La flota agota el cupo y la «excepcional» costera del bonito se cierra con mes y medio de antelación

La flota agota el cupo y la «excepcional» costera del bonito se cierra con mes y medio de antelación
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Los barcos del Cantábrico tendrán que dejar de faenar a partir del día 18 tras el aviso de la Secretaría de Pesca de que España roza ya la cuota que tiene asignada

Teodoro San José
TEODORO SAN JOSÉSantander

El Ministerio lo denomina 'cierre precautorio' de la pesquería del atún blanco. Los pescadores, el final de la costera del bonito del norte. Y el consumidor último, la ausencia de bonito fresco en el mercado. Eso sucederá el próximo sábado, día 18. Para entonces, la flota española habrá acabado de agotar la cuota de pesca de esta especie que tenía asignada, casi 15.015 toneladas. Y a pesar de que representa un veinte por ciento más de cupo que el pasado año, los barcos españoles han llegado a su límite con antelación, mucha antelación. Tanto que se va a poner punto final a la campaña aproximadamente mes y medio antes de lo que es costumbre, lo que, por otro lado, no deja de ser un problema para la flota, pues se queda sin actividad.

Ha habido este año tal cantidad de bonito en el Cantábrico que la flota ha faenado sin días en blanco, a un gran ritmo de capturas y con jornadas históricas de descargas en diversos puertos. Con datos provisionales, en las lonjas de Cantabria se han desembarcado 2.465 toneladas, según la Dirección General de Pesca del Gobierno de Cantabria. El precio medio por kilo en primera venta ha estado en los 3,59 euros.

«Ha sido una costera extraordinaria, excepcional», rubrica Miguel Fernández, presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de Cantabria. «Una buena campaña en la que han pescado todos los barcos, los de cacea y los de vivero, que eso es lo importante, y además se ha pagado bien», destaca el patrón mayor, que también lo es de Santoña, en cuya lonja se ha subastado la mitad (1.220 toneladas) de los desembarcos habidos en Cantabria. Pero Fernández también destaca el otro lado de la moneda:«Esa excepcionalidad de la costera por tantas capturas y a buen precio no deja de ser una mala noticia para la flota pues se nos cierra con mes y medio de antelación. Y eso implica tener a gente y barcos sin actividad, en paro, con lo cual ya no será tan excepcional».

El presidente de los pescadores de Cantabria confía en que la Secretaría de Pesca de España negocie con otros países (Portugal, Irlanda, Francia...) la cesión de una parte de su cupo de bonito a cambio del de otras especies «lo que permitiría seguir faenando bonito a nuestra flota» y, de paso, reducir el impacto del trabajo de los pelágicos franceses e irlandeses en el caladero.

César Nates, patrón mayor de la Cofradía de Laredo, también destacaba la «excepcional» costera, «como no ha habido nunca, con la cuota acabada tan pronto». De hecho, ésta será la campaña de bonito más corta de la historia en todo el Cantábrico, con ritmos de capturas de 250 toneladas al día. «Aquí en Cantabria se ha trabajado muy bien, buenas capturas, todos los barcos y a un ritmo endiablado», ratifica, al recordar que el pasado año la costera se completó el 5 de octubre «y este año, con mayor cuota, nos vamos a comer el cupo el 18 de agosto», señala Nates.

Para el presidente de la Cofradía de Colindres, José Luis Bustillo, la campaña esta yendo «normal, bien, pero hemos acabado mes y medio antes porque hay mucho pescado». El veterano patrón estima que una de las claves para haber alcanzado tamaña pesquería es que el bonito «ha entrado en masa y muy cerca y lo han podido pescar todas las embarcaciones y mucho». Para Fernández y Nates, otra de las posibles claves que invitaron este año al atún blanco a entrar al Cantábrico en masa ha sido «la gran cantidad de bocarte que hay en el agua. La biomasa ha marcado la pauta. Y el bonito viene aquí a comer única y exclusivamente».

El tener al bonito a pocas horas de navegación, a las puertas de casa, como quien dice, ha permitido que, a diferencia de otros años, parte de la flota no ha tenido que subir hasta aguas irlandeses en pos del bonito, ahorrando tiempo y combustible, y pudiendo hacer mareas rápidas y de grandes capturas. Pero surge otro problema. Esta flota que se dedica al bonito apenas tiene por estas fechas otras especies hasta que en octubre puedan salir a la sardina. Queda ahora el jurel, la caballa, merluza, salmonete, pulpo... pero si todos esos barcos que se van a quedar sin actividad salieran a faenar ahora cuando antes lo hacían en menor número y en octubre, «podemos esquilmar esos caladeros», dice Fernández.

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