Retratos del 'Peregrinaje universal'

Una de las imágenes que integran la muestra. /Ana Santamatilde
Una de las imágenes que integran la muestra. / Ana Santamatilde

Una veintena de imágenes reflejan además del sentimiento, el pensamiento y la filosofía de las gentes entre paisajes, senderos, detalles, arte, luces y sombras | La exposición fotográfica itinerante con las miradas de Ana Santamatilde abre el año en la Sala Bretón de El Astillero

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

Viaje en el tiempo y en el espacio, divulgación y mirada descriptiva, más que meramente contemplativa, 'Camino Lebaniego, peregrinaje universal' es un trayecto fotográfico personal pero destinado a ser compartido entre la querencia y la complicidad. Las imágenes de Ana Santamatilde integran la nueva muestra de la sala Bretón de El Astillero. La exposición itinerante, que ya se pudo contemplar en Potes, continuará su periplo por Castro Urdiales, Reocín, Comillas, San Vicente de la Barquera y Val de San Vicente hasta el próximo verano. Alentada por la Consejería de Educación, Cultura y Deporte, la muestra de la fotógrafa cántabra se concibe como «una ojeada al paraíso, que se antoja furtiva porque no viene sino a reafirmar las contradicciones: donde hay prisa y angustia vital, ella nos hace contemplar peñas desnudas», apunta el escritor Javier Llamazares.

Un itinerario gráfico diferente que tuvo su punto de partida en la programación cultural del Año Lebaniego. Bajo el epígrafe de 'Liébana, valores eternos', la mirada fotográfica pretende reflejar, en todo su esplendor, «diferentes aspectos de esa cultura, haciendo valer su significado como un conjunto de valores que representan a una tierra y a sus gentes». La expresión trata de reflejar «la idiosincrasia de un sentimiento. Pero también el pensamiento, la filosofía de sus gentes, puestas de manifiesto en sus mil y una expresiones de entender una cultura». En este caso, reveladas de manera ejemplar con «la celebración de un peregrinaje, de reconocimiento universal, que se fundamenta en sus convicciones y creencias con marcado acento religioso». Apunta la autora de las imágenes que esta propuesta «es una forma de unirse de manera especial al merecido homenaje que se ofrece a la tierra lebaniega, a sus gentes, a sus peregrinos,... al universo, capaz de apreciar su específica y valiosa dimensión espiritual».

Más de una veintena de fotografías exhiben paisajes, senderos, detalles, momentos, arte, luces y sombras del Camino. Santamatilde pretende captar esos instantes únicos que para el espectador ocasional podrían pasar desapercibidos. El arte en el Camino, la belleza singular de lugares y paisajes únicos son detalles de incalculable valor, que acompañan a los peregrinos en su ruta hasta el Monasterio de Santo Toribio.

A juicio de Llamazares, las imágenes de Santamatilde «traspasan a quien las contempla, que ya no piensa más que en empadronarse en ese imaginario que no evoca sino un mundo perfecto. Así es la Liébana que trasmite Santamatilde: un mundo mejor incluso que la propia realidad». En 'Semblanzas', la «mirada única», símbolo y marca habitual del trabajo de Santamatilde encauzó hace pocos años una reflexión contemplativa sobre el paso del tiempo y la luz en una muestra en la sala de exposiciones del Gran Casino Sardinero.

La ruta que siguen los peregrinos por los distintos pueblos del 'Camino Lebaniego' desde San Vicente de la Barquera hasta el Monasterio de Santo Toribio, tiene su reflejo en estas imágenes.

Ana Santamatilde
Ana Santamatilde / DM .

Trayectoria

Desde 2012, Santamatilde decidió mostrar su creatividad fotográfica tras la afición trasmitida por su padre, el también fotógrafo Francisco Santamatilde, el fotógrafo que denunció en 1975 el deterioro de las pinturas rupestres de Altamira.

Su primera exposición tuvo lugar bajo 'La mirada única' en la sala 'Mil rosas' de Santander, continuando con otras muestras de carácter individual como la citada 'Semblanzas' (2013); 'Tomar distancia' (2015), en la galería Acuarela de Santander; 'La mirada única' (2017), en la sala de exposiciones de la Agrupación Leonesa en México y 'Liébana, valores eternos' (2017), en la Torre del Infantado de Potes.

También ha participado en exposiciones colectivas como la de 'Isla de Mouro, icono de la bahía', en la galería de arte Acuarela de Santander; 'La grúa de piedra, icono cultural', en el Palacete del Embarcadero de Santander; y 'Mujeres sin sombrero', en la Biblioteca Central.

Sus fotografías han ilustrado publicaciones como 'Rostros para siempre' (2015), catálogo del Gobierno de Cantabria; 'Vidas que cuentan' (2016), libro solidario de la Fundación Botín; 'Liébana, valores eternos' (2017), catálogo del Gobierno de Cantabria y 'Tierra firme' (2018), en la revista Cultura Hispana de South Texas College.

Llamazares ha subrayado que para alguien como Ana Santamatilde que «ha crecido entre las ópticas de aumento, las cubetas de revelado y las luces rojas del laboratorio», la fotografía, a su juicio, «tiene que ser por fuerza algo especial, una magia cotidiana que no es sino una forma de capturar el mundo, la propia de cada uno».

 

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