«Todos hemos estado alguna vez delante de un Quijote»

Blanca Li ha diseñado la coreografía del montaje 'El Quijote del Plata' que el jueves llega al Palacio de Festivales. :: alfredo aguilar/
Blanca Li ha diseñado la coreografía del montaje 'El Quijote del Plata' que el jueves llega al Palacio de Festivales. :: alfredo aguilar

Hoy llega al Palacio de Festivales, en el marco del FIS, 'El Quijote del Plata', el relato de Cervantes visto por los ojos de la bailarina y coreógrafa Blanca Li

Lola Gallardo
LOLA GALLARDOSantander

La bailarina y coreógrafa Blanca Li (Granada, 1964) con doce años era profesional de la gimnasia, un mundo del que se alejó cuando descubrió la danza. Quería aprender de los mejores y se trasladó a Nueva York. Volvió a España donde abrió un bar, 'El Calentito', epicentro de la movida. Tras actuar en 1992 en la Exposición Universal de Sevilla voló a París donde creó su propia compañía. En Francia despegó internacionalmente con su obra de hip hop 'Macadam, Macadam'. Su universo no se limitó a los escenarios, también es cineasta y asidua colaboradora de Jean Paul Gaultier, para el que diseñó las coreografías de sus desfiles. Ella ha diseñado también la coreografía de 'El Quijote del Plata', la obra que el Ballet Nacional Sodre, bajo la dirección de Igor Yebra, acerca hoy a Santander, en el Marco del Festival Internacional de Santander (FIS).

-¿Qué tiene de especial 'El Quijote del Plata'?

-Todo el mundo conoce 'El Quijote', es una obra de la literatura universal. En danza siempre se hizo un Quijote clásico y el hecho de lanzarnos a hacer una nueva versión ya resulta muy quijotesco de entrada. La obra se inspira en la unión de la figura del hidalgo Don Quijote con la del uruguayo Arturo E. Xalambrí, un personaje apasionado y excéntrico responsable de que en Montevideo se conserve una de las más grandes colecciones de libros de Cervantes de América Latina. A partir de este momento entro en distintos capítulos del Quijote, muy visuales e inspiradores. La obra comienza en el momento en que Xalambrí está a punto de morir en su magistral biblioteca que alberga miles de ediciones de Don Quijote de la Mancha, con el que se reencuentra y revive las escenas más emblemáticas del libro.

LAS FRASES«He utilizado mucho humor y, al final, Don Quijote y Sancho resultan un poco payasos»

-¿Cuáles son esas escenas que ha elegido para este montaje?

-Destaco el encuentro de Don Quijote con su propio personaje, su primer encuentro con Sancho Panza o los molinos de viento. También la quema de los libros, la boda de Camacho... y aquellas otras que he considerado que eran más visuales.

-¿Qué le inspira Cervantes?

-Este trabajo supone revisitar el mundo cervantino, sobre todo 'El Quijote', porque todos hemos estado en algún momento de la vida delante de un Quijote. Es parte de nuestra cultura, pero es también es una obra universal. Quería llevar 'El Quijote' a otro nivel y reinventarlo a mi manera. Dentro de que es un trabajo para el ballet de Sodre, una compañía clásica y no he intentado para nada hacer algo contemporáneo. Se trata de sacar los mejor de los bailarines. Eso sí, se siente mucho mi presencia y mi sello personal Blanca Li.

-¿Qué fue lo más difícil a la hora de diseñar esta pieza?

-Al principio trabajamos en la distancia y era difícil. Estábamos mirando el vestuario, el decorado... y la música. Fue con mucha antelación y había mucha distancia entre la gente del equipo. Era por Skype, llamadas, dibujos... y así construimos el ballet. Nunca había trabajado de esa manera y menos con una persona que no conocía y nunca había trabajado con él. También fue difícil encontrar la música. Me hubiera gustado encargar la música a un compositor pero no era posible y tuve que inventar una partitura. Me llevó mucho tiempo, pero encontré música clásica y barroco especial para este montaje.

-¿Qué le atrapó de la danza, qué tiene de especial que no tienen otras disciplinas?

-Desde muy pequeña ya sabía que iba a ser bailarina. Es mi manera de hablar y contar cosas, mi forma de expresarme. Es algo natural para mí.

«La danza te permite viajar por el mundo y que la gente te entienda sin necesidad de hablar»

-¿Y cómo entiende usted la danza contemporánea? ¿Cuál es su estilo personal?

-No sabría definirme. En esta obra he utilizado el humor para los personajes de Sancho y Quijote que en este montaje, a diferencia de otros más clásicos, bailan mucho.

-¿Cómo ha imaginado a Don Quijote y Sancho Panza?

-Son un poco payasos. Son dos personajes que viven una utopía y a la vez son entrañables.

-¿Qué parte de Granada está siempre escondida en su trabajo?

-Granada siempre está escondida en mi trabajo. El hecho de ser de Granada afecta a mi trabajo a todos los niveles desde siempre, desde que empecé. Mi sentido estético tiene mucho que ver con mi ciudad. La luz, el color, la energía...

-¿Qué le ha enseñado la danza?

-Puedo hablar con todo el mundo de cualquier cultura, idioma o país sin una sola palabra y esto es lo más maravilloso. Viajo por el mundo con un espectáculo y no necesito hablar con la gente para que todo el mundo me entienda.

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-¿Por qué eligió París para vivir?

-Fue una sucesión de hechos... Mi marido es francés y en un momento dado elegimos una ciudad en la que poder vivir los dos y hacer lo que nos gustaba. París era ese lugar ideal.

-¿Qué le diría desde su sabiduría de hoy a la joven Blanca Li que empezó a estudiar danza?

-La dejaría estar porque la sabiduría es el resultado de la experiencia y del trabajo y uno también aprende de sus fallos. Cada uno tiene su ritmo y su tiempo.

-¿Cómo está hoy el panorama de la danza?

-Una de las razones por las que me he venido a Francia es porque en España está todo muy difícil, hay poco apoyo y pocas ayudas. En Francia, la danza recibe más ayudas aunque ha perdido mucho apoyo con la crisis. Es un arte que siempre ha sido difícil en casi todos los países y culturas. Solo hay que tener mucha pasión y amar mucho lo que haces para que todo esto no sea un problema.

-¿Y qué requisitos debe tener un buen bailarín?

-Debe aprender mucha técnica para tener libertad para interpretar y vivir el personaje.

-¿Qué le pide a un buen espectáculo?

-Un buen espectáculo te hace vivir algo tan único que nunca lo olvidas. Quedará en tu memoria como un momento único y especial.

-¿Y a una buena coreografía?

-Es difícil decir. Una buena coreografía es como un buen libro o un buen cuadro, te llega a tocar y emocionar. Te remueve algo que no sabías que estaba dentro de ti.

-¿Tiene algún nuevo proyecto entre manos?

-Sí, estoy en un proyecto que es un poco una locura. Es un espectáculo que mezcla la realidad virtual con la danza en vivo.