A vueltas con la media

Estamos tan familiarizados a emplear la media como única medida que no pensamos en otras alternativas para explicar lo que sucede en realidad

David Cantarero
DAVID CANTARERO

En estas fechas veraniegas quería hablarles hoy de algo habitual como son las noticias centradas en la media como medida estadística de posición central que proporciona información resumida de cualquier variable objeto de estudio. A modo de ejemplo, cualquiera puede verse retratado en estas dos noticias que a continuación les indico, pues estamos tan familiarizados a emplear la media como única medida que no pensamos en otras alternativas para explicar lo que sucede en realidad. Y es que incluso se toma la media como un valor que indica que la mitad de los datos está por debajo y la otra mitad está por encima de ella, pero eso no siempre es cierto ya que en estadística a ese parámetro se le llama mediana (valor de la variable que deja el 50% de los datos por encima y el otro 50% por debajo) y sólo en ocasiones coinciden. Incluso como ciudadanos nos preocupa bien 'la estadística del sube-baja', bien la comparación con nuestros vecinos (a todos nos gusta presumir del famoso 'y yo más') e incluso reconocemos el daño que nos produce la correspondiente 'privación relativa'.

Veamos algunas noticias. En primer lugar, hace poco se dio a conocer que el salario bruto anual se situó en 21.706,4 euros en 2017 en Cantabria, siendo sólo un 0,1% superior al de 2016 y similar a lo que ha crecido la media nacional, según la Encuesta Anual de Coste Laboral elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El segundo de los ejemplos que quería contarles tiene su origen en la época vacacional en la que nos encontramos, pues quien más quien menos se ha permitido en algún momento de este verano consumir algún helado para combatir la ola de calor. Como curiosidad, puede señalarse a este respecto que según la Asociación Española de Fabricantes de Helados, el consumo medio anual de helado en nuestro país es de seis litros y medio. Quizás no les parezca muy elevada dicha cantidad, especialmente si la comparamos con la media de los doce litros que, paradójicamente, se consumen en países escandinavos y con climatología más fría que nosotros como Finlandia o Suecia, o los veinticuatro litros en Estados Unidos. De nuevo estamos comparando valores medios, pero la explicación viene porque en esos países se consume helado durante todo el año y lo integran como parte de su alimentación, mientras que nosotros concentramos dicho consumo en algunos meses del año o simplemente para combatir el calor a modo de imitación a otras personas que vemos que también lo hacen en estas fechas cuando lo toman de postre o mientras dan un paseo.

En resumen, todas estas noticias que les he señalado no hacen más que recordarnos que seguimos a vueltas con la media y sus problemas al emplearla como única medida para resumir un informe o un gran volumen de información. Desde luego, el tema tiene su interés puesto que a pesar de que para calcular la media del salario bruto o del consumo de helados se han empleado todos los datos y no se ha perdido ninguna información, el problema es que el valor de dicha media puede verse afectado por datos que sean mucho más elevados o bajos que los demás. Dichos valores alejados de la media, en caso de existir, podrían condicionar excesivamente el valor de dicha media, perdiendo así su representatividad, pues todos conocemos casos de personas que han ganado anualmente cuarenta mil euros o han consumido veinticinco litros de helado en un año. En definitiva, la media por sí sola no es en todos los casos la mejor medida para sacar conclusiones de unos datos. Hoy más que nunca, en estos tiempos en que las nuevas tecnologías nos muestran en poco tiempo los resultados de lo sucedido en el pasado, hay que entender que en las noticias por su brevedad haya que utilizar una única medida de análisis. Por ello, dado que todos estamos bajo una especie de 'techo de cristal', lo mejor sería utilizar la media en estos sencillos análisis estadísticos y completarla con otras medidas (de posición, dispersión, concentración, etc.) obtenidas a partir de los datos que tengamos a nuestra disposición. Recordemos que lo importante no es sólo lo que parece que se ve en una noticia sino también lo que no se ve.