Cobo ultima su preparación para el Mundial de Innsbruck

El cántabro Iván Cobo competirá los días 25 y 27 de septiembre. /Brevers
El cántabro Iván Cobo competirá los días 25 y 27 de septiembre. / Brevers

El cántabro, que participará en la prueba de contrarreloj y en la de ruta, completó ayer un test «sobre un trazado similar al de la crono del martes en Austria»

Marcos Menocal
MARCOS MENOCALSantander

Un test lo más parecido al trazado que se encontrará en Innsbruck (Austria) el próximo martes en la contrarreloj del Mundial júnior. «Hemos hecho 28 kilómetros, repecheros, duros y a la misma hora y haciendo lo mismo que me voy a encontrar allí», aseguraba ayer Iván Cobo, al tiempo que tomaba aire nada más concluir su tortura sobre su 'cabra'. Mismo desayuno, material, calentamiento... «Quizás ha hecho mucho calor. Allí dicen que hará más fresco», añadió. El cántabro, único representante de la región en la cita mundialista, participará en la prueba contrarreloj (25 de septiembre) y en la de ruta (27). Junto con su entrenador, Luismi (Aseguras) comenzaron en Guarnizo y fijaron un trazado a través de Parbayón y Vargas hasta Puenteviesgo. «Estoy acostumbrado a hacer cronos de veinte kilómetros y ocho más se notan. Pero bueno, es una oportunidad única», admitía el de El Astillero. «Es un lujo el estar presente en ambas modalidades».

El cántabro es subcampeón de España de la lucha individual contra el crono, por detrás de Carlos Rodríguez, con quien habló estos días: «Ya hemos charlado, ya sabemos que nos espera lo peor», señalaba con una risa irónica. Cobo repitió la misma posición, segundo, en la prueba en línea del nacional, por lo que llega en un estado de forma óptima a la cita de la temporada. «Ya peleó por estar allí el año pasado y al final lo ha conseguido este. Está muy bien y va con la mayor de las ilusiones», explicó su director que de nuevo ayer se subió al coche para hacerle de apoyo.

Cobo organizó ayer todo el material que le hará falta en Innsbruck y a bordo de los vehículos de la Federación Española de Ciclismo, partió para Austria. Él, junto a parte del combinado español, viajará el domingo en un vuelo desde Bilbao con destino a Munich, para después concluir su viaje en coche -160 kilómetros- hasta llegar a Innsbruck. El circuito de la prueba en línea es duro y exigente, pero al cántabro le viene bien, no obstante se muestra prudente: «Esto es un lujo y un sueño. Estar en la salida ya es un logro y hay que disfrutarlo. Lo voy a dar todo, pero es un Mundial y aquí están los mejores». Acepta el reto, de buen grado, y no quiere sumarle presión: «Para un cántabro es un premio poder disputar algo así. Será difícil, pero no hay que cerrarse nada ni descartar nada. Estoy bien y quiero aprovecharlo», concluyó el cántabro, sentado en el coche y aún con el esfuerzo del último 'calentón' en el rostro.

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