«Sólo puedo aplaudir la rectificación»

En junio. Revilla muestra la chapa contra el MetroTUS que lució en El Hormiguero, ante Pablo Motos/DM
En junio. Revilla muestra la chapa contra el MetroTUS que lució en El Hormiguero, ante Pablo Motos / DM

El presidente Revilla, que llevó «el disparate del MetroTUS» a El Hormiguero, lamenta el «error de gasto» y se alegra por los vecinos

MARTA SAN MIGUEL SANTANDER.

Cuando Revilla se agarró la solapa en televisión aquel 12 de junio, en Santander ya había habido una manifestación con tres mil personas aporreando cazuelas contra el MetroTUS y dos concentraciones. Aquella noche, el presidente le daba a El Hormiguero su máxima audiencia a cambio de un insólito altavoz a los vecinos, con quienes se había reunido en su despacho de Peña Herbosa. «La gente me dice que esto es un desastre absoluto y yo creo que el propio Ayuntamiento lo sabe ya», dijo Revilla tras la reunión con la Plataforma Transporte Santander; «lo que pasa es que hay que justificar cómo se han gastado siete millones de euros para hacer este tinglado y no les va a quedar más remedio que volver a la situación anterior». Un mes después, sentado ante Pablo Motos, lo volvió a decir en antena sin saber que acababa de acertar al vaticinar la marcha atrás del proyecto.

«Rectificar es una muy buena cosa y me alegro por los vecinos. Cuando se demuestra que algo no funciona tenemos la responsabilidad de cambiarlo», decía ayer preguntado por este periódico. «El MetroTUS me parecía un disparate, originaba más trastornos que soluciones, así que no tengo nada que objetar salvo aplaudir la decisión del Ayuntamiento de rectificar y lamentar el error del gasto, porque ha costado mucho dinero y ha fastidiado a mucha gente».

¿Y qué se dice desde el propio Consistorio? El resumen político que realizan los grupos de la oposición coincide en que ha sido la presión vecinal la que ha echado abajo el MetroTUS. Pedro Casares lo resume en una frase: «La lucha de la ciudadanía ha dado sus frutos»; el portavoz socialista cree que la alcaldesa «ha protagonizado un ejercicio de cinismo político sin precedentes al dar la espalda a todos los que cuestionaban su modelo». Y añade: «Durante meses dijeron que quienes apoyábamos a los santanderinos que protestaban éramos unos irresponsables y hoy, esas protestas han conducido a la retirada del MetroTUS».

El día que el MetroTUS hizo su máxima audiencia

En la solapa de la americana, una chapa verde llevaba el malestar de barrios como Peñacastillo o Cueto ante 3.114.000 espectadores de todo el país: «No al MetroTUS», ponía. Ese día, El Hormiguero fue el programa más visto (con un 17,9% de 'share') cuando el presidente Miguel Ángel Revilla habló de «trolebuses» que no llegaban al centro y la política municipal alcanzó la mesa de una cadena nacional.

Desde el PRC, José María Fuentes Pila advierte: «Rectificar es de sabios, sí, pero esto es otra cosa. Esto es verle las orejas al lobo a ocho meses de las elecciones», dice, y apunta a que se trata de «salvar el poco crédito político ante unas elecciones que se prevén demoledoras» para el PP municipal. De hecho, cree que la renuncia anunciada ayer «llega siete meses y siete millones de euros tarde», algo que aprecian desde Izquierda Unida. El concejal Miguel Saro habla de «hito» al hecho de que el equipo de gobierno local haya «bajado a la realidad» ante las quejas: «Es el fin de una pesadilla de una periferia abandonada, tiempos de espera desesperantes e, incluso, un diferente trato social», en referencia a que el intercambiador de El Sardinero cuenta con sala de espera y aseos, y el de Valdecilla no, aunque según el Consistorio es por falta de espacio para construirlos.

El concejal no adscrito del Ayuntamiento de Santander Antonio Mantecón achaca la «marcha atrás» del equipo de gobierno del PP en el TUS al «previsible batacazo electoral» y «no a su preocupación por los ciudadanos».

Podemos, por su parte, pidió que tanto la alcaldesa como el concejal Quirós «asuman responsabilidades políticas por la implantación de un sistema que desde el primer minuto se mostró ineficaz y cesen de sus cargos». Para la concejal Lydia Alegría, «la lucha de la ciudadanía ha dado sus frutos: han sido seis meses de concentraciones y manifestaciones». Lo que lamentó, precisamente, fue que «se haya tardado tanto tiempo en rectificar».

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