimetral de aceras, espacios libres y zonas de acceso, que permitan una mayor calidad del paisaje urbano, faciliten el tránsito peatonal, así como una adecuada contemplación del edificio». El informe ambiental estratégico no podrá ser objeto de recurso alguno salvo en vía judicial o administrativa.

Con el fin de minimizar los efectos de la actuación sobre la intensificación del tráfico en la zona, será preciso «justificar alternativas de accesibilidad y movilidad, así como la dotación suficiente de plazas de aparcamientos para todo tipo de vehículos en las proximidades del edificio». Y por ello deberá contemplarse entre las alternativas la prevista de supresión de «una de las dos plantas de aparcamiento». En las últimas semanas se ha subrayado el interés de la Administración central en apoyar la construcción de la nueva sede del Mupac pero nunca se ha concretado esa ayuda o implicación. El ministerio de Cultura ha reiterado desde septiembre su voluntad de apoyar el proyecto del nuevo Mupac, aunque no concretaba la dimensión de la posible ayuda económica a una futura sede que en los últimos años ha ido cambiando de solares y escenarios y, por consiguiente, de plazos y presupuestos. Fernández Mañanes recuerda a menudo que «estamos ante un proyecto que es de región pero de gran importancia para el resto del país». La inversión prevista asciende aproximadamente a 30 millones de euros. El Ministerio se ha limitado a insistir en su anuncio de apoyo económico al proyecto «a medida que se vaya desarrollando».

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