La osezna 'Saba' seguirá su rehabilitación en los montes de León tras recuperarse en Cantabria

Foto de la osezna en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Villaescusa.. En el vídeo, las imágenes de su rescate en Asturias hace tres meses.

Fue rescatada en junio en Asturias con serios problemas neurológicos y apenas 5,5 kilos de peso. En los tres meses que ha estado ingresada en el Centro de Recuperación de Villaescusa ha ganado 18 kilos

DM .
DM .Santander

La osezna asturiana huérfana 'Saba', que fue rescatada por la Guardería de Medio Natural Patrulla Oso del Principado de Asturias a finales del pasado mes de mayo en Sabadía (Santo Adriano) con síntomas de desnutrición, deshidratación y alteraciones neurológicas graves, ha sido trasladada a León para concluir su fase de adaptación al medio natural, después de haber permanecido los últimos tres meses en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre que el Gobierno de Cantabria tiene en Villaescusa.

Allí, el ejemplar, que llegó con 5 meses y 5,5 kilogramos de peso, se ha sometido a varios tratamientos veterinarios y de hospitalización que le han permitido superar el cuadro neurológico que presentaba en su ingreso e ir adquiriendo las condiciones corporales necesarias para pasar a la siguiente fase de rehabilitación, consistente en su traslado a un recinto de pre-suelta para culminar su fase de adaptación al medio natural.

Así estaba la osezna hace tres meses, cuando pesaba 18 kilos menos que ahora.
Así estaba la osezna hace tres meses, cuando pesaba 18 kilos menos que ahora.

Con un peso de 23,6 kilogramos (18 más que en la fecha de su ingreso) y una altura de casi un metro, fruto de una dieta basada en carne de cérvido, frutas y frutos secos, la osezna también se ha sometido a un programa de enriquecimiento ambiental para optimizar su desarrollo y adaptación futura al medio natural. Todo ello en unas condiciones de total aislamiento de sus cuidadores para evitar que se habitúe a la presencia humana.

Semi-libertad controlada

En el marco del protocolo de intervención ante osos heridos en la Cordillera Cantábrica, con el consenso de los equipos técnicos y veterinarios de Asturias, Cantabria y Castilla y León, y el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica, la osezna ha sido trasladada a las instalaciones dependientes de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en el monte de Valsemana, en Léon, para finalizar la fase de adaptación al medio natural, que se realizará en un cercado de semi-libertad controlada.

Se trata de un recinto situado en un ambiente natural, aislado y alejado de actividades humanas, amplio y con un adecuado enriquecimiento ambiental para favorecer la continuación de su desarrollo.

Recinto de pre-suelta de la Junta de Castilla y Léon, en el monte de Valsemana (León), donde el animal permanecerá durante los próximos meses.
Recinto de pre-suelta de la Junta de Castilla y Léon, en el monte de Valsemana (León), donde el animal permanecerá durante los próximos meses.

El traslado, que se produjo en la jornada de ayer, se ha desarrollado sin incidencias, y 'Saba' ya juega y explora en su nuevo entorno, donde permanecerá hasta el momento óptimo para su reintroducción definitiva en el medio natural.

Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria

Con esta recuperación, ya son dos los ejemplares de oso que el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente ha logrado rehabilitar para su retorno al hábitat natural en los dos últimos años.

La pasada Navidad

Considerado una referencia para el tratamiento de osos para su vuelta al medio natural, este Centro lleva funcionando con notable éxito desde 2017 en Villaescusa, gracias a la labor de su equipo de veterinarios y a unas instalaciones específicas para el tratamiento de este tipo de casos, especialmente habilitadas para grandes mamíferos.

El osezno Beato, que vagaba herido por Liébana, en el centro de recuperación de Villaescusa el año pasado.
El osezno Beato, que vagaba herido por Liébana, en el centro de recuperación de Villaescusa el año pasado.

Entre sus características, destaca el sistema de vigilancia permanente que permite monitorizar a los animales y minimizar el contacto con el ser humano, con el objetivo de evitar que se acostumbren a la presencia de personas, facilitando así su vuelta al medio natural.

Con el objetivo de recuperar y rehabilitar a distintas especies de fauna silvestre para su reincorporación al medio natural, en el Centro se llevan a cabo distintas fases de valoración y tratamiento, desde los primeros cuidados, cirugía, pruebas diagnósticas y de laboratorio, hasta la hospitalización, rehabilitación y puesta en libertad, pasando por cuidados especiales, postoperatorios o cuarentenas, en caso de ser necesario.

A lo largo de estos años sus instalaciones se han convertido, además, en un referente para las comunidades autónomas colindantes con Cantabria, gracias a la calidad del servicio que ofrecen sus profesionales para la recuperación de los animales.