Revilla: «Es lamentable la servidumbre de De la Serna, es la voz de su amo»

Revilla: «Es lamentable la servidumbre de De la Serna, es la voz de su amo»
Javier Cotera

El presidente regional critica al ministro de Fomento «por no defender los intereses de los cántabros y no exigir a Madrid lo que pide el Parlamento»

Enrique Munárriz
ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

Miguel Ángel Revilla estalló ayer al desayunarse en la prensa con las duras críticas del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, después de que el presidente regional airease la «bronca» que tuvo con Mariano Rajoy durante el desfile del Día de la Hispanidad y la recepción real. El líder regionalista apuntó directo a la yugular del exalcalde de Santander por «no defender los intereses» de sus conciudadanos en Madrid y por plegarse a los del Partido Popular. «Es lamentable la servidumbre de De la Serna con el presidente español, es la voz de su amo», le reprochó Revilla durante una visita a Liébana.

El jefe del Ejecutivo autonómico tiene prevista una reunión en 24 horas con De la Serna en la sede de Peña Herbosa y «decirle a la cara» lo que piensa. «Nos vemos mañana», advirtió el regionalista al responsable de Fomento, con quien analizará los proyectos que el Estado tiene en marcha en la región.

Al presidente cántabro le ha sentado mal que el exalcalde de Santander «haga de portavoz interpretativo de una conversación en la que no estuvo». «Lo que dije es literal de lo que ocurrió, en tono pausado y educado», proclamó molesto el presidente.

De la Serna le acusó en la tarde del viernes, «después de hablar con Rajoy», de «falsear» las declaraciones y denunció que «lo único que busca Revilla es tapar la inacción de su Gobierno». A su juicio, «la única bronca que existió fue la que él pretende crear, como hace habitualmente». «No es casualidad que justo haga estas declaraciones, más bien, estas invenciones, el mismo día que se conoce que Fomento ha sacado la mayor licitación de obra pública de Cantabria en una única obra y que supone una inversión cuatro veces mayor que todas las inversiones que va a hacer su Gobierno en toda la legislatura», remachó el popular.

Todo un dardo envenenado al presidente regional a escasas horas de verse cara a cara mañana, en un encuentro que se prevé tenso a tenor de los últimos acontecimientos. Para abrir boca, Revilla sacó la artillería: «En vez de criticar mi actuación, lo que tendría que hacer como cántabro es exigir lo que han pedido el Parlamento de Cantabria y el Gobierno de su región -en referencia al pago de la deuda con el hospital Marqués de Valdecilla, de la Fundación Comillas, la implantación de la Lomce o el sistema de dependencia- y no hacer el triste papel de ser la voz de su amo».

«¿Que el Desfile de la Hispanidad no es el lugar adecuado para decírselo, según el ministro?», se preguntó el jefe del Ejecutivo, quien respondió que «si no me contesta a las cartas y no me recibe es la única opción que tengo».

La bronca

Los hechos

El regionalista explicó el jueves que tras un breve encuentro de «cuatro segundos» en el acto castrense, todos los invitados al acto se trasladaron a la recepción que ofrecen los Reyes, donde llegó «muy cabreado» porque «cada vez me gusta menos esta política de dar caña a alguien y al día siguiente tener que darle un abrazo». Una vez allí, como estaban en una sala con mucha gente y todos de pie, pidió que le permitieran acceder a algún lugar donde pudiera sentarse porque estaba algo mareado. Y cual no fue su sorpresa cuando, mientras estaba sentado en uno de esos sillones «del año de Carolo», apareció Mariano Rajoy. Según su relato, el presidente de España le preguntó por qué estaba tan enfadado con él y «por qué me tienes esta especie de inquina», a lo que Revilla le contestó enumerando de nuevo los compromisos adquiridos con Cantabria, por carta o en los propios presupuestos del Estado, los 100 millones de euros de Valdecilla o que no le hubiera respondido a varias de sus cartas. Siempre según Revilla, Rajoy le dijo que esas cartas no se las habían dado y que estaba «muy estresado...».

El PRC también salió en defensa de su líder. El portavoz parlamentario, Pedro Hernando, consideró «inadmisible» que el ministro de Fomento, «cubra las espaldas» al presidente del Gobierno y justifique que éste «no cumpla» sus compromisos. Para Hernando, los argumentos esgrimidos por De la Serna para «criticar» que Revilla «incida en reclamar lo que se nos debe», ponen de manifiesto que «su única preocupación» se centra en que «cuatro millones de personas han escuchado la deuda que Rajoy tiene con los cántabros y que éste no recibe a su representante».