«Quiero que cada cántabro encuentre en la Filmoteca su lugar y su ubicación»

El cordobés Antonio Navarro, nuevo responsable de la Filmoteca, en la sala de proyecciones que está siendo remodelada. /R. Ruiz
El cordobés Antonio Navarro, nuevo responsable de la Filmoteca, en la sala de proyecciones que está siendo remodelada. / R. Ruiz

El nuevo director, el cordobés Antonio Navarro, apuesta por una programación variada y más alejada de los estrenos comerciales

Rosa Ruiz
ROSA RUIZSantander

Nuevo director, una sala remodelada con nuevas butacas y un suelo de moqueta, nueva programación y un mayor acercamiento a la sociedad cántabra. La Filmoteca de Cantabria iniciará este mismo mes de abril, aunque la fecha está por definir será posiblemente en un par de semanas, una nueva andadura en la que destaca un nuevo responsable, el profesor y especialista en Historia y Estética de la Cinematografía, Antonio Navarro (Córdoba, 1987) que ya tiene muy claro el proyecto que quiere hacer: «Una Filmoteca abierta. Un lugar en el que cada cántabro encuentre su lugar y su ubicación».

Navarro llega justo en el momento en el que el edificio de la calle Bonifaz está siendo sometido a un 'lavado de cara'. «Va a quedar preciosa. Las nuevas butacas son mucho más cómodas que las anteriores y además se ha instalado un suelo de moqueta que quizás chocará un poco a los usuarios más habituales, pero que es mucho más cómodo y viene fenomenal para la acústica. Las obras que se están realizando van a permitir a los espectadores revivir la experiencia cinematográfica de una manera plena», indica.

El nuevo gestor y programador superó las pruebas de selección que la Sociedad Regional de Educación, Cultura y Deporte convocó tras decidir prescindir de los servicios de su, hasta entonces, director, artífice y fundador Enrique Bolado, pero a Antonio Navarro no le preocupan posibles injerencias en su trabajo por parte de la Consejería que ha convocado su plaza. «Ya he trabajado para otra Administración, la del Gobierno de Andalucía en la Filmoteca de Córdoba, y jamás nadie me ha dicho lo que debía o no debía programar. Por lo tanto no temo para nada ningún tipo de intromisión. Al contrario, espero que todo el mundo sume y que entienda que el cine es un espacio de libertad por lo que las propuestas serán muy variadas. Seguro que algunas gustarán más y otras menos, pero el debate en la Filmoteca siempre tiene que estar».

«Los ciclos que están en marcha y que funcionan no se deben tocar, si acaso incrementar»

Tal y como se anunció desde la Consejería, un Consejo Asesor abordará una labor de refuerzo y apoyo a la dirección, pero Navarro está convencido de que no le restará libertad para poner en marcha sus propias iniciativas: «Entiendo que todos buscaremos la mejor oferta posible por lo que espero el Consejo, tal y como yo voy a hacer con él, sea respetuoso con mi trabajo y se pueda llegar a lugares de consenso».

Tampoco le preocupa, porque afirma desconocer, heredar la polémica de la salida de su antecesor en el cargo, Enrique Bolado que provocó que cerca de 130 asiduos espectadores firmaran una carta publicada por este periódico en la que solicitaban que la institución siga manteniendo tanto la calidad de las proyecciones como las actividades que ha venido desarrollando hasta ahora. También un grupo de cineastas, escritores, editores, intelectuales y del mundo de la cultura de Cantabria y nacional quisieron mostrar públicamente su apoyo a la labor de Bolado. «Esa polémica me es muy ajena. Desconozco las causas y poco puedo aportar. Creo que la herencia que a mí me queda es el número de usuarios que tiene la Filmoteca y que es el capital real de cualquier institución. Debo, por tanto, agradecer y respetar el trabajo realizado antes de mi llegada y empezar una etapa nueva».

«Desconozco y me es ajena la polémica suscitada ante la salida de Enrique Bolado»

De momento no se ha reunido con Bolado, aunque confía en poder hacerlo pronto, pero sí ha tenido la oportunidad de entrevistarse con los responsables de algunas de las actividades que se venían llevando a cabo, como es el caso del cineasta Paulino Viota, que imparte uno de los talleres más veteranos, o el del programa 'Cinestudio'. «Los ciclos que están en marcha y que funcionan no se tienen porque tocar, así que continuarán. Si acaso se incrementarán o apoyarán con nuevas ideas que creo que puedo aportar».

Dentro de esas contribuciones tiene pendiente el que la Filmoteca siga trabajando y colaborando con los creadores audiovisuales de Cantabria. «Esta es la casa de los usuarios, pero también de los creadores y, sobre todo, del personal relacionado con lo audiovisual en la región y me refiero tanto a los que ya tienen una experiencia reconocida como a los que están fogueándose todavía».

¿Y cuáles son entonces sus proyectos más inmediatos? El primero, según afirma, recuperar a los usuarios. «Para mí es fundamental que sientan que la programación tiene una continuidad y una calidad a la que están acostumbrados y que debe permanecer», asegura.

En lo que respecta a la programación, su intención es alejar algo más las proyecciones de las películas de estreno, cosa que se venía haciendo hasta ahora. «Por supuesto que las Filmotecas deben abrirse a otras cinematografías que no tienen acomodo en las salas comerciales, pero eso no quiere decir que se proyecten al mes de que se hayan estrenado. Hay que dejar un tiempo a que las salas comerciales quieran programarlas, pero si han pasado unos meses y no lo han hecho sí deben de tener una oportunidad en la Filmoteca. Creo que nuestro éxito pasa porque las salas comerciales terminen proyectando todos esos estrenos y llenen sus salas. Nuestro patrimonio son los espectadores estén allí donde estén. Si bien las filmotecas se crearon para salvaguardar el celuloide y el cine, ahora lo que está en peligro son los usuarios la presencia de todos estos que llegan a nuestra sala a vivir una experiencia colectiva y que lleva emparejado un ritual que se está perdiendo».

¿Y qué van a proyectar? Pues un poco de todo, según señala, habrá ciclos de cine clásico, pero sobre todo se intentará fomentar un diálogo entre las películas de distintas nacionalidades, geografías, estilos, narrativos.... Uno de los primeros ciclos que se pondrán en marcha está relacionado con la presentación de mujeres cineastas españolas que vendrán a Santander. También habrá exposiciones relacionadas con el cine.

Otra de las cosas en las que está deseando trabajar es en que la Filmoteca de Cantabria empiece a tener sus propios fondos. «Hasta ahora su trabajo se ha centrado en la proyección y la difusión y me gustaría que tuviese sus propios fondos».