El Madrazo revisa la obra fotográfica de Marina Gurruchaga entre 1995 y 2017

‘Cobertizos II’ y ‘long way home’, dos de las imágenes que integran el recorrido que exhibe el Madrazo./Marika Gurruchaga
‘Cobertizos II’ y ‘long way home’, dos de las imágenes que integran el recorrido que exhibe el Madrazo. / Marika Gurruchaga

La escritora y traductora santanderina, artífice del sello editorial de Territorio Kirguise, ilustra la asombrosa afinidad entre los lenguajes poético y gráfico

GUILLERMO BALBONA

«El artista es, fundamentalmente, un paseante de la vida que actúa pero que, principalmente, contempla. Incluso podríamos decir que se constituye como una especie de notario, de taxónomo de las emociones: de las suyas propias, o de las que podría imaginar como ajenas si su observación se hiciera impersonal, categórica». Son palabras de Marina Gurruchaga, cuya caligrafía creativa ha abarcado tanto la poesía como la fotografía como lenguajes de un territorio creativo común. Ahora la santanderina expone un trayecto gráfico que abarca imágenes de 1995 hasta el pasado año. La cita es en las salas del Centro Cultural Madrazo cuya temporada se está caracterizando por una destacada apuesta por la fotografía. La selección de la obra fotográfica de Marina Gurruchaga, comprendida en ese periodo, supone una muestra de carácter antológico de su quehacer, al margen de su escritura y de su labor ligada a la traducción.

La artista, que llegó a la fotografía por casualidad, subraya siempre esa «asombrosa afinidad entre el lenguaje poético y el gráfico». La santanderina es editora del blog cultural La Tienda del Kirguise, coordinadora del sello editorial del colectivo Territorio Kirguise y de las actividades de este grupo de artistas como comisaria de exposiciones y gestora de eventos culturales. Ha expuesto sus proyectos fotográficos en Gijón (2013), Mortera (2013), Renedo (2014) y Santoña (2014). Una selección de los anteriores - 'Gurugú', 'Entre Huertas', 'Sedes del Verano', 'Muros', 'Plausibilidades'-, junto con la nueva serie 'Campings', ya se exhibió en Medio Cudeyo (2014), además de obras de Miriam G. Gil y Lourdes Fernández. Asimismo, una selección de la serie 'Drifting' se mostró en la muestra colectiva 'Reflejos', en la Biblioteca Central de Cantabria hace tres años. En 2015 expone en la galería Acuarela de Santander, 'Otro Santander Otro', y participa en una colectiva junto con Margarita Gurruchaga y Miriam G. Gil en Ambito Cultural de El Corte Inglés. En 2016 expuso en La Galería Fotográfica (Santander) y ese mismo año en la Fundación Bruno Alonso, la colección de fotografías titulada 'Desolaciones'.

«No creo que llame la atención sobre algo novedoso cuando afirmo la asombrosa identidad entre dos géneros como son la poesía y la fotografía. Identidad en el propósito de ambos lenguajes, incluso en la configuración y disposición necesaria del receptor-generador de la interpretación artística: un estado de ánimo general, abierto a la recepción más amplia de los valores plásticos de la realidad». Este pensamiento forma parte del texto que la creadora pronunció en su texto.

Caminamos (figuradamente) por la existencia: «Las imágenes, los sonidos, generan una repercusión cuyas notas tienden a querer ser atesoradas, fijadas en una memoria nuestra paralela a la pragmática, una memoria de lo sentimental. Y en un camino de vuelta, aquella imagen polariza en nuestro interior las claves, los códigos extraídos de los arquetipos y simbolizaciones que han ido articulando nuestra historia psíquica», reflexiona la autora.

La exposición en el Madrazo, que estará abierta hasta el próximo día 22, es un eslabón lógico en la trayectoria de Gurruchaga, doctora en Historia por la Universidad de Cantabria, profesora de Secundaria desde 1998 y funcionaria de carrera desde 2004.

La autora y editora, miembro del Centro de Estudios Montañeses, su poemario, 'Llamad a las sombras de vuestros padres' es su última publicación. Finalista de los Premios José Hierro, Consejo Social de la UC y Adonais, es autora de siete poemarios y ha colaborado en diversas publicaciones colectivas como autora y como traductora de poetas alemanes , o en revistas culturales como 'Ultramar' y 'Maisontine'.

La poesía, sostiene Gurruchaga, «interpela al lector: el poeta nos cede su experiencia para que la hagamos definitivamente nuestra».

Y la imagen, «quizás ya manipulada por el fotógrafo, violentada en el mismo sentido que el escritor selecciona y retuerce la palabra para extraerle sus máximas potencialidades comunicativas en un sentido sabiamente dirigido por él, la imagen también evoca en nosotros precisamente otras imágenes personales, a su vez generadoras o corporeizadoras de sentimientos y emociones ligadas a los lugares, las atmósferas, los personajes animados o inanimados», concluye.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos