«Mi sueño es abrir una tienda en el Soho de Nueva York»

«Mi sueño es abrir una tienda en el Soho de Nueva York»
Javier Cotera

Con 50 puntos de venta en España, también en Moscú, Italia, Francia y Caribe, la santanderina se siente imparable y con ganas de más

María de las Cuevas
MARÍA DE LAS CUEVASSantander

Ambiciosa e imparable, la diseñadora Odette Álvarez (Santander, 1972) lleva una trayectoria de vértigo en el mundo de la moda. Iconos de glamur como Nati Abascal, Nieves Álvarez o Elsa Pataky han sido embajadoras de su firma 'Tete by Odette'. Pero ella no tiene suficiente: «Cuando venda en todo el mundo y abra una tienda en el Soho de Nueva York, entonces sí habré cumplido mi sueño», dice. De momento tiene 50 puntos de venta en España, vende en Moscú, Italia, Francia, Caribe y está metiendo la cabeza en París. El éxito alcanzado hasta ahora asegura asimilarlo «con normalidad».

-¿La moda ha sido un juego para usted?

- Comencé en ello como un hobby, de niña me imaginaba diseños que mi madre me cosía. Después, de joven, compraba piezas en las tiendas y las customizaba o transformaba por completo. Siempre me han parado por la calle para preguntarme de donde es mi ropa, pero eran piezas únicas hechas por mí. Mis amigas me empezaron a pedir que les hiciera diseños, comencé a trabajar para algunas tiendas y así fue como decidí dar el salto profesional y lazar una colección, en 2008. Ahora, ya no es un juego, sino que hay mucho trabajo detrás. Mi marido es parte fundamental de la empresa, lleva el área financiera y, al no tener niños, el 100% del tiempo está centrado en la moda.

-¿Cuándo dejó de ser un juego la moda y le mostró la cara 'B'?

-La moda tiene una cara 'B' difícil de llevar porque es un mundo en el que se ponen muchas zancadillas, como que te fusilen los diseños. El ritmo acelerado de Madrid es agotador, por eso siempre vuelvo a Santander, que considero mi refugio, donde está mi marido, mis amigos y me relajo. Hace poco estuve en la fiesta de Dior, la disfruté pero no me vuelve loca, quizás sea porque me ha llegado a una edad más madura y las cosas las asimilas con normalidad. Si me coge con 20 años igual sí me hubiera cambiado. Lejos de las fiestas y el rito estrepitoso del mundo de la moda, lo que me apasiona es cuando me quedo a solas con todos los tejidos y me pongo a seleccionarlos y a crear las piezas, es lo que realmente disfruto.

Una mujer llamativa que desearía pasar desapercibida

Defensora de la autenticidad, su mayor miedo es «que te fusilen los diseños», aunque sabe que las copias «van por detrás». Para evitarlo se rodea de un equipo de plena confianza:«Si alguien revela los diseños que vamos a presentar dañaría mucho la marca, por eso tienen que ser gente de plena confianza».

Desde niña creaba diseños que su madre le cosía y de joven customizaba sus prendas. «Siempre me paran por la calle para saber de dónde es lo que llevo», dice. Llama la atención por su ropa original, si bien a ella le gustaría «pasar desapercibida, aunque sé que suena incoherente».

-¿Cómo ha logrado esta trayectoria en tan poco tiempo?

-La moda es un examen cada seis meses y para aprobarlo tienes que seguir sorprendiendo. La creatividad nunca te puede fallar. Preparo dos colecciones de 100 piezas y cada una de ellas tiene que ser especial. Mi punto fuerte son los abrigos de estilo Boho-Chic de lujo, que han gustado mucho. Empezaron a pedirlos en tiendas del País Vasco, saltamos a Ibiza y hoy vendemos en Saint Tropez, San Barth, un lugar exclusivo de vacaciones en el Caribe; Moscú, Italia, y estamos metiendo la cabeza en París. Un hito para mi carrera fue cuando apareció una referencia de 'Tete by Odette' en Vogue Italia, en 2014, una revista que en moda es todo un referente.

-¿Esta vertiginosa carrera es un sueño cumplido?

-Nati Abascal siempre ha sido mi icono de moda, y cuando viste mis prendas es muy significativo para mi. También me impactó cuando Nieves Álvarez y Laura Ponte vistieron mis piezas para la portada de una conocida revista. La exmujer de Mick Jagger también ha llevado mi ropa, Elsa Pataky o Lara Álvarez... Me gustaría mucho vestir a Olivia Palermo, me gusta su estilo. Mi sueño es vender en todo el mundo y siempre le digo a mis amigos que lo que me haría feliz es abrir una tienda propia en el Soho de Nueva York.

-¿Cuál cree que es la clave del éxito de 'Tete by Odette'?

-La clave es ser el primero en crear un diseño y seguir tu estela y autenticidad. Yo siempre he diseñado lo que he querido, sin importarme lo que opinen los demás, si les gusta o no, hay que ser original. El que copia, a la larga la gente se da cuenta y lo valora menos. La otra clave es rodearte del mejor equipo, como es mi caso, gente que te entiende a la primera y grandes profesionales, sin ellos no sería posible. El éxito es de todo el equipo, formado por un total de 30 personas, contando con la agencia de comunicación en Madrid, comerciales y talleres.

-¿Qué propuestas presentará el próximo verano?

-La colección del verano de 2018 ya está vendida a las tiendas. Es una colección con mucho color, de la que ni una pieza pasa desapercibida y he vuelto un poco a mis orígenes de Boho-Chic de lujo, con una gran riqueza en las telas, mucho abalorio y tejidos ricos. Ahora, en mi trabajo, estoy inmersa en la colección de invierno de 2018. El punto fuerte de 'Tete by Odette' seguirá siendo el abrigo de pieles naturales importadas de Alemania, Francia, el cuero de Italia. Importamos tejidos de India, también hemos trabajado mucho con Turquía. Antes viajábamos para encontrarlas, pero ahora tenemos nuestros proveedores. Fabricamos todo en España, esto lo hago por convicción. A mi me gusta supervisar todo el proceso y para eso, necesito que el taller esté cerca y poder revisarlo. La selección de los tejidos y los diseños son cosas que hago yo sola.

-¿Tiene nuevos retos?

-Me gusta involucrarme en nuevos proyectos y retos, como es la nueva colección de joyas que he diseñado en una colaboración con los joyeros Bannatyne. Son piezas de joyería con un estilo étnico. Otro gran reto es el traslado a la nueva sede de 'Tete by Odette' al edificio en la calle Menéndez Pelayo y que hemos comprado y estamos reformando.

-¿Cómo es trabajar en pareja?

-Mi marido venía de un sector que no tenía nada que ver con el mundo de la moda, es deportista de vela y trabajaba en finanzas. Cuando decidimos trabajar juntos, al principio fue más duro y discutíamos, como es normal. Después, poco a poco, cada uno hemos encontrado nuestro espacio y hemos encajado a la perfección. Es genial y volvería a hacer otra vez porque tener a alguien de plena confianza, alguien que conoce todos mis proyectos, con la seguridad de que no los va a revelar, es clave en este negocio.