Otras tres torres antiguas se suman a la 'Lista Roja' del patrimonio cántabro

En vertical la Torre de Alvarado. Arriba Torre de Caldern de la Barca y debajo la de Rigada/DM
En vertical la Torre de Alvarado. Arriba Torre de Caldern de la Barca y debajo la de Rigada / DM

Hispania Nostra advierte sobre el peligro de la de Rigada, en Anero; la torre y palacio de Calderón de la Barca, en Viveda, y la de Alvarado, en Secadura

Pilar Chato
PILAR CHATOSantander

Tres ejemplos del patrimonio cultural de Cantabria se suman en estas últimas semanas a la ya famosa, y triste, 'Lista Roja' que Hispania Nostra elabora con los restos históricos que están en peligro de desaparecer. En Cantabria ya suman 32 tras un proceso de minuciosa actualización realizada tras constituirse en la región una delegación local encabezada por Aurelio González Riancho.

La última de la que dimos cuenta fue el Cargadero de Mineral de Dícido. Ahora hay que agregar tres torres: Latorre de Rigada, en Anero; la torre y palacio de Calderón de la Barca en Viveda y la torre de Alvarado en Secadura (Voto).

La de Rigada, es una construcción que data del siglo XVI, aunque no aparezcan menciones concretas al tipo de casa o torre que aquí existía. La actual construcción se estima que corresponda a mediados del siglo XVII, y aparece ya citada documentalmente: «Guarda los recuerdos de ilustres hijos de esa casa, y los más recientes del maestre de campo de Infantería Juan Bautista de la Rigada y Anero, Caballero de la Orden Militar de Santiago en 1688». Hispania Nostra señala en sus informes que en su día debió tener adosados otros volúmenes hoy desaparecidos y que el conjunto incluía una «monumental portalada», que fue desmontada y reconstruida en Entrambasaguas. Dice de ella que está «situada en las proximidades de una gasolinera, en un estado de abandono absoluto, inapropiado para una construcción de estas características» y atribuye su situación de deterioro a «la desidia de la propiedad, del entorno y de las instituciones».

Pese a ser un Bien de Interés Cultural (BIC), la torre y palacio de Calderón de la Barca «están prácticamente abandonados con un deterioro progresivo que podría llevarlos a su ruina».

Esta construcción es uno de los más destacados torreones bajomedievales de Cantabria que hoy aparece «inserto y constreñido» en un conjunto edificado de distintas épocas. La torre de Calderón tiene su origen en el siglo XIII y en épocas recientes ha llegado a usarse como cuadra. Hispania Nostra advierte de que «está en un momento crítico en que puede recuperarse o en caso contrario caminar hacia la desaparición».

La densa vegetación que crece por los muros impide apreciar todos los elementos existentes de la torre de Alvarado en Secadura, que ya ha perdido al menos dos a cinco metros de su altura primitiva. Tiene tal grado de abandono, indica Hispania Nostra, que corre el riesgo de desaparecer, cuando se trata de una construcción del siglo de XVI de una familia de la que descienden importantes e ilustres personajes como los célebres hermanos Alvarado, con Pedro a la cabeza, que en el siglo XVI acompañaron a Hernán Cortés a América.